la cultura de las redes sociales rige los shows de moda

En los desfiles masculinos de primavera/verano 2017 de París, en Comme des Garçons, Rei Kawakubo cuestionó los valores del panorama de la moda que se centra en las redes sociales.

por Anders Christian Madsen
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28 Junio 2016, 4:47pm

Mucho se ha dicho en esta temporada de desfiles masculinos acerca de los cambios que han enfrentado estas semanas de la moda. Las víctimas de las fusiones que hacen las marcas entre sus desfiles masculinos y femeninos o simplemente las cancelaciones, los cambios de itinerarios en Londres y Milán dejaron a los asistentes preocupados de que esto podría ser el principio del fin, mientras que en Florencia, los diseñadores invitados Raf Simons y Gosha Rubchinskiy atrajeron a más visitantes que nunca. El mensaje: si el diseñador tiene un número suficientemente grande de seguidores, la gente está dispuesta a viajar para asistir a sus pasarelas. Sin duda ese será el caso el 3 de julio, cuando Vetements presente su colección mixta en la semana de la Alta Costura, seguido por el debut de Justin O'Shea en Brioni al día siguiente -y si Yeezy, Supreme, Palace y Off-White hicieron lo mismo, ellos tampoco tendrán problemas llenando los asientos. Junto con Simons y Rubchinskiy, estas marcas comparten un denominador común arraigado en la cultura de las redes sociales, donde la publicidad generada por los jóvenes, quienes están más informados que nunca, les ha dado un poder no visto previamente en la moda. Son diseñadores de culto con bases de seguidores similares a las de las estrellas del pop, y eso se refleja en un enfoque de diseño centrado en dar a la gente lo que quiere, desde playeras con lemas impresos, hasta colaboraciones de edición limitada con mega marcas de ropa deportiva, con todos los artistas importantes y con fotógrafos. Puedes amarlos u odiarlos, pero representan una nueva era en la moda donde la ropa de diseñador se ha convertido en mercancía para fans, ya sea intencionalmente o no.

Rei Kawakubo inventó la reputación de la moda. Ningún diseñador o marca logra estar a la par del aura evasiva y vanguardista de Comme des Garçons, y en ese sentido el estatus de estrella de Kawakubo no puede ser comparado con el de los diseñadores que rigen el mundo de las redes sociales. Ella alienta a muchos de ellos en su tienda, Dover Street Market, pero como diseñadora de diseñador ella está en una categoría propia. 

Como la comentarista más feroz de la moda, el trabajo de Kawakubo refleja constantemente lo que está pasando a su alrededor -en su industria y el mundo- y el viernes en París, su colección Comme des Garçons Homme Plus parecía reflejar este nuevo mundo desafiante de la moda, donde los valores del diseño han cambiado. 

Cumplía con todos los requisitos necesarios para garantizar la publicidad en las redes sociales: una impresionante colaboración de tenis con Nike, excelentes impresiones gráficas que mostraban la obra surrealista de los años treinta del artista Piero Fornasetti, y una vibra completamente de streetwear deportivo que lo impregnaba todo. 

Esta fue Kawakubo dominando el arte de darle a los niños lo que quieren -algo muy fácil para ella, en realidad- pero ella no iba a hacerlo tan obvio. A medida que progresó el desfile, las telas fueron reemplazadas cada vez más con plástico transparente, revelando más y más piel de los modelos, cuyas cabelleras habían sido estilizadas con forma de corona. "El rey está desnudo", fue un lema que pudimos leer en una capa de plástico transparente, un gesto instantáneo a The Emperor's New Clothes. "La belleza está en el ojo", se leía en otro ejemplar plástico. "Es mi moda. Grítalo fuerte".

Sus consignas no sólo cumplieron con otro requisito para alcanzar la fama en Instagram. También parecían ser comentarios acerca de un mundo de la moda en evolución donde la creación pura Kawakubo siempre ha sido importante -junto con su talento para las ventas y el de su marido Adrian Joffe, el cual se refleja en sus muchas líneas de difusión que son mucho más comerciales que su línea principal Comme des Garçons- y ahora parecía estar perdiendo prioridad en favor de una publicidad más fácil y de las grandes ventas que ésta genera. 

Sólo de la mano de Kawakubo se evitó que eso sucediera. Fue un guiño descarado hacia el consumidor, un truco astuto si se quiere, y un recordatorio de que la moda no se trata sólo del aspecto comercial. La ironía, por supuesto, fue que al instante uno se encontraba deseando esos abrigos transparentes, los tenis Nike y los trajes de Fornasetti. La colección fue una fusión totalmente genial de lo mejor del mundo de Kawakubo y del mundo de la moda en Internet, la cual uno no puede evitar que le afecte como consumidor o como periodista, para el caso. 

No quedan muchos pensadores y poetas tranquilos en la moda. Kawakubo es uno de ellos, Ann Demeulemeester era otra. Mientras que ella todavía reinaba en su casa, sus desfiles fueron algunos de los más emotivos en la moda. Después de una fase de elementos de ropa deportiva, el viernes en París su sucesor Sébastien Meunier dirigió el barco de vuelta a la elegancia y el romanticismo oscuro que siempre deben definir una prenda que lleve el nombre de Ann Demeulemeester en ella.

Sus amadas plumas estaban de vuelta junto con prendas intrincadas que aún llevaban ligeramente la escritura glam rock de Meunier, pero que captaron el espíritu de la Reina Ann mucho más