sobre cómo daria fue el antídoto para la cultura machista de los 90

Hace veinte años, una adolescente de Lawndale cambió la TV, las caricaturas y la preparatoria para siempre.

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mar. 9 2017, 6:16pm

Dos décadas después de que Daria se estrenara en MTV, la sardónica adolescente ha llegado a representar muchas cosas para mucha gente. Es la santa patrona de las chicas inteligentes, un testimonio del poder de los clichés invertidos en televisión, y un gran argumento contra la cirugía ocular con láser. Pero sobre todo, Daria Morgendorffer es una de las mayores armas de los años noventa contra la bro-culture. Un título con el que ha cargado hasta el siglo XXI, ahora que montones de fans, muchos de los cuales aún no nacían cuando el programa debutó originalmente en 1997, descubrieron a la monótona heroína.

Para ser claros, aquí no sólo estamos siendo festivos; el rechazo a las provocaciones sexista adolescentes fue central en la historia original de Daria. La década de los noventa fue la década de la holgazanería, y aunque los momentos culturalmente definitorios de Generación X incluyen la participación de Winona Ryder como Lelaina Pierce, la música revolucionaria de la banda de chicas Bikini Kill y literalmente todo lo que Ally Macbeal hizo, fue un tema ampliamente explorado a través de los hombres. Películas como Wayne's World, Bill and Ted's Excellent Adventure y Clerks fueron impresionantes, pero también fueron celebraciones de los chicos estúpidos que hacían lo que les venía en gana, sin hacer ningún esfuerzo real para ser verdaderos humanos, fumando enormes cantidades de hierba y aun así se quedándose con la chica y salvando el día.

La versión de MTV de esta tendencia narrativa tomó la forma de Beavis and Butthead, y aunque nunca se acercaron a ser reconocidos como algún tipo de héroe por aquellos a su alrededor, fueron celebrados como iconos para una generación. Las creaciones de Mike Judge fueron la última propuesta del canal de televisión de la bro-culture: groseros, estúpidos, desinteresados y aún así encantadores. Su popularidad fue enorme, ya que los chicos se veían a sí mismos en ellos, y el resto de nosotros nos dejamos llevar por sus chistes de pedos verdaderamente ingeniosos.

Pero Judge no era Seth MacFarlane, y él y su equipo de jóvenes escritores y productores no estaban totalmente a gusto con la admiración nacional por sus inmaduras estrellas. En una conversación con VICE este año, el supervisor de producción John Garrett Andrews recordó que a la presidenta de MTV, Judy McGrath, le preocupaba mucho que el programa no tuviera "gente inteligente, o mujeres, o niñas". Al darse cuenta de que alguien necesitaba poner a estos chicos en su lugar, así como darle un poco de equilibrio de género al show, el equipo se propuso crear a la anti Beavis y Butthead.

Así presentaron a Daria, el personaje de "la chica miserable" que Abby Terkuhle, vicepresidenta y directora creativa de MTV, describe como a quien trajeron para fungir como una "chica inteligente que podría servir como complemento" para los embobados fanáticos del metal. A partir de ese primer bosquejo su papel fue claro: era una presencia femenina que no era un objeto sexual. Pero a veinte años de haber consiguió su propio spin off, creado por Glenn Eichler y Susie Lewis - el cual pronto eclipsó a la serie original-, es más que evidente que ella es mucho más que una brújula moral para dos cabezas huecas obsesionados con el sexo.

Anteriormente, ser inteligente y mujer en la televisión significaba ser arrogante, fría y probablemente que estabas esperando a que te ofrecieran un bong de cerveza en una fiesta para relajarte. Pero Daria no sólo se sentía cómoda con su inteligencia, sino que la veía como un regalo para ser lucido con regularidad y sin prejuicios. Si bien fue sin duda una barrera en algunas interacciones sociales, por lo regular fue presentada como su arma secreta para encontrar sentido y diversión en un suburbio en el que sentía que no encajaba. Al explicar su intención original al crear el personaje, Judge le dijo a Nerdist: "Queríamos que fuera alguien que señalara obviamente que [Beavis y Butt-Head] son estúpidos, pero que también fuera tolerante y se divirtiera un poco con ellos, y que los molestara. Tal vez, ella también sea un poco rebelde, y obviamente más inteligente que ellos".

Sin tener nada que ver con el odioso personaje Mary Sue que trata de mantener todo bajo control, su mezcla de sarcasmo adulto e idealismo adolescente fue a la vez familiar y profundamente aspiracional para los jóvenes espectadores. A pesar de ser regularmente desdeñada o ignorada por sus compañeros, Daria nunca está resentida. Más bien, protege a los que la rodean, no de una manera maternal, sino más bien como un ser superior usando su avanzada inteligencia para preservar una forma de vida inferior. Aún cuando sus esfuerzos son ampliamente menospreciados, como cuando ella sola salva a la escuela del patrocinio embaucador corporativo en Fizz Ed, ella sigue perseverando. Además, está su discurso de graduación, vamos, la chica merece un premio Peabody. Porque, a pesar de que probablemente no le gustaría que dijéramos esto, Daria no era la aislacionista que insistía en ser -estaba interesada en la comunidad, y las conexiones entre las personas. O al menos, entre algunas personas.

