Publicidad

es simplemente la edad... la edad en la que nada se acomoda

Todos estamos obsesionados con la juventud. El cine, la moda, la publicidad –todos quieren sacar dinero de la energía de la juventud. Pero, ¿qué es lo que hace que la caótica transición de ser adolescente a adulto sea tan fascinante?

por Felicity Kinsella
|
01 Septiembre 2015, 9:00pm

"Ni siquiera eres lo suficientemente mayor para saber lo mal que se pone la vida", le dice el médico a Cecilia Lisbon en The Virgin Suicides, a lo que ella responde: "Obviamente, doctor, usted nunca ha sido una niña de 13 años". Ser joven puede ser insoportable. Nada importa realmente y todo realmente importa; "nada" quiere decir el ver si es demasiado tarde para cambiar de carrera o cuánto dinero tienes en el banco o si debes bajar tus estándares debido a que tu tasa de rupturas amorosas es del 90 por ciento, y "todo" es cómo demonios vas a encajar y encontrar tu lugar en el mundo.

Cuando eres un adolescente, es probable que seas lo más emocional, irracional, apasionado, obsesivo, depresivo, aburrido y excitable que puedas llegar a ser en tu vida (al menos al mismo tiempo), pero ser adulto no es ni la mitad de divertido que fue crecer. Larry Clark, director de Kids, la máxima imagen de la adolescencia (Tal vez una versión un poco más extrema que Clockwork Orange) le dijo a i-D en una entrevista en 2008: "Es el momento en que muchas personas tienen mucha más libertad de la que alguna vez tendrán, donde básicamente te cuidan y tienes tanto tiempo libre para explorar y divertirte". Cuando finalmente creces, te das cuenta de que ese es el único momento en el que tendrás el lujo de pasar el rato en los skateparks, estar en una banda, y hacer cosas estúpidas como perforar tus propios oídos con un alfiler sin esterilizar.

Como lo dice Steve Carrell en Little Miss Sunshine: "La preparatoria -son tus años principales del sufrimiento. No hay mayor sufrimiento que ése". Imagínate a tus 11 años junto con quien eres a los 18. Cambiaste. Estoy en la primera mitad de mis veinte años y estoy casi segura de que me quedaré más o menos igual durante toda esta década, pero las cosas que uno tiene que soportar en esos siete años de secundaria y preparatoria son inigualables. 

Para algunas personas, la preparatoria es fácil, como andar en bicicleta. Para la mayoría, la bicicleta está en llamas y todo está en llamas y estás en el infierno. En 1993, el galán de Dazed and Confused, Randall "Pink" Floyd, expresa un sentimiento que aún se siente universalmente por los adolescentes hoy en día: "Si alguna vez empiezo a referirme a ellos como los mejores años de mi vida, recuerdenme suicidarme".

Vamos a empezar en primero de preparatoria. Si fuiste un solitario en la escuela primaria, entonces también fuiste un solitario en la escuela secundaria o la viste como tu oportunidad de reinventarte como la versión de ti más segura, divertida y con potencial. Si fuiste popular en la escuela primaria, entonces la escuela secundaria fue una apuesta sobre si podías mantener tu estatus en orden. Si funcionó, entonces genial, triunfaste en la escuela. Si no, entonces los próximos años fueron tu descenso misántropo a ser emo. Ahí fue cuando se asentaron las inseguridades reales, el aislamiento y la vulnerabilidad de la adolescencia. Ten en cuenta que esto está siendo escrito por alguien para quien ninguna de las opciones le funcionaron… Mis no tan dulces dieciséis años de vida los pasé sentada en la oscuridad viendo viejas entrevistas de River Phoenix, escuchando a Nirvana, sintiendo cada una de las palabras. 

Luego viene una serie de primeras veces, de esas que además de meterte en muchos problemas, abrieron un mundo completamente nuevo para ti. Ahí está tu primer beso, la primera vez que fumaste un cigarrillo, la primera vez que descubriste el alcohol, la primera vez que descubriste el alcohol real, y la primera vez que tuviste relaciones sexuales. En 1983, Larry Clark publicó una serie de fotos llamada Teenage Lust. No voy a entrar en el tema de si sus crónicas de chicos metiéndose heroína o teniendo relaciones sexuales como menores de edad son espeluznantes o no, puedes leerlas y utilizar tu propio barómetro moral para medir eso. Pero la serie representa perfectamente el hambre abrumadora de la sexualidad adolescente. Imagínate a Lux Lisbon en el techo, haciendo lo que Peaches articuló más tarde en su canción Fuck the Pain Away. Está impulsada por una curiosidad devastadora que se encuentra con el entusiasmo y la vergüenza en la misma medida. Perder la virginidad se convierte en una urgencia para hacerlo como sea, no solo por tu propio deseo, sino también debido a, y lo sabes, la presión de los amigos. En cuanto la pierde uno de tus amigos, comienza la carrera, lo que significa que si te desfloró tu primer amor, considérate afortunada. Para la mayoría, fue una lucha difícil para acabar con eso antes de que la escuela acabara. 

Luego está el amor. La primera vez que te enamoras, trata de la pasión y los fuegos artificiales y del hecho de que sangrarán el uno por el otro. Es solo cuando te enamoras otra vez que te das cuenta de que esa primera vez fue un enamoramiento leve. Cuando hablamos con la actriz Emily Browning el año pasado, resumió las fases del amor joven así: "Estuve en una relación de dos años y esta parece la única vez que he estado enamorada. Ahora siento que el amor es cuando la persona con la que estás en verdad quiere que seas la mejor versión de ti misma y sientes lo mismo por ellos y pueden sentarse juntos en la casa viendo True Detective durante cinco horas y ser repugnantes juntos". Qué dulce. 

Los puntos de referencia cliché de la mayoría de edad se reproducen una y otra vez en la pantalla, pero ¿cómo puedes medir lo que eso significa? Es demasiado simplista reducirlo a una sola cosa como enamorarte, perder tu virginidad o conseguir tu licencia de conducir. Sam Waterston dice en Crimes and Misdemeanors: "Se llama sabiduría. Nos llega de repente. Nos damos cuenta de la diferencia entre lo que es real y profundo y duradero frente a la recompensa superficial del momento". Creo que, ya sea que llegue de repente o lo aprendas lentamente en el transcurso de los años, comprender que ser uno mismo es la única cosa que puedes ser por cualquier período de tiempo prolongado, y lo único que debes ser, es la verdadera manera de medir la llegada a la madurez.

Esta generación lo puede estar haciendo más joven, conforme las redes sociales toman el control, y por cada chico de hoy que mide su éxito social con likes, hay uno verdaderamente sabio. Para los adolescentes como Malala Yousafzai, Willow Smith y Tavi Gevinson, quienes están tan conscientes de los problemas que necesitan ser combatidos, esa sabiduría parece estar llegando mucho más pronto, y eso no es algo malo.

Hagas lo que hagas, en cualquier momento de tu vida, llegas a la mayoría de edad. Sin importar las reglas que te hagan seguir, "simplemente tienes que seguir viviendo, V-I-V-I-E-N-D-O", y recuerda [hace un aro de humo y mete el dedo] "don't let it die a virgin!"

Tagged:
kids
dazed and confused
the virgin suicides
the coming of age issue