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conversando con alasdair mclellan

Para el cumpleaños número 35 de i-D, invitamos a un muy querido amigo y colaborador de la revista por muchos años, Alasdair McLellan, a hacer las fotografías de todo el número. Aquí habla con su amiga, Jo-Ann Furniss, sobre lo que hay detrás de cada...

por i-D Team
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26 Mayo 2015, 6:25pm

"Creo que lo que hago no ha cambiado mucho -bueno, tú creerías que ha mejorado y que está más logrado en cierto sentido… ¡pero no sé si eso es lo que ha pasado!"

Alasdair McLellan comenzó su vida como fotógrafo en 1987, a los trece años de edad. Se crió en el pueblo de Tickhill, Doncaster, que sigue siendo una de las influencias permanentes en sus cuadros y un lugar frecuente para sus fotografías. Es un lugar en la frontera de South Yorkshire y de Nottinghamshire; rural e industrial al mismo tiempo, cerca de los numerosos pueblos mineros de la zona, donde muchas de las minas actuales se encuentran cerradas.

Su manera de ver el mundo es casi exactamente la misma que cuando tenía trece años, sobre todo su manera de ver el mundo a través de la fotografía. En otros aspectos, su mundo ha cambiado de manera irrevocable. Las ubicaciones de esas fotografías ahora abarcan todo el mundo y las diferentes personas que ahora conoce, con las que trabaja y a las que fotografía, provienen de todos los sectores de la vida -aunque las personas que conoció en la escuela y en su pueblo, las estrellas de sus primeras fotografías, todavía, de vez en cuando, aparecen en sus cuadros-. La verdad es que sí, sus fotografías han mejorado con el tiempo, pero el espíritu que las definió desde el principio ha cambiado muy poco.

En cambio, el mundo de la high fashion, que ahora habita la mayor parte del tiempo, está más en sintonía con el mundo de Doncaster, la producción de Stock, Aitken y Waterman y la visión parecida a un cuento de hadas del fotógrafo de algunos de los lugares más ásperos (y hay que decirlo, personas más ásperas) que le gusta fotografiar, particularmente en su mitología del norte de Inglaterra. Por encima de todo, a Alasdair McLellan le tiene que gustar y tiene que estar interesado en las personas y en las cosas a las que les está tomando fotos, sin importar quién sean, qué sean o dónde estén; de otra manera, nunca conseguirás una buena fotografía suya. Es esta simple premisa la que ha definido la 35ª edición del cumpleaños de i-D.

"Yo quería tomarle fotografías a personas nuevas e interesantes, así como a las ya establecidas, no quería que fuera al azar", explica. "Quiero decir, ¿a quién le importa un manicurista desconocido?" Aunque añade, apresuradamente: "Eso sí, yo trabajo con manicuristas brillantes que me gustan mucho... Realmente se trata de mi mundo, mis gustos y la gente con la que me gusta trabajar. Incluso fui a Los Ángeles para fotografiar a Grimes porque mi asistente, James, está enamorado de ella. Quiero decir, ¡hice un deseo realidad! Aunque, también me agrada, es una buena chica ".

Después de tomar una cámara por primera vez, pasaron casi diez años, en 1996, para que Alasdair McLellan comenzara a tomar fotografías para revistas y yo apenas empezaba a trabajar en ellas; hemos trabajado juntos desde entonces. Desde el principio de su carrera en revistas, siempre, siempre quiso trabajar para i-D. Logró ese objetivo en el año 2000, y esta edición también marca los 15 años de su historia personal con la revista. Sin embargo, no siempre fue fácil salir adelante en la publicación. "i-D solía rechazar mis historias todo el tiempo", expresa con voz ronca, todavía claramente irritado. Luego se ríe y continúa: "Terry Jones [fundador de i-D y ex editor en jefe] no parecía entenderlas, luego, poco a poco, le empezaron agradar y yo también".

A pesar de que Alasdair McLellan es influencia de muchos en la actualidad, su enfoque y su reverencia por cierto tipo de niño o niña o una forma de vestir, que ahora parecen un lugar común, fueron novedosos en su tiempo. A pesar de la proliferación de su estilo, las imágenes que después se crearon no transmiten exactamente la misma carga de la realidad, la experiencia y la verdad mezcladas con la fantasía que logran las fotografías de Alasdair. Es a través de las páginas de i-D en donde emerge una de las imágenes más completas de su producción.