Muchos de los momentos y argumentos más interesantes del show fueron exploraciones de las amistades femeninas y las relaciones entre hermanas. La mejor amiga Jane Lane no era un personaje de apoyo para asentir y tal vez usar un lindo sombrero. Ella desafiaba y apoyaba a su amiga; retándola, presionándola para ser mejor, más lista, y nunca permitiendo que hiciera una parodia de sí misma. En ninguna parte es más evidente esto que en la decisión de Daria de probar los lentes de contacto, lo cual desencadena una crisis existencial. Jane cariñosamente se lo reprocha, sin despreciar sus sentimientos, sino permitiéndole sentirse lo suficientemente segura y amada como para ser imperfecta.

Cuando un chico se interpone entre ellas en episodios posteriores -una imposición literal de la presencia masculina que fue muy molesta para el show- ninguna de las dos se preocupa por quién se quedará al tipo. Más bien, luchan por averiguar cómo protegerse mutuamente después de darse cuenta de que han demostrado ser mortales frente a los adolescentes. Los triángulos amorosos con los adolescentes por lo regular no están equilibrados: una parte es rechazada, otra se revela como mezquina o cruel. Pero esto no es 10 Things I Hate About You; Daria y Jane se priorizan entre sí, logrando definir el tipo de dinámica madura entre amigos y novios que la mayoría de nosotros nos pasamos buscando durante todos nuestros veintes.

Mientras que Daria y Jane son eternamente un modelo a seguir, y unos disfraces de Halloween perfectos, por poner la amistad por encima del noviazgo, Quinn --la hermana loca por los chicos que siempre está rodeada de chicos guapos y estúpidos- es una historia completamente diferente. Pero aunque tiene la tendencia a ocultar su propia inteligencia (en serio, vean el episodio Lucky Strike para comprobarlo), cuando hizo equipo con su hermana, o con "el primo lejano de la chica de la cabaña", tuvo la fuerza para hacer a un lado toda los obstáculos a su alrededor. A pesar de que la mayor parte del tiempo están en desacuerdo, cuando coinciden la órbita de Daria atrae a Quinn irremediablemente y le muestra el valor de no censurar sus propias habilidades -incluso por una cita en Chez Pierre.

En última instancia, este es un show que no sólo pasa la prueba de Bechdel, sino que la hace irrelevante. En gran parte, Daria ni siquiera existe en oposición a la bro-culture que permeaba la comedia, las caricaturas, la preparatoria y la década de los noventa: pues no reconoce su existencia

El peso de estas cinco temporadas y dos películas de TV se extiende más allá de Lawndale. Antes de Daria nunca habíamos visto a las mujeres representadas tan dinámicamente en las caricaturas. Mientras que el resto de la televisión apenas estaba despertando gracias a Sara GIlbert en Roseanne, Claire Danes en My So-called Life y a cualquier persona que usara un tacón de cuña en Buffy, en la animación Lisa Simpson estaba manteniendo el fuerte sola. En otros casos, los personajes animados femeninos todavía eran despistadas esposas tipo Hanna Barbera, compañeras de apoyo o femme fatales híper sexualizadas como su análoga Aeon Flux de MTV. Pero incluso en comparación con sus equivalentes más cercanos Daria sigue siendo especial: a diferencia de muchos de ellos, ella no es una mini adulta. Ella puede leer a Kafka y darle la vuelta a los adultos, pero no está tratando de ser una de ellos. Al reconocer los defectos del mundo adulto, lo repito, vuelvan a ver su discurso de graduación, no está tratando de pertenecer a él, sino de existir por encima de él. Ser adulto no es el objetivo aquí, ser tú mismo sí lo es.

Daria fue creada como oposición a Beavis y Butthead, y rápidamente los dejó atrás para definir su propia parte de la historia de la televisión. Desestabilizó los consabidos tropos de la adolescencia, la preparatoria, las amistades y la familia. Explorando, en última instancia, las relaciones interpersonales y el crecimiento con una ternura que nunca se sintió edulcorada o depresiva, demostrando que la vida interior de las adolescentes podía ser más inspiradora que las películas del mediodía y los episodios de Full House. Gracias a ella tenemos una nueva generación de iconos de las caricaturas inteligentes, dinámicos y raros como Tina Belcher, Lana Kane, Diane Nguyen, Princess Bubblegum y Wendy Testaburger. No está mal para una chica que sólo quería ver Sick Sad World en paz.

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Credits


Texto Wendy Syfret
Imágenes vía IMDB