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una guía para ligar (con éxito) en internet

Instagram, tus fotos de perfil, tus respuestas vía Whatsapp, el sexo en la primera cita...

por i-D Staff
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06 Abril 2016, 4:35pm

Este artículo se publicó originalmente en Amuse.

Ahora que las 'citas en línea' han dejado de ser un misterio y un tabú, por fin han pasado a convertirse oficialmente en parte de nuestra vida cotidiana, ya sea porque tú y tus amigos están en Tinder o simplemente porque intercambias mensajes con alguien por algún otro tipo de medio virtual.

Pero el término 'citas en línea' ya nos parece algo anticuado, no es relevante para nuestra generación. Ninguno de mis amigos utiliza match.com o Guardian Soulmates, y la inmediatez de las aplicaciones para ligar es un campo de juego completamente diferente al de las citas o conocer a alguien en la vida real.

En pocos minutos puedes encontrar a alguien que te guste físicamente y descubrir que comparten gustos y bares de copas. Y si escarbas un poco más, descubrirás los amigos que tienen en común, cuándo fue la última vez que tuvo sexo y hasta dónde vive su madre. 

Sin embargo, es antinatural encontrar esa cantidad de información con tanta rapidez. ¿Realmente tenemos que retroceder 72 semanas para descubrir que esa persona tenía el mal gusto de utilizar el filtro toaster? ¿Sería ese motivo suficiente para hacerle no responderle a los mensajes? Si todo esto pasara en la vida real, ¿actuarías del mismo modo? 

Seguramente no, y ahí es donde está el problema. El campo de juego de las redes es caprichoso, acelerado y totalmente superficial. La emoción y urgencia que tenemos por encontrar a alguien se refleja en la velocidad en la que nos movemos, y entre la oleada de feromonas y fotos de penes nos olvidamos de los detalles y modales básicos que adoptamos cuando conocemos a gente offline. Todo ello puede empezar a parecerse a una extraña versión hipersexualizada de Los Sims, donde nos enamoramos de forma fugaz de la idea de alguien y creamos un nuevo personaje con el que seguir obsesionándonos.

Pero con el fin de los meses fríos ideales para estar en pareja y la llegada de la primavera, ahora es un buen momento para establecer ciertas reglas básicas. Preguntamos a un grupo de hombres y mujeres —heteros y gays— cuestiones sobre cómo se comportan en una cita online. A continuación podéis ver el consenso general:

Fotos de perfil…
¿Es mejor poner una foto en bikini? Si eres un chico, ¿optas por fotos del estilo The Game o prefieres ser más abstracto y hacer como que te importa un bledo? De todas formas, la mayoría de las aplicaciones ya están conectadas con Instagram y conozco a gente que se ha reinventado a propósito según lo que andan buscando. Así que si ves una foto de esa persona leyendo Cien años de soledad, probablemente no se lo esté leyendo. 

En general, a la gente ya no parece importarle lo que los demás publican, ni sus fotos de perfil o lo que llevan puesto, cuando están en una aplicación para ligar simplemente van "de caza". En otras palabras, lo único que buscan es esa atracción física inicial. No siempre es así, pero la tendencia general se confirma.

El primer mensaje…
"Nada más hacer match. Hay muchas otras distracciones y si esperas demasiado tiempo esa sorpresa y energía iniciales desaparecen. Además, hay cierta atracción por esa actitud firme", dijo uno de los chicos a los que pregunté, y es que el propósito principal de todas estas aplicaciones ha de ser la inmediatez —aunque curiosamente la mayoría de la gente ni siquiera envía un mensaje a la persona con la que han hecho el match—, si no que se comportan como si estuviesen acumulando cromos intercambiables.

Si alguien tiene 200 matches, podemos estar seguros de que probablemente solo ha hablado con 20 de ellos. En realidad no importa quién envía el primer mensaje, no vivimos en los años 50; si estás en una aplicación seguramente tienes ganas de acción. Pero al igual que sucede en la vida real, si no pasa en seguida, seguramente no pasará nunca.

El arte de controlar Instagram / Facebook / Google…
Vamos a dejar algo claro, todo el mundo controla a todo el mundo, pero la cuestión es, ¿qué es lo que sacas de ello aparte de descubrir qué amigos tenéis en común y dónde pasó su tía sus últimas vacaciones? 

Todo esto es bastante innecesario y te distrae de las cuestiones que realmente importan: ¿te gusta realmente esa persona y te acostarías con ella? Hay cosas que es mejor mantener escondidas o dejarlas a la suerte, o al menos espera hasta haber conocido a esa persona en la vida real.

Descubres que la persona que te gusta también le está tirando la onda a tu amigo…
Con toda esta conectividad intensiva, el incesto es algo inevitable. Los algoritmos pueden presentar lo mejor de ti, pero también pueden hacer lo mismo con tu mejor amigo. ¿Y qué puedes hacer? No es que estés saliendo oficialmente con esa persona, así que técnicamente es juego limpio. 

Una amiga estuvo hablando intensamente con un chico durante meses y él acabó haciéndole match a su mejor amiga y acabó liándose con ella.  Está claro que debía de haber visto todo su Instagram y debía de saber que eran amigas, pero el mundo online tiene algo que hace que este tipo de situaciones parezcan desenfadadas y divertidas. 

Conoces a alguien que te parece mono, pero no te convence al 100% y entonces conoces a otra persona que curiosamente resulta ser amigo del primero y conectas mejor con él. Son cosas que pasan y puede resultar divertido (sobre todo si no eres tú a quien le hacen ghosting).

Cuando empiezan a seguirse el uno al otro…
Si abusas de las redes sociales corres el riesgo de que la conversación empiece a diluirse, cuando ya has visto todo lo que ha hecho una persona durante un día vía Snapchat.

Cuando por fin se conocen…
Independientemente de lo que diga la gente -tanto si te lleva a cenar, a tomar una copa, o si quedáis a las 10 de la mañana o de la noche- los dos están ahí por algo. Se trata de ver cuántos obstáculos tienen que saltar para llegar a ese objetivo final. 

Muchas chicas tienen esa doble moral provocada por varios años sometidas a juicio que hacen que, por muy sexualmente liberadas que se sientan, se quedan paralizadas a la hora de decidir si quieren tener sexo en la primera cita o no. El hecho es que, lo hagas o no, eso no afecta a lo que un chico pueda sentir por ti, así que, ¿por qué no darte el gusto? Si le gustas, luego funcionará, y si no le gustas, entonces pasará a la siguiente, pero al menos tú ya te llevaste tu parte.

La mañana después… 
¿Y ahora qué? Bueno, ahora entras en la zona gris. Algunos se levantarán y te prepararán el desayuno, te llevarán a tomar un zumo y luego te soltarán el típico "Ya te llamaré" que quiere decir "Adiós para siempre". No hay forma posible de evitar o interpretar esta situación, es la misma historia tanto si os conocisteis online como offline, y no hay ningún código a seguir. 

Así que quizás lo que podemos aprender de todo esto es algo sencillo: seamos sinceros. Deja claro lo que quieres y tendrás menos posibilidades de que acaben ofendiéndote o de seas tú el que acabe ofendiendo a alguien. No juegues con la gente online, no te acuestes a sus amigos y si no tienes ningún interés, confiésalo; la gente es algo más que una foto de perfil.

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Credits


Texto Samira Larouci
Fotografía Freya Esders