edie campbell no es como las otras modelos

Hablamos sobre las redes sociales, la belleza y la inteligencia, con una de las estrellas de portada de The 35th Birthday Issue.

|
08 julio 2015, 6:20pm

Edie wears jacket shirt and tie Saint Laurent by Hedi Slimane

"Como modelo, revelas mucho de ti misma", explica Edie Campbell -al abrir el show final de Marc Jacobs para Louis Vuitton, usando solo un tocado, una tanga brillante y los garabatos de Stephen Sprouse, convirtiéndose así en uno de los ejemplos más extremos de esto. Más allá de su desnudez, parecemos saber mucho sobre esta chica de 24 años de edad, de West London: Tiene dos caballos llamados Dolly y Armani (no, ella no les puso los nombres), un novio famoso, un compañero apasionado con los caballos, Otis Ferry, y una hermana, Olympia, que también está llamando la atención en el mundo del modelaje. Abre cualquier revista, y verás comparaciones constantes de Edie con una joven Stella Tennant, mientras que los escritores adulan su identidad británica por excelencia y sus peculiaridades desgarradoramente cool. También se le elogia por ser bella e inteligente, como si las dos cosas fueran de alguna manera incompatibles. Esa es la retórica que rodea a Edie Campbell. Sin embargo, es solo cuando la comparas con otras de su generación, un grupo de modelos obsesionadas con tomarse selfies para autosatisfacerse, que te das cuenta de lo mucho que todavía hay que conocer sobre ella. En un mundo donde nuestros sentidos están constantemente sobrecargados de información, inflados por nuestro acceso a absolutamente todo, es este aire de misterio y de renuencia a revelar todo lo que hace que Edie sea tan fascinante y única.

Hija de la editora de moda de Vogue que después se volvió arquitecta, Sophie Hicks, y nieta de la modelo y musa Joan Hicks, Edie siempre ha llevado la moda en la sangre. Fue así también como comenzó su carrera, tras estar en un street casting a los 15 años para un artículo en Vogue UK, de una vieja amiga de Sophie, Lucinda Chambers. Fue allí donde Edie conoció a Mario Testino, quien le hizo casting para una campaña de Burberry unos meses más tarde. Como al parecer vivimos en una sociedad de trolls que sobre todo aman destrozar a las personas en lugar de celebrarlas, uno se pregunta si el tener una madre que trabajaba en la moda se ha utilizado alguna vez en su contra. Después de todo, hace apenas unos días una modelo escribió una carta abierta a Kendall Jenner, diciendo que Kendall no estaría donde está si no fuera por su famosa familia. "Creo que ha sido de enorme ayuda", responde Edie, francamente -si de algo no se le puede acusar es de ser idealista, una rareza en una industria que tan frecuentemente trata de embrujar y seducir. "Esas cosas te abren puertas, definitivamente, pero creo que eres tú quien tiene que mantener esas puertas abiertas, y creo que eso es lo que he hecho". 

Con sus largos mechones de pelo color miel, sus rasgos angelicales y un fleco que nos recuerda a Jane Birkin, la carrera temprana de Edie se podría definir como una serie de fotografías inspiradas en los años sesenta. "Fue frustrante; nunca me he sentido a gusto con el estilo de una chica de los años sesenta. Siempre me ha parecido excesivamente femenina y casi infantilizante", recuerda, antes de soltar una carcajada: "¡Siempre hubo en el interior un gremlin malvado con corte de mullet!".

Si pensamos en los muchos logros de Edie, es difícil imaginar que no sea la mujer joven, segura y hermosa que vemos proyectada ante nosotros. Pero no todo ha sido miel sobre hojuelas. "Te destruye el alma, vas a un casting y te dices a ti misma 'triunfarás con éste, solo cautívalos", luego vas al siguiente y dices lo mismo". Pero incluso cuando Eddie lograba reservar un puesto de trabajo, no existía ningún manual llamado "La Guía Para Ser La Próxima Modelo" que le explicara exactamente qué hacer. "Me incomodaba la idea de tener que hacer una presentación. Entras a un espacio blanco y no hay nadie allí, solo tú. No ves a nadie más modelar, así que no sabes cuales son las reglas".

