todo lo que quieres saber de marvin y quetzal

Esta temporada comienza una nueva etapa para la marca Marvin y Quetzal. Hablamos con Marvin Durán sobre sus inicios creativos, lo que fue una de las épocas más importantes de la moda en México y el retornar después de varios años de silencio. Conoce la...

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oct. 15 2016, 2:35am

Todo mexicano amante de la moda ha escuchado hablar sobre la marca Marvin y Quetzal, es el nombre también de una época sumamente creativa en la Ciudad de México. Era la primera década de este siglo y los jóvenes se arreglaban de forma estrafalaria para salir de fiesta, los fotógrafos los retrataban para después llenar su blog. Eran épocas de música y mucha moda, una moda libre y colorida. La marca Marvin y Quetzal tenía ya un pequeño imperio, con un taller, buenas ventas y presentaciones históricas en Fashion Week. El fallecimiento de Quetzal fue el inició de un silencio creativo no solo para Marvin Durán, sino para toda la escena que había fundado marcas, clubs y publicaciones. Esta temporada Marvin regresa con el mismo espíritu de creación sin límites para presentar una nueva colección. Bolsas de basura, estampados étnicos y los símbolos clave de su marca nos recuerdan de quien fue primero este barrio.  

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Marvin Durán es venezolano, estudió diseño gráfico pero comenzó su carrera en la moda como modelo, razón por la cual logró llegar a París donde hizo fotos para John Galliano

¿Cómo llegas a México? En París me ofrecieron un trabajo en Dior Homme con Hedi Slimane. Me iban a contratar para trabajar en el showroom y aparte iba a reactivar mi carrera en el modelaje. Fui a la entrevista y me dijeron "no queremos ver a nadie más, queremos que tú te quedes". Cuando llegué a trabajar el primer día me pidieron mis papeles, los cuales ya no tenía porque había dejado la agencia de modelaje. "¡Marvin no puede ser, no nos hagas esto! No tenemos tiempo para esperar a que hagas los trámites." Fue horrible el dejar esa oportunidad, me puse demasiado triste y regresé a Venezuela. A pocos meses me di cuenta de que no era el lugar para desarrollarme como modelo,como homosexual. Uno de mis mejores amigos de Paris vivía en México y decidí irme a probar suerte. Era el año 2004 y llegué a Xalapa, donde tomaba clases en la Facultad de Artes.

¿Qué hacías en Xalapa y como llegas a la Ciudad de MéxicoHice de todo, desde trabajar como mesero hasta con una diseñadora que hacía vestidos de novia y quinceañeras. Comencé a hacer blusas que vendía a estudiantes y turistas. Un día vi una revista Deep y en la portada había un chavo con un look muy interesante que era de Ricardo Seco, busqué su contacto y en poco tiempo me mudé a la Ciudad de México para ser su asistente. Después, conseguí un trabajo en Fashion Week México haciendo unos vestidos para Comex. Ahí, Enrique Gonzalez me presentó a Quetzal. 

¿Y desde el inició tuviste química con Quetzal? Sí, porque nos enamoramos, creamos nuestro hijo que es Marvin y Quetzal, que nos enamoramos de él o de ella, porque no tiene género y así surgió todo. Todo lo que hacíamos tenía ese espíritu de shocking, porque siempre nos encantó hacer algo diferente. Éramos rebeldes

Si.. muy rebeldes en esa época donde ese tipo de moda no existía. Nosotros teníamos esa esencia y filosofía. Que a través de generaciones sigue.

¿Y cuál crees que era el objetivo de esa filosofía? Realmente lo de sacar de onda era muy inconsciente pero lo que nos motivaba era ser creativos y ser nosotros mismos, era no tener limitaciones, no tener miedo a lo que pensarán los demás, era simplemente hacer lo que nos naciera, hacer sin límites.

¿Se manejaban por colecciones? Sí. Desde un principio buscamos ser independientes, no querer participar en plataformas porque se nos hacían horribles pero al final dijimos, ¿por qué no a través de esas plataformas mostrar nuestro trabajo a más gente? Y eso nos motivó a estar en Fashion Week y sí nos ayudó…

¿Qué dirías que fue lo que hizo que surgiera generación? ¿Qué generó éste boom creativo? Yo creo que fue la necesidad ya que precisamente no había nada. También fue algo de la vida o del destino porque nos juntamos en ese momento y surgió. Lo hicimos porque queríamos hacer cosas y promoverlas.

