louis vuitton se apodera de río de janeiro

Río de Janeiro fue el anfitrión del show de crucero 2017 de Louis Vuitton este fin de semana, poniendo todos los ojos en Brasil, justo antes de las Olimpiadas.

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30 Mayo 2016, 3:55pm

Entre las Olimpíadas en julio y el show de crucero de Louis Vuitton este fin de semana pasado, algo positivo de Río de Janeiro es que es un lugar que siempre está listo para su close-up. Este verano, los ojos del mundo están puestos sobre la segunda ciudad más grande de Brasil, y aunque las noticias de CNN transmitiéndose en las habitaciones de los huéspedes se relacionaban más con el virus de Zika y la presidenta impugnada Dilma Rousseff, que Copacabana y sus delicias, esas noticias no pudieron afectar el perfecto desfile de Río. Tampoco pudieron ensombrecer el show de Louis Vuitton en el Museu de Arte Contemporânea de Niterói, el cual se dijo que se mantuvo libre de lluvia gracias a un chamán que bendice a la ciudad cada febrero por el carnaval.

Fue la más nueva entrega de la serie de "travesías arquitectónicas de Louis Vuitton", dijo un sonriente Nicolas Ghesquière, lo cual no sonaba como una mala idea para algo nuevo de LVMH, pero que también capturó el objetivo del diseñador de ponerle atención a las piezas maestras arquitectónicas del modernismo, justo como lo hizo el año pasado en el show de la colección crucero en la finca de Bob Hope en Palm Springs.  

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Diseñado por Oscar Niemeyer -el arquitecto superestrella de Brasil- en 1996, y situado en la línea de la costa que da vista a Río, el Museu de Arte Contemporânea de Niterói se sintió instantáneamente como Ghesquière. De hecho, era como si la rampa futurística que llevaba a la estructura alienígena hubiera estado hecha especialmente para que Mica, Fernanda y sus hermanas Vuitton caminaran en los gráficos atuendos que cambiaban de forma de Ghesquière, unos que constantemente reflejaban la idea de transformación de la arquitectura moderna. En backstage, pronunció palabras como "culturas del cuerpo, tropicalismo, y urbanidad", y fue la mezcla orgánica de Río de montañas cubiertas con palmeras, el mar azul profundo, y su arquitectura mayormente del siglo 20, por la que fue concebida su colección. "Aquí en Río, la ciudad y la naturaleza están muy juntas la una a la otra y es algo muy inspirador, así que traté de reflejar eso en la ropa. Ya sabes cuanto amo la ropa urbana, y al mismo tiempo estoy obsesionado con el sportswear y el movimiento y el new casual, y Río fue muy bueno para mostrar esas ideas", dijo, mientras una horda de tweens gritaban por celebridades invitadas como Jaden Smith, Zendaya y Alicia Vikander en el fondo.

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Ghesquière expresó esas ideas en el vestido de paracaídas con el que abrió el show -"son dos vestidos uno encima del otro y crean estas capas de blancura y color que puedes ver aquí en Brasil"- y en la definición de piezas de cuero esculturales como la falda blanca usada por Julia Nobis, la cual literalmente te hacía pensar en los edificios de Río. Brasil, por supuesto, es un paraíso para un fetichista de la arquitectura moderna como Ghesquière. Por todo Río, gigantes del Art Deco como el Palacio de Copacabana (donde meseros vestidos de blanco sonreían amablemente pero que seguro se querían matar a ellos mismos cada vez que otro huésped cantaban la canción de Barry Manilow) y el edificio Joseph Gire está lado a lado con construcciones como de nave espacial como el Museu do Amanhã que abrió hace unos meses y ya está haciéndola la competencia a la Sydney Opera House. Pero la aventura brasileña de Ghesquière fue más allá. "Cuando estuve aquí en noviembre y fui al Museum of Modern Art en São Paulo, ve esta exhibición acerca del textil en los setenta y ochenta -ilustraciones de artistas sobre la fuerte temática de Brasil, como el bingo y los jugadores de futbol", explicó.

Adquirió los derechos para usar los motivos en las bolsas de la colección (siete de las cuales eran del nuevo modelo de vela-cómprala inmediatamente) y los vestidos adornados con motivos de jugadores de futbol hechos del pintor brasileño Aldemir Martins. Cuando al preguntarle que si juega, Ghesquière se rió. "¡Para nada! Soy muy malo. Los deportes colectivos en general no son lo mío, a menos que cuentes la moda como un deporte colectivo". Los estampados te hacían pensar en las virtudes del país como anfitrión de la Copa del Mundo, un evento que fue examinado hasta casi aproximarse la fecha de las Olimpiadas, cuyas preparaciones no van a tiempo con los tiempos del calendario. En Río, no obstante, no están tan preocupados. "Todos decían que la Copa del Mundo iba a ser un fracaso y terminó siendo un gran éxito", un conductor dijo en camino a ver el Cristo Redentor, el cual santifica a Río diariamente desde la cumbre de a montaña. Aquí, lidian con temas mucho más graves que terminar una estructura de volleyball a tiempo

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En la favela más famosa de Río -los situados muy cerca del glamour del centro- gracias a que Michael Jackson filmó su poderoso video de They Don't Care About Us hace veinte años, atrayendo exitosamente la consciencia internacional a los problema de derechos humanos que la ciudad sufría. Hoy en día ha mejorado, pero aún así no sales sin seguridad, las favelas como Santa Marta representan el imaginario más icónico y hermoso de Río -algo que Ghesquière también pudo reconocer. "Algo que era muy poderoso en el show y que se relaciona con Brasil fue el trabajo de Helio Oiticica. Es un artista que descubrí hace 15 años, que trabaja mucho con el movimiento y lo que sucede en las favelas. Los vestidos plisados y los cuadrados eran una clara referencia a su trabajo", dijo, refiriéndose al pintor. Fue en la misma nota con la que las cajas de sonido entraron al show. No eran bolsos, como muchos de nosotros asumimos lo eran, sino boomboxes reales de Louis Vuitton que se conectaban a tu móvil vía Bluetooth. ¿Qué te parece eso como post post modernismo?

Credits


Fotos cortesía de Louis Vuitton