No fue sino hasta 2013, cuando Edie se cortó sus rizos, se hizo un mullet y tiñó su cabello de negro para una sesión de punk en American Vogue, que su carrera despegó. "Fue genial, muy liberador. Me miré en el espejo y pensé que en realidad me parecía a mí... Tener un aspecto definido en el que las personas se inspiren y tener una idea real de lo que eres, fue bastante intenso. Ayudó que le gustara a una gran cantidad de personas que se consideran creadores de tendencias dentro de la industria. La gente a veces actúa como las ovejas, cuando una persona dice que algo le gusta, otras personas de repente deciden que también les gusta". Esa temporada, Edie abrió el show de Louis Vuitton y ganó el premio de Modelo del Año en los BFA.

Después, en 2014, solo se hablaba de Edie Campbell y Cara Delevingne. La moda requería jóvenes, lo británico, y una sensación cool peculiar, y éstas eran las chicas que se ajustaban al proyecto. Pero con la moda moviéndose más rápido que la velocidad de los "me gusta", las mareas del cambio comenzaron a fluir de nuevo y, mientras le dábamos la bienvenida al año nuevo, también le dimos la bienvenida a una nueva tendencia de it-girls únicamente estadounidenses. Apareciendo en las pasarelas y llenando nuestros muros de noticias, estas chicas brillaban entre los trolls y las risas de la generación digital. Mientras Kendall Jenner pasaba de ser estrella de reality a modelo de tiempo completo, las Hadids y las Baldwins eran carnada de clicks para los entusiastas de los hashtags. Incluso mientras lees esto, Lily-Rose Depp, de 15 años de edad, hija de Johnny Depp y Vanessa Paradis, está siendo considerada como el más reciente fetiche de la moda. Muy lejos de las "supers" de los años ochenta y noventa, esos seres míticos y mágicos, estas chicas son accesibles, es fácil identificarse con ellas, y tienen una disposición innata para compartir todo en Internet, desde sus rupturas hasta el salir con Justin Bieber (aunque pocas nos podamos relacionar con esto último). También son perfectas para los tabloides, que es donde Edie empieza a destacar. 

"Los agentes pasaron los últimos 35 años de su vida creando mujeres intocables y de repente, en el último año, todo el mundo quiere mujeres tangibles. Así que de pronto piensan: 'Tenemos que crear mujeres que las personas crean conocer, en contraposición con esas bellezas distantes'". De hecho, hace 35 años nadie podría haber predicho la relación entre el número de seguidores que tienen en línea y cuántas campañas reservan en la vida real. "Todo el mundo puede ver a través de Twitter o Instagram cuánta influencia tienes, cuánta gente está interesada en ti y, por lo tanto, la cantidad de producto que puedes vender. Es muy difícil. Tengo una especie de conflicto interno con eso en este momento, porque me gustaría seguir ganando dinero, pero no quiero publicar fotos de mí misma en un bikini pegadas sobre un paisaje -no es que juzgue a quienes lo hacen. Solo creo que yo no soy así". 

Sin alinearse con el resto de las llamadas Insta-girls, y ya sin estar definida por tener un nuevo corte de pelo "vanguardista" o simplemente por ser británica, Edie ha conseguido labrarse una identidad para sí misma que trasciende la depilación con cera y las menguantes tendencias de la moda. Eso no quiere decir que Edie no use las redes sociales, de hecho, basta con echar un vistazo a su Instagram para ver el mismo hashtag #thankyoutomyglamsquad y la selfie obligatoria de Coachella que adorna las cuentas de muchas modelos. La única diferencia es que el hashtag acompaña a una imagen de una luchadora de sumo mientras la peinan en contraposición a una lección de contorno, y la foto de Coachella es una foto de Edie muerta de risa en frente de un Chevy mientras hace una broma acerca de realizar "periodismo de investigación serio y contundente para @voguemagazine", que resume bastante bien todo lo que es ella: aguda, ingeniosa, inteligente, dispuesta a compartir cosas sin revelarlo todo, mientras que, y lo más importante, se mantiene fiel a lo que es, que en última instancia es lo que todos aman de ella, y el porqué siempre será algo más que la "última tendencia" de la moda. Como concluye Edie: "La moda lleva un ritmo rápido; tienes que conservar lo que eres y ser relativamente honesta, tal vez no del todo, pero tiene que haber un elemento de honestidad, cuando se trata de lo que quieres representar en el mundo". No podríamos estar más de acuerdo.

Credits


Texto Tish Weinstock
Fotografía Alasdair McLellan
Estilismo Benjamin Bruno