"Empecé con Thom Murphy y Simon Foxton, los dos principales estilistas con los que trabajé en la revista", explica. "Conocí a Thom desde el principio, y como yo soy de Yorkshire y él es de Liverpool y somos de la misma edad, compartimos puntos de interés similares... Acabamos de hacer algunas cosas juntos. Nuestras ideas realmente giraban en torno al casting de hombres ingleses del norte. Eso recibió una respuesta, hasta cierto punto, confusa -la gente simplemente no entendía por qué queríamos hacerle casting a estos muchachos ... Finalmente, ellos quedaron por todos lados ".

Simon Foxton no estaba para nada confundido y pronto se interesó en el fotógrafo. "Simón vio mi trabajo y empecé muy pronto a trabajar con él para i-D, él era el primer gran estilista que se interesaba en mí", dice, y agrega: "Simón controla las cosas desde el epicentro de su cabaña en Ealing; él siempre sabe lo que está pasando. Creo que es el banquero de Deal or No Deal. Simón estaba obsesionado con Deal or No Deal ".

Alasdair McLellan ama la fotografía de Bruce Weber desde que era un adolescente. El romance, el sentimiento y la carga sexual lúdica que infunde cada una de las imágenes de Weber fueron un ejemplo para él. Sin embargo, él llegó a la fotografía de Bruce Weber por el video Being Boring de los Pet Shop Boys dirigido por Weber para el lanzamiento de la canción en 1990, ya que era también un gran admirador de los Pet Shop Boys y de su osada sensibilidad pop. Una vez incluso declaró muy contundentemente: "el arte de Bruce Weber dirige todo un país. Nadie más ha hecho algo así". A Alasdair le quedó claro que quería hacer eso también y quería hacerlo principalmente por medio de una idea de un cierto tipo de niño y niña ingleses de clase trabajadora, muy diferente a la gente que Bruce Weber mitificó. El país esta vez sería el norte de Inglaterra, los paisajes alrededor de Doncaster y South Yorkshire en donde creció. Steven Patrick Morrissey es otro de sus grandes héroes de "la dirección de arte" y compañero mitólogo del norte. Su observación inquebrantable, tanto en su ojo para las portadas de The Smiths como en su oído para las letras de The Smiths, es lo que, como fotógrafo en ciernes, Alasdair más admiraba y de lo que se nutrió. Además, cuando rechaza algo que no tiene ni relevancia, ni interés, ni mérito actualmente, declara con frecuencia que es porque: "No me dice nada acerca de mi vida". No obstante, es lo lírico, lo melancólico, lo mitológico y lo descaradamente pop lo que siempre le dice algo sobre su vida y caracteriza sus cuadros de una manera que deja claro que también son para consumo masivo.

Fueron estos distintos intereses compartidos -aunque, en lugar del norte de Inglaterra, fue Bélgica- los que crearon una relación de trabajo más prolífica de Alasdair McLellan con un estilista en i-D; su asociación frecuente con Olivier Rizzo. Se conocieron a principios de los años 2000, y alcanzaron la fama en la misma época, ambas carreras se pueden seguir en la revista. Aquí están unidos una vez más.

"En esta edición quería trabajar con algunos de mis estilistas favoritos y algunas de mis modelos favoritas", dice el fotógrafo. "Así que hay trabajos con Olivier Rizzo, Jane How, Edward Enninful, Benjamin Bruno, Fran Burns y Marie Chaix. Todos me parecieron apropiados y relacionados con i-D."

Tomó fotografías en Londres, en París, en Nueva York, en Los Ángeles, en Baltimore, en Derry y, por supuesto, en Doncaster, esta edición aún tiene el espíritu de los años adolescentes de Alasdair McLellan.

"Es escapismo, es una mirada a otro mundo", dice el fotógrafo. "Todas las revistas tienen que ver con el escapismo, te quieres perder en ellas y descubrir cosas que no son necesariamente parte de tu vida. Es por eso que quería trabajar para ellas cuando estaba creciendo. Ahora quiero que otras personas escapen a mi pequeño mundo. i-D, con el concepto de la portada con un guiño y una sonrisa -uno de los mejores conceptos de portadas y logotipos de la historia- es ya una visión muy positiva de ese otro mundo ".

Y ¿qué es lo que has planeado para el futuro? "Bueno, ¡tengo una pensión!" En serio. "Estoy creando más libros, y unos de esos libros saldrá a finales de este año."

Pensé que querías ser el alcalde de Doncaster "No quiero que me molesten, ya no quiero ser el alcalde. De todos modos, probablemente Louis Tomlinson se convierta ahora en alcalde". Alasdair McLellan también es fan de One Direction.

Credits


Texto Jo-Ann Furniss
Fotografía Lex Kembery
Fotografía Thoresby Colliery, 2013, Alasdair McLellan

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