¿qué tienen en común la primera dama de méxico, angélica rivera, y beyoncé?

Además, ¿cómo se relacionan con las madres y los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa? No es una adivinanza: El post-feminismo y el neoliberalismo.

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jul. 2 2015, 8:20pm

Como todo el mundo sabe, México se encuentra en medio de una guerra civil. La noche del 26 de septiembre de 2014, 43 estudiantes para profesor del municipio Ayotzinapa, en el estado de Guerrero al sur del país (principalmente conocido por Acapulco), desaparecieron con la complicidad de los militares. Como resultado de la agitación social que esto provocó, una investigación mostró el conflicto de intereses entre una empresa privada, Grupo Higa, y "La Casa Blanca" del presidente Enrique Peña Nieto, una residencia privada con un valor de 7 millones de dólares. Cuando esto salió a la luz en noviembre de 2014, el Grupo Higa, junto con la Constructora Teya y la empresa china Railway Construction Corporation, acababan de ganar un concurso para construir un tren rápido entre la Ciudad de México y Querétaro. El acuerdo se canceló. El Presidente Peña Nieto declaró que la "Casa Blanca" era propiedad de su esposa, Angélica Rivera, y que dependía de ella defender a su familia de tales acusaciones que solo contribuían a la "desestabilización" del país, acusaciones que también iban en contra del "proyecto nacional".

Por primera vez en la política mexicana, la primera dama de México, Angélica Rivera, le respondió a Aristegui Noticias, los primeros en hacer el reportaje -Carmen Aristegui fue despedida de su trabajo en el canal de noticias de MVS Multivisión. Rivera se dirigió a la nación en un video de YouTube de siete minutos de duración, que solía estar disponible en su página web, angelicarivera.com, pero ahora lo puedes ver aquí. Rivera afirmó que la "Casa Blanca" es el resultado de sus 25 años de "arduo trabajo" como estrella de telenovelas, los que le han dado la "capacidad económica" para construir un futuro para sus hijas. Se muestra molesta por las "acusaciones que han puesto en duda su honor". Su ira reside en el hecho de que ha trabajado duro toda su vida para ser una mujer económicamente independiente, cuyo sudor y lágrimas la han llevado a la independencia económica. En el video no defiende la democracia ni la transparencia en México, sino "la integridad de su familia y de su esposo" por medio de los valores de la individualidad, la capacidad y el empoderamiento como producto de su independencia financiera como mujer y madre trabajadora.

¿No son estos valores de individualidad, capacidad y empoderamiento por medio de la independencia financiera los que deberíamos, en particular las mujeres, obtener? ¿Qué hay de malo en lograr el éxito con el propio sudor y trabajo arduo? Más importante aún, ¿no son estos los mismos valores que el feminismo de Beyoncé promueve?

Durante la presentación de Beyoncé en los MTV Video Music Awards en agosto de 2014, Queen B transmitió la palabra FEMINIST (FEMINISTA), en letras mayúsculas, frente a millones de espectadores. Beyoncé se autoidentificó como "Modern day feminist" (feminista de hoy en día), en una entrevista para la revista Vogue UK. Desde 2011, declaró: "girls run the world", las niñas dominan el mundo, haciendo alusión a su canción. Y sí, las niñas pueden dominar el mundo, siempre y cuando cumplan con los estándares de belleza que Beyoncé promueve. El éxito de Beyoncé se basa en su individualidad, su independencia, su capacidad de auto-empoderamiento pero también en hipersexualizar su cuerpo bootylicious y venderlo como una marca. Se ha convertido en un ejemplo a seguir ya que su prosperidad económica (valorada en 115 millones de dólares por la revista Forbes) proviene de su arduo trabajo. Para muchas mujeres, es un role model: independiente, capaz, rica, con una familia feliz, mientras establece un -problemático- estándar de belleza, aunque alternativo a las constantes representaciones caucásicas mediáticas para mujeres.

El regreso a la década de 1990 no se trata únicamente de moda, se crearon esas ideologías y Beyoncé también las está recuperando. Briget Jones y Carrie Bradshaw en Sex in the City, son mujeres liberadas que gozan plenamente su sexualidad junto a su independencia económica y capacidad profesional. El feminismo de los años setenta se toma en cuenta, pero solo como una moda obsoleta y antigua, para repudiarlo y atacarlo. Es decir, si puedo tener el trabajo que quiero ¿por qué no decidiría enfocarme en encontrar el amor de mi vida y casarme? Se toma al feminismo como algo dado para después descartarlo. Este "doble-enredo", según Angela McRobbie, crea una paradoja. Las nociones buscadas de libertad e igualdad terminan reforzando las normas de género tradicionales.

Tanto Beyoncé como Rivera recurren a los valores post-feministas de la individualidad, la independencia económica y la capacidad para posicionarse como mujeres empoderadas. Estos valores se ajustan a los valores que promueve la ideología neoliberal. Como señala Gill, los ideales y logros del sujeto post-feminista, como la independencia, la elección, la capacidad y el empoderamiento, también son los que definen al sujeto neoliberal. Estos valores neoliberales han servido para ocultar la violencia de género, la desigualdad de género y ayudar a esas élites en el poder a obtener más beneficios económicos.

Durante la marcha del 20 de noviembre de 2014, organizada para exigir la verdad de lo que le sucedió a los 43 estudiantes desaparecidos y que inició la caravana en solidaridad por varios países como Estados Unidos y Canadá, mi dentista manejaba de regreso a casa. Ella vive cerca del Ángel de la Independencia, el punto de partida de la marcha y quedó atrapada en su coche durante la marcha. Subió un video de su experiencia en Facebook. En el video la vemos grabar con su teléfono celular desde el interior de su coche, mientras su marido conduce y su hijo de 3 años se encuentra en la parte trasera. Empieza a grabar cuando están atrapados en medio de la marcha, con muchos manifestantes alrededor de su coche. Ella está gritando: "Ya, ya, estoy con mi hijo. Estoy con mi hijo, por favor". Se escucha el pánico creciente en su voz, y grita aún más fuerte: "¡Estoy con mi hijo, por favor! ¡Ya!", y empieza a llorar, presa del pánico.

No queda claro qué pasa después, pero por sus casi 3 mil me gusta y más de 7 mil compartidos, y partiendo de los comentarios, es evidente que se sentía víctima de violencia por parte de los manifestantes. Al día siguiente, escribió una declaración sobre qué es "ser México". Entre otras declaraciones, afirma que "somos México", aquellos quienes "creamos nuevas empresas para dar puestos de trabajo y una mejor calidad de vida, quienes buscamos excelencia, quienes nos rompemos la espalda todos los días para darle a nuestros hijos una mejor calidad de vida, quienes sabemos que nos merecemos algo mejor..."

Macedonia Torres Romero, vive de vender elotes y cacahuates, pero dejó todo su negocio cuando le avisaron que su hijo Jose Luis Luna Torres, era uno de los estudiantes desaparecidos. ¿No podríamos decir que esta madre está también con el sudor de su frente, buscando la independencia económica y empoderamiento que Beyoncé, Rivera y mi dentista defienden? Macedonia Torres, Cristina Bautista Salvador, Nicanora García González e Hilda Hernandez Rivera son algunas de las madres de estudiantes desparecidos de Ayotzinapa que dejaron sus negocios propios, dejaron sus tierras, para buscar a sus hijos y que justo están buscando lo que mi dentista les reclama. 

Entonces, ¿cuál es la diferencia? ¿por qué Beyoncé tiene, entre muchas otras casas una en Beverly Hills de 85 millones de dólares, Rivera trabaja 25 años y logra comprar una casa de 7 millones, mi dentista trabaja 25 años y podrá comprar una casa en la Colonia Juárez en la Ciudad de México, y Macedonia trabajará toda su vida y nunca le alcanzará para comprar una casa?

La diferencia es el neoliberalismo, los valores que promueve y las estructuras de poder en las que este se desenvuelven. Mi dentista, Rivera y Beyoncé siguen los valores del sujeto neoliberal ideal que promueve el post-feminismo para las mujeres: la individualidad, el trabajo duro para lograr la independencia económica, y la capacidad, por supuesto a la par de seguir los estándares normativos de la belleza. Pero estos ideales son imposibles de alcanzar, engañan y obscurecen los problemas económicos que realmente nos afectan: la desigualdad económica, explotación de los más pobres a través de bajar salarios, menos impuestos a los más ricos, redistribución de la riqueza, privatización de la salud pública, falta de seguridad social, control de la sexualidad y género a través de instituciones (matrimonio), entre otros.

No importa cuanto trabajen, ciertas madres en nuestro país, nunca alcanzaran los ideales postfeministas y neoliberales establecidos. Para empezar, las mujeres siguen ganando 75 centavos de dólar a diferencia de su contraparte masculina (en Estados Unidos, habría que ver en México). Muchas mujeres mestizas, jóvenes y pobres, terminaran víctimas de feminicidio en nuestro país, no tenemos cifras exactas pero sabemos que el número de víctimas aumenta sin que el gobierno haga nada por resolver esta situación.

¿Cómo podemos hablar de valores post-feministas en México -que resultan ser los mismos promovidos por las ideologías neoliberales- mientras nos enfrentamos a esta realidad?

Todavía me encanta Beyoncé y bailaré su música en cualquier momento en cualquier fiesta y en cualquier lugar, y entiendo que pueda ser una gran modelo a seguir (si se contextualiza) para muchas niñas negras en Estados Unidos. Si es importante contar con realidades alternas, para saber que, si eres negra, tu destino no es (necesariamente) ser asesinada, especialmente pensando en el racismo prevaleciente contra los sujetos negros en los Estados Unidos, desde Charleston hasta McKinney (toma en cuenta el #blacklivesmatter).

Pero en México, los valores post-feministas que promueve son exclusivos de una determinada clase socio-económica ligada a cierta tonalidad de piel, valores que son alcanzables solo para unas cuantas. El feminismo no se puede descartar, es nuestra batalla continuarlo. El individualismo, pensar que mi bienestar es más importante al tuyo y que mi lucha es mas digna que la tuya nos ha apartado al punto de la indiferencia sobre los problemas reales que tenemos en México y ha hecho la resistencia más difícil.

No puedo pensar que la individualidad, y la capacidad son mis valores principales mientras marcho en las calles exigiendo saber la verdad de lo sucedido con los 43 estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa y los más de 23 mil en todo México desde 2006. No le puedo dar sentido a los valores post-feministas que Beyoncé, Angélica Rivera y mi dentista reproducen mientras la inequidad, y la violencia de género son una realidad tan cruda en México.

Drunk in Love es una canción divertida para bailar en la noche, pero la mañana siguiente no me puedo despertar thinking how the hell did this shit happen, es decir, pensando en cómo carajos dejé que esto sucediera. 

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Credits


Texto Susana Vargas
@susanisimav