Publicidad

los diarios pornográficos de bruce labruce

El nuevo libro del cineasta de culto es un recuento hilarante de su carrera accidental en la pornografía y el cine de arte.

por Nadja Sayej
|
23 Agosto 2016, 9:35pm

Bruce LaBruce, el cineasta de culto porno canadiense, escritor y fotógrafo, mejor conocido por sus largometrajes Hustler White y The Raspberry Reich -recientemente lanzó un nuevo libro, Porn Diaries: How to Succeed in Hardcore without Really Trying. La presentación del libro fue en el legendario club de sexo gay de Berlín, Ficken3000 (sobre la barra, a manera de anuncio, hay un letrero que dice "Share de Shame" [Comparte la vergüenza]).

Con una multitud de gente en chamarras tipo bomber inundando las calles en una línea estéril en el barrio de Neukölln, el sórdido club lleno de espejos estaba abarrotado. LaBruce se abrió paso entre la multitud mientras tomaba fotos de la gente con su iPhone, las cuales subió a Instagram. Luego tomó un micrófono para presentar su nuevo libro y ponerse un poco obsceno. "Creo que todos están usando demasiada ropa en este momento", dijo, "es tiempo de desnudarse".

Más de i-D: La retrospectiva del cine gay de Bruce LaBruce en MoMA

Fue la introducción perfecta para su nuevo libro, una colección de escritos sobre el tema de la pornografía. Desde hilarantes diarios de filmación hasta fotos de estudio y un paseo a través del diálogo interno de LaBruce, el libro incluye fotos que ha tomado al pasar de los años para revistas porno y entrevistas con leyendas del porno, así como ensayos, artículos y retratos del director. "Porn Diaries es algo así como un fanzine de lujo", dijo LaBruce. "El libro recorre una gran cantidad de temas, como mi filosofía de campamento, mi filosofía de la homosexualidad, mi filosofía de la cinematografía -hay una gran cantidad de filosofía ahí".

Más de i-D: Matt Lambert y su nuevo homenaje al sexo

La descodificación del subtítulo del libro es otra historia: "How to succeed in hardcore without really trying" [Cómo tener éxito en el hardcore sin mucho esfuerzo], plantea algunas preguntas. ¿Esforzarse es algo tan malo? LaBruce no piensa eso, pero hace referencia a su propio destino impredecible. "Con 'sin mucho esfuerzo', estoy hablando de mi propia experiencia -nunca me propuse ser pornógrafo", dijo. "Concebí mis primeros cortometrajes en Super 8 y mis primeros tres largometrajes como películas de arte con contenido sexual explícito, pero conforme fui ganando fama como pornógrafo, junto con mi productor Jürgen Brüning, decidimos empezar a hacer porno 'real'". Esa fue la época en que Brüning inició la primera productora porno de Berlín, Cazzo Film, en 1996. "Empecé a hacer películas narrativas de arte con actores porno y hacer dos versiones; una erótica y otra explícita", dijo LaBruce, quien tiene dos versiones de sus películas Skin Flick, L.A. Zombie y The Raspberry Reich

El libro es muy entretenido y divertido en algunos diarios de producción, donde describe cómo los actores tenían problemas con los guiones y que el catering del rodaje sabía a comida de cárcel. El libro aporta mucho más que sólo sexo y LaBruce es como el Oz detrás de la cortina, tirando de ella para develar la realidad del cine porno detrás de su fantasía cuidadosamente editada. "Siempre he estado interesado en las convenciones y los mecanismos de la pornografía y mis películas tienden a llamar la atención hacia estos aspectos, y en cierta forma los destruyen", explica. "He trabajado bien de acuerdo con las convenciones de la pornografía, pero cuando lo hago, me gusta empujar los límites y tratar que mi trabajo sea lo más parecido a una película narrativa, también suelo presentar personajes que son cineastas o pornógrafos, lo que resulta en películas dentro de la película. Eso crea una cierta distancia hacia el contenido sexual, y hace que las personas se hagan conscientes de su audiencia y de las convenciones pornográficas. Una vez un crítico de Flash Art me llamó un 'Brecht pornográfico'".

Más de i-D: La importancia del cine LGBT

El libro también arroja luz sobre los desafíos de la filmación independiente -requiere paciencia, trabajo duro y ajustes sin fin. En uno de los diarios de producción, LaBruce tiene los nervios desechos -discute con los asistentes de producción, lidia con diseñadores de vestuario amateur y jura que la casa donde está filmando está embrujada. Pero parece haber algo que lo hace seguir adelante.

"Siento un extraño impulso que me obliga a hacer películas, a pesar de que resulte un desafío enorme, si después de un determinado período de tiempo no hago una película, me empiezo a deprimir y poner ansioso", dijo LaBruce. "Lo que realmente me hace seguir adelante es el feedback que recibo de la gente; de las personas que me dicen cómo los han influido o inspirado mis películas y que me animan a continuar".

Más de i-D: La moda de hombre y su fascinación por el sexo

Este libro es como una secuela de sus memorias de 1998, The Reluctant Pornographer, que era una colección de sus columnas para algunas revistas canadienses. Esta colección incluye escritos más recientes de LaBruce y diarios de filmación de la película L.A. Zombie de 2009. En un diario de producción de The Raspberry Reich de 2002, LaBruce escribe acerca de una pelea que tuvo con uno de sus directores de arte, quien no quería que cubriera las paredes del departamento de la pandilla con los retratos de terroristas famosos, incluyendo el de Osama Bin Laden. Hoy en día, el trabajo de LaBruce y sus referencias al terrorismo tienen un significado diferente. "No creo que el terrorismo siga siendo tan glamuroso como solía ser", dijo LaBruce, quien se inspiró en los grupos terroristas radicales de izquierda de la década de los setenta, grupos como Red Army Fraction y the Weathermen, a quienes LaBruce recuerda con una imagen "sexualizada". "Todas estas fracciones creían en el amor libre".

A sus cincuenta y dos años aún sigue rodando películas porno. Su corto más reciente Refugees Welcome, el cual será lanzado con Erika Lust Films, es una historia de amor entre un poeta checo y un refugiado sirio en Berlín. También acaba de terminar la producción de una película llamada The Misandrists, que gira en torno a un grupo de terroristas lesbianas y feministas que planean una revolución sexual con pornografía lésbica. "Incorpora aspectos de pornografía erótica de los setenta, melodrama, incluso de comedia romántica", dijo. "También es muy político y decididamente feminista".

Más de i-D: ¿Cómo afectan las redes sociales al sexo gay?

El amor libre de sus películas se vincula con la propia filosofía del amor de LaBruce. Del mismo modo en que la aseveración del personaje Gudrun, de The Raspberry Reich, diciendo que la monogamia heterosexual es una "construcción burguesa que debe ser destruida", es un reflejo de la propia perspectiva antimonógama de LaBruce. "Estoy en un matrimonio abierto y me enamoro de otras personas todo el tiempo", dijo. "¡Tienes que compartir la riqueza!".

Credits


Texto Nadja Sayej
Imágenes cortesía de Bruce LaBruce