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je suis charlie tres meses después

Desde las redes sociales, hasta la semana de la moda de París, analizamos como Je Suis Charlie sigue haciendo ruido en todo el mundo.

por Alice Pfeiffer
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06 Abril 2015, 5:30pm

Creo que realmente no me había dado cuenta de la fuerza de las redes sociales hasta que ocurrieron los traumáticos ataques a Charlie Hebdo hace tres meses (donde 12 miembros del staff del periódico de sátira política fueron asesinados a manos de fundamentalistas islámicos, enojados por su contenido provocativo.)

Aunque soy francés y trabajo como periodista en París, me enteré primero de los acontecimientos por Instagram -y quedé con el corazón roto. Elsa Wolinski, la hija de Georges Wolinski (un famoso caricaturista y víctima del atentado) posteó el screenshoot de una noticia que decía "Atacan Charlie Hebdo. Las ambulancias están en camino", con el pie de nota "pobre papá" o "preocupada por mi papá". Minutos después la noticia se dio a conocer. 

De repente, entre videos y tweets, una ilustración se publicó, diseñada como un logo. En negro, blanco y gris, decía "Je suis Charlie". Fue diseñada por Joachim Roncin, Director Artístico de la revista Stylist y fue una clara referencia a las palabras del político Nicole Bacharan después de 9/11: "Ce soir, nous sommes tous américains" ["está noche, todos somos americanos"]. La señal de solidaridad por medio del hashtag #jesuischarlie se volvió viral de forma instantánea, y para el final del día ya se había compartido 3.4 millones de veces. 

En tan solo unas horas después del ataque, todas las oficinas de medios fueron cerradas, líneas de metro bloqueadas -pero las redes sociales permanecieron activas. Un evento fue creado en Facebook, el cual llamaba a una marcha extra oficial cerca de las oficinas de Charlie Hebdo, por Place de la République. Esa noche miles de personas se presentaron con letreros, velas y en silencio. 

Los días siguientes, diseños con el slogan aparecieron por todo Internet, incluyendo una fotografía de Gerard Depardieu agarrando un letrero que decía "Je suis Chablis", haciendo referencia a su hábito por tomar alchohol. 

Rápidamente, miles de debates fueron publicados, proponiendo hashtags alternativos como #jenesuispascharlie [#yonosoycharlie], así como opiniones de algunas feministas que afirmaban que el tono del periódico era muy sexista como para defenderlo. #Jesuisjuif o #yosoyjudío, expresaba la dificultad de ser judio con las tensiones que Francia sufre con Oriente Medio.

De repente "Je suis Charlie" comenzó a ser parte del comercio. Llegó a estuches de iPhone, playeras, y pines en mochilas de estudiantes adolescentes.

Tengo que admitir que por un lado, empecé a sentirme perplejo con toda esta apropiación: celebridades posando con slogans en eventos de la alfombra roja, it-girls marchando en sus atuendos perfectos, bloggers posteando el eslogan entre posts sobre belleza. ¿Acaso todos ellos eran lectores de Charlie Hebdo? Lo dudo. Periodistas inclusive empezaron a referirse a este efecto como una manifestación "Bobo" (bohemio - burgués) por su mediatización sumamente fotogénica. 

¿Puede una declaración política convertirse en un ítem de moda? La protesta falsa de Chanel del año pasado nos recordó que la moda ha coqueteado con esto por décadas. Durante la semana de la moda de París del mes pasado, el suplemento de moda del periódico de izquierda, Libération, hizo un editorial de moda sobre los eslogan de activismo. ¿Esta es una comunicación inteligente o hipócrita? Para el equipo editorial, que lanzó un comunicado explicando sus motivos, la moda y la política son compatibles: la ropa y las redes sociales son mainstream, formas eficientes y virales de comunicar un mensaje. 

#jesuischarlie fue una campaña por la libertad de expresión totalmente libre. Seguro algunos cantantes pop tweeteando sobre Charlie Hebdo no entendían ni siquiera cuál era su lucha, pero, ¿importa? Al final, ellos están usando una plataforma para promover y popularizar una causa vital. Eso ya es algo, ¿no?

Credits


Texto Alice Pfeiffer