Cada que publicamos artículos sobre estos nacimientos creativos que suceden en distintos países, por ejemplo el punk en los 80, siempre tiene mucha relación con la música y la fiesta. ¿Crees que aquí también había algo así? Por supuesto. En cuanto a la noche, surgieron mil fiestas, era impresionante. Nosotros casi íbamos de fiesta de lunes a lunes. Y no fue solo un movimiento de arte, fue de muchas cosas, de música (Afrodita, Sonido Láser). Era un ambiente underground, nos sentíamos muy cómodos ahí. Aunque, Quetzal y yo dejamos de ser tan underground y ya estábamos en las plataformas y revistas, nuestra alma seguía siendo ésa.

¿La gente era libre? Sí, era muy libre. Había una necesidad de ser tú mismo sin prejuicios y todos nos sentíamos muy cómodos.

Había una creatividad muy grande en cómo te arreglabas para esas fiestas. En esa época era eso, un derroche de libertad y creatividad. Be yourself, do it yourself. Era producirse al máximo e impactar.

¿Qué hizo que Marvin y Quetzal saliera en las revistas? Un poco el que los editores y editoras de moda, al ver que había una propuesta nueva, se interesaron mucho en la misma.

¿Qué editores recuerdas que había en esa época? Ahorita me vienen a la mente Sara Galindo, Annie Lask.

¿Por qué el Mickey Mouse y los labios pintados? Esa es una historia curiosa. Empezó todo este viaje de los blogs que también nos hizo llegar más allá, a nivel internacional. A través de MySpace la gente ya nos ubicaba en diferentes partes del mundo, nos mandaban mensajes, empezamos a vender en varios lugares y empezamos a tener fans en todos lados. Crecían súper rápido. Al punto en que MySpace se interesó por este movimiento y creó un top 5 y estábamos en ese top junto con TemoresMancandy, Sicario. Salimos en Rolling Stone y eso nos motivaba mucho a seguir adelante. Entonces, Domestic Fine Arts y Diario de fiestas fueron muy importantes para promovernos, promover la fiesta y la gente y todo lo que sucedía. Domestic nos tomó, hacia el principio de nuestras carreras, muchísimas fotos (ahí empezó todo el rollo de las poses). A Quetzal le tomaron una foto en una fiesta en la que él se puso un sombrero con unas orejas de Mickey que él hizo y yo iba con la boca maquillada de lipstick corrido y unos lentes. Un fan de Los Ángeles las transformó en vectores e hizo esos gráficos y me las mandó. Ese fue el tema de la colección que hicimos para el 2008 y se volvió un ícono. Fue el momento exacto porque de alguna manera la gente nos admiraba mucho, no sólo por ser creativos sino por nuestras personalidades y lo que representábamos en la sociedad. Por nosotros mismos, por nuestros looks, y por lo que hacíamos.

Es diferente la fama, al negocio ¿ustedes ya vivían de esto? Siempre vivimos de esto. Nuestras colecciones, aunque habían piezas únicas, siempre se vendían. Ya luego, poco a poco, fuimos llegando al mainstream con esa línea de hoodies y playeras.

¿Dónde se vendían? Habían muchos bazares. Había un bazar, que organizamos todo este grupito de diseñadores que se llamaba Hot Designers. La primera tienda donde empezamos a vender se llamaba Cooperativa 244, era de Carla Fernandez y otras diseñadoras. Éramos muy desorganizados, vivíamos en la fiesta, éramos muy jóvenes.

¿En qué año muere Quetzal? 2008.

¿y qué pasa contigo como diseñador? Para mi eso fue un golpe enorme porque no solamente éramos socios, era el amor de mi vida. Sí teníamos conflictos, peleas, por el mismo rollo de nuestras personalidades, y su problema de alcoholismo, que fue realmente lo que lo llevo a este final, desafortunado o no sé... porque no sabemos qué puede pasar después de este tipo de experiencias. A mi me dejó bastante mal en todos los sentidos. Cuando sucedió esto estábamos a la mitad de una colección que íbamos a presentar en Fashion Week y mi primera reacción fue terminarla. La presenté, pero después de presentarla y al ver que salí solo, me calló el veinte de todo y me fui para abajo.

En ése momento ya teníamos una infraestructura muy sólida, teníamos socios, teníamos taller, tienda en la Condesa, un equipo enorme, teníamos diseñadores gráficos. Nosotros sólo éramos los directores creativos, thats it…

Yo ya no podía hacer nada en el taller, de hecho, estaba dos minutos y me iba. Fue muy triste, me sentí muy solo, aunque mis amigos fueron los que me apoyaron, pero a nivel de trabajo, sí esperaban mucho de mi. Tuve que dejarlo. Me alejé de todo, empecé un proceso de duelo súper largo, muchísimos subes y bajas, al punto de que la moda para me recordaba a Quetzal y todo el pasado y yo no quería conectar con eso, entonces me salí de toda la escena.

Con la muerte de Quetzal hay como una muerte cultural en la Ciudad de México. Yo tampoco sé que sucedió pero sí siento que hubo una fractura en general. Yo realmente no la viví tanto porque desaparecí del mapa, literal, al punto que empecé a meterme en rollos espirituales, súper hippies, me aferré mucho al yoga, a la meditación, terapias psicológicas y a cosas que me pudieran ayudar a salir adelante.

Me llevó años, al punto que hubo, a pesar de que estaba bien, muchas veces regresaba como a ese rollo de Quetzal. El primer año intenté seguir haciendo un par de colecciones solo pero ya ni las vendía, ahí se quedaban… algo no me estaba motivando realmente.

Hace como tres años tuve una crisis fuerte en la que dije "ya no quiero", porque tenía cosas guardadas de Marvin y Quetzal, todo eso me lo llevaba para todos lados y pues, me deshice de todo. Tiré cosas a la basura, otras las regalé, etc.

Que según yo, ahora se podrían vender como algo con bastante valor. De hecho se puede reproducir todo, estoy sacando otra vez las caras en esta colección.

Tu eres dueño de esto.. Sí, yo soy el dueño, es mi marca. Me fui recuperando, fui reconectando con ese lado, porque aparte a mi me deprimía muchísimo el tampoco hacer lo que me apasionaba. Reconecté con mi pasión y con mi creatividad y con ese lado artístico y por eso estoy de regreso. Ya curé lo de Quetzal, ya no me causa tristeza, ya puedo hablar del tema sin ningún problema, recuerdo todo. Me quedo con lo mejor, me siento sano en el sentido emocional y psicológico, y listo para seguir con mi vida.

Entonces ¿qué viene? Lo que sigue es seguir siendo creativo. Ahora en esta primera colección quise jugar mucho con cosas recicladas, que siento que es muy importante hoy en día pensar en el planeta. Hice unos relojes que literal reciclé, relojes viejos, que eran como chapados de oro con brillantitos, hice aretes, reciclé jeans..

¿Podrías decir que el resultado de esta colección es el resultado de todos estos años, o empezaste a hacerla ahorita? No, es el resultado de todo, siento que simplemente la empecé a hacer y surgió como cualquier proceso creativo que puedo tener en cualquier momento.

¿Cuál es la temática? Creo que mi inspiración fueron las raíces, lo que tenemos los seres humanos. Me inspiré en culturas como África, China, México, pero a nivel más étnico. Es muy importante reconectar con ese lado que es nuestra esencia y juntarla con esa onda súper relajada de Marvin y Quetzal que es muy street, las plataformas, un poco en club kid, esta esencia muy juvenil que no tiene que ver con la edad sino con la personalidad de cada quien, porque la juventud la tienes y te puedes vestir de la edad que tengas, como tu quieras.

El color, hay cosas con mucho color. Hice un viaje a India donde hay mucha basura. Encontré belleza en la basura entonces reciclé estas cosas para rescatar e hice una bolsas inspiradas en esto, literal saqué el patrón de las bolsas de basura de plástico, y las hice en vinil.

¿Sentiste diferente la industria? Fue muy loco, sentí como si estuviera empezando el ciclo otra vez, porque me reconecté con muchas emociones que vivimos Quetzal y yo al principio. Sentí que estaba empezando desde cero, de la nada, buscando muchos apoyos, buscando modelos en la calle, etc.

¿Cómo te ves en un futuro? No sé, casi nunca pienso en el futuro. Yo si me veo siendo creativo, si me veo haciendo ropa , arte, escultura, accesorios, joyería, pero sí que tenga que ver con creatividad. Para mi la creatividad es mi combustible, es lo que me da vida y ganas de salir adelante. 

Podemos esperar que la marca Marvin y Quetzal siga un rato.. Sí, esperemos que sí, mientras siga vivo.

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Credits


Fotografía Felipe Huertas
Modelos Devendra León, Diego Madrid, Jenn Rojo
Estilismo Andrea de la Rosa y Marvin Durán
Maquillaje Ivana Kiss
Locación Foto Museo Cuatro Caminos