La delgada línea entre la liberación femenina y la explotación del cuerpo

Millicent Hailes y Nadia Lee Cohen se desnudan para i-D.

por Lily Bonesso
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27 Febrero 2015, 1:50pm

2014 ha sido proclamado como el año de Instagram, y ahora en 2015 estamos empezando a percibir sus efectos culturales. Los posts de hoy rápidamente se convierten en humo mañana y la necesidad de consumir nos está consumiendo. Cualquier persona con un smartphone puede llegar a ser consideradco como artista, pero es difícil distinguir el arte cuando está mezclado entre imágenes de vacaciones y platos de sushi. Todo se reduce a una frase de Andy Warhol: "Si no estás tratando de ser real, no tienes por qué hacerlo bien". Y hoy en día todo el mundo está fingiendo ser artista. Aun así, Instagram ofrece una plataforma para el arte y la expresión personal totalmente incomparable hasta el momento.

Conocer a alguien personalmente y luego observarlo a través de los filtros de Instagram es extraño y a la vez refrescante. Esta fue mi sensación cuando comencé a seguir a Millicent Hailes. El aspecto que transmite, muy alejado al de una chica femenina y cursi, choca con la femme fatale que muestra a través de la pantalla de su móvil. Con un toque de humor, sus imágenes son las de una chica a la que no le importa una mierda lo que digan de ella, pero que, sin embargo, prefiere ser querida. Su mejor amiga y colaboradora, Nadia Lee Cohen, se exhibe con un tono similar; usando pelucas y disfraces para crear una realidad alternativa donde las mujeres son las que mandan y los hombres rara vez cuentan. También aparecen un montón de pechos censurados o adornados con corazones y emoticonos. El trabajo profesional de Lee es más teatral, con una sátira al humor de mala calidad de la cultura estadounidense. Hailes, por otra parte, juega con la espontaneidad de Juergen Teller o Terry Richardson. A pesar de sus estilos diferentes, sus cuentas de Instagram colaboran entre ellas fundiéndose en un tercer set.

El erotismo y la provocación de sus imágenes han provocado un gran debate, y no siempre positivo. En un momento en el que las mujeres están liberando sus pezones (#freethenipple) y los penes están haciendo su debut en la pasarela, sorprende el hecho de que la desnudez y la apertura sexual todavía puedan resultar ofensivas para muchas personas. Pero este hecho no ha frenado el trabajo de estas artistas, pues es su forma de conectar con la gente y transmitir las intenciones que hay detrás de su trabajo. "Me gusta ver quién está detrás de la cámara; me parece algo muy poderoso", apunta Hailes. La idea de usarte a sí misma como herramienta de trabajo es la motivación fundamental de sus publicaciones. "Tienes que hacerte una foto desnuda, si no, ¿quién va a confiar en ti para desnudar su cuerpo? No sería creíble", explica. La noción de hermandad se mantiene firme en sus mentes. Se trata de un respeto mutuo entre los fotógrafos y las personas que son retratadas.

La pregunta es: ¿Por qué exponerlo en una plataforma pública? Bueno, tal vez porque en esta era narcisista donde todo el mundo utiliza las redes sociales en busca del reconocimiento, la retroalimentación y la atención, puede que sea esta la única forma real de llegar a la gente. Como dice aquella mítica frase: "Si no puedes vencerles, únete a ellos". Hailes y Lee no se han negado a hacerlo, usan Instagram como herramienta de arte y les va realmente bien. Les preguntamos qué diferencia a sus fotografías de las de cualquier estrella porno o chica que se desnuda para conseguir la fama. Sin ofenderse por la comparación, explican que la intención detrás de la obra, su gusto, la educación y el contexto en que lo presentan es lo que marca la diferencia. 

Lee está familiarizada con ser fotografiada en diferentes grados de desnudez, y es una experiencia que recomienda. "No siempre estoy completamente segura, pero verme a mí misma en una fotografía tan poderosa es una sensación agradable. Por eso quiero que todas las mujeres que fotografío tengan la misma experiencia. Cuando hay una imagen de ti misma preciosa, la miras y piensas 'así soy yo' aunque no siempre te veas bien".

Es este elemento de fantasía y deseo de plenitud la clave del éxito de Instagram. "¿Quién soy yo?" ha sido sustituido por el "¿Cómo me presento?". Pero con el tiempo, la imagen que quieres aparentar se va disipando poco a poco y aparece quién eres de verdad. Citando de nuevo a Warhol: "Conozco a una chica que se mira en el espejo de su consultorio médico y jamás se mira por debajo de los hombros. Pesa entre 90 y 115 kilos, pero ella no lo ve; lo único que ve es un rostro hermoso y por lo tanto cree que es guapísima. Yo también creo que es una belleza porque por lo general acepto a la gente sobre la base de la imagen que tiene de sí misma, porque la imagen que se tiene de uno mismo tiene más que ver con su manera de pensar que la imagen objetiva. Tal vez pese 200 kilos, quién sabe. Si a ella no le importa, a mí tampoco."

La filosofía de tu comportamiento describe quién eres, algo que ha descrito muy bien Amy Cuddy en su TED talk en 2012. La teoría es que las personas que actúan con confianza, desprenden confianza. La autoestima viene de creer en uno mismo: si te ves bien, te sientes bien. Al presentarse de esta manera al mundo, Lee y Hailes están explorando las partes eróticas de su naturaleza. Este punto de vista sobre sí mismas les aporta la confianza y el atractivo sexual que desprenden. Todo se trata de actitud.

Lo puedes interpretar como soft porn o como arte, pero lo cierto es que sus fotografías están hechas por mujeres, para mujeres y son mujeres las que están respondiendo de forma masiva. No está mal que a los hombres también les guste, pero lo que ellas realmente quieren transmitir es que son las dueñas de sus cuerpos y de su sexualidad y lo explotan de una forma imponente. "Es importante transmitir poder en todas las fotografías: nunca publicamos ninguna en la que nos veamos débiles". Hay mucha gente que podría argumentar que estas imágenes sólo contribuyen a la explotación del cuerpo femenino. 

Sin embargo, si ese trabajo hace que tanto las fotógrafas como las mujeres fotografiadas se sientan poderosas, entonces están haciendo bien su labor. "Nuestra principal intención es hacer que las mujeres se sientan imparables. No se puede dictar la manera en que esas imágenes se transmiten". Al no tomarse demasiado en serio lo que piense la gente, Lee y Hailes han creado un trabajo colorido, sugerente, divertido y fascinante. Puede que te sientas cautivado por él porque aprecies su arte o porque te excita, pero eso ya es asunto tuyo. 

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Texto Lily Bonesso

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