en berlín, nadie es de berlín

Los personajes que el fotógrafo George Nebieridze retrata pueden haber llegado hasta la capital por varios motivos: en busca de liberación sexual, de oportunidades creativas o simplemente de una buena 'rave', pero todos ellos transmiten una misma...

por Anastasiia Fedorova
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24 Agosto 2016, 11:25am

Cathy from Taipei, Taiwan

Berlín ocupa un lugar especial en la cultura juvenil: la complejidad de su historia la ha llevado a convertirse en un punto de gravitación para creativos en numerosas ocasiones a lo largo del siglo XX. Los cabarets decadentes de la república de Weimar en los años 30, el crudo atractivo de Berlín Occidental en los 70 y 80 y la revolución del techno en los 90; todo ello contribuyó en igual medida a dar forma a la modernidad europea. Hoy, una vez más, Berlín vuelve a estar en auge, mientras el éxito de los movimientos de extrema derecha aumenta por todo el mundo, se presenta como una verdadera capital cosmopolita. Mientras los políticos vuelven a hablar sobre muros y fronteras, Berlín permanece abierto para todos. Siendo él mismo un emigrante en Berlín, el fotógrafo George Nebieridze documenta el rostro siempre cambiante de la ciudad.

Catalin, de Bucarest (Rumanía)

Nebieridze es de Georgia, se mudó a Berlín hace tres años y se sintió como en casa prácticamente al instante. "Pasa todo muy deprisa", dice. "Incluso los turistas se sienten como en casa. Para mí, mudarme aquí fue como una ruptura y me sentí parte de Berlín desde el primer momento. Berlín se convirtió en una parte inseparable de mí".

Como homenaje a la naturaleza siempre cambiante de la ciudad, Nebieridze empezó una serie titulada Nobody's From Berlin in Berlin, una colección de retratos tomados en fiestas, la calle, parques y habitaciones alquiladas. "Las imágenes de este proyecto incluyen ángeles y demonios que conocí durante los últimos tres años que he pasado aquí. Algunas son de viejos amigos y otras de los que están a punto de convertirse en mis amigos. Obviamente, la mayoría de las veces les conozco en fiestas. Hay varias cosas que me atraen de la gente; a veces me siento como un explorador que colecciona retratos", dice.

Steven, de Leingarten (Alemania)

Los sujetos de Nebieridze no son originarios de Berlín sino que, como él, llegaron a la ciudad desde diferentes rincones del mundo. Sus lugares de nacimiento se dividen por los cinco continentes, desde Australia hasta los Estados Unidos y Portugal, Taiwán, Rusia y Sudáfrica. "Han pasado casi tres años desde que me mudé a Berlín y, si te soy sincero, no conozco a más de cinco personas que sean de aquí. No es que sea un introvertido que se encierra en su habitación o que odie a los berlineses, pero está ciudad es simplemente así. El increíble nivel de diversidad que encontramos en la escena de baile, de la moda y del arte crea una dinámica de locos en la vida de la ciudad. Creo que esta variedad tiene un atractivo y belleza increíble", explica Nebieridze. "Algo que puedo decir con seguridad es que esta gente son los verdaderos berlineses, gente que crea la escena y da forma a la cultura de la ciudad, que no sería lo que es sin ellos. Sin nosotros, Berlín no sería más que otra ciudad industrial gris sin personalidad".

Graham, de Fresno (Estados Unidos)

Frente a la lente de Nebieridze desaparece toda diferencia entre países, y cada uno de sus sujetos se convierte en una parte única de la nueva tribu de Berlín. No importa cómo hayan llegado hasta allí -en busca de liberación sexual, oportunidades creativas u simplemente de una buena fiesta- todos ellos trasmiten una energía renovada y refrescante que no conoce fronteras. 

Al mismo tiempo, los retratos de Nebieridze son algo más que una simple declaración para la nueva ola de emigración, tienen un toque muy íntimo y auténtico, son como rincones tranquilos de la ciudad con los que tropiezas por casualidad. "En mis fotos la gente aparece relajada porque no hay nada premeditado", explica Nebieridze. "Los fotografío en situaciones en que se sienten libres. No necesito más que unos segundos para hacer cada foto, así que no les doy tiempo a estresarse. La mayoría están acostumbrados a posar para grandes campañas y grandes fotógrafos, pero conmigo parecen mostrar sus verdaderos 'yos' de una forma más sincera".

Ande, de Nueva York (Estados Unidos)

"Me encanta fotografiar a gente en general, pero no suelo hacer retratos como estos", añade. "Siempre solía mezclar a la gente con sus entornos en mis proyectos, pero está vez me he dedicado a centrarme en estas criaturas que me inspiran cada día. Cuando pienso en Berlín, pienso en estos ángeles y demonios, no hay ningún museo o monumento que pueda reemplazarlos". En su conjunto, la serie de Nebieridze también es un documento fascinante del estilo de la gente guay que se reúne en Berlín y que los jóvenes de todo el mundo admiran e intentan imitar. En sus fotos encontramos una combinación de ropa de deporte, cuero, actitud intrépida y sentido del humor (como el homenaje pirata a Vetements).

Davide, de Nápoles (Italia)

"No creo que se pueda definir el estilo de Berlín en una sola frase, a pesar de que hay gente que sigue ciertas modas", dice Nebieridze. "Por ejemplo, las prendas de deporte y la estética trash siguen siendo populares, y también hay muchos chavales que siguen el estilo 'health goth' escandinavo, pero la gente que yo muestro define su propio culto y tendencias que no podemos ignorar. Además, las grandes tendencias de la moda parten de los looks de esta gente. He visto cosas en los nuevos desfiles de Vetements y Gosha Rubchinskiy que aquí ya están más que desgastadas y te recuerdan a la moda de 2014".

Hoy todos vemos Berlín como un ejemplo de una ciudad que se mueve gracias al poder creativo de jóvenes de todo el mundo, como el lugar de nacimiento de un futuro multicultural. ¿Se trata de una idea utópica? Nebieridze está convencido de que hay muchos más retratos por venir. "Sé que todavía me espera mucho más por fotografiar", afirma. "Esta gente es una enorme influencia para mí y para muchos otros. Pero algo que también me encanta de todo esto es que la gente va y viene con rapidez, y eso significa que se crea un flujo sin parar. Es alucinante y sigue en aumento sin parar".

George, de Tbilsi (Georgia)

Jonathan, de Jacksonville (Estados Unidos). Matthew, de Brisbane (Australia)
Kewin, de París (Francia)

Nicolas, de Viena (Austria)
Temulin, de Ulaanbaatar (Mongolia)

Karsten, de Herne (Alemania). Alexandra, de Chisinau (Moldavia)
Braulio, de Lisboa (Portugal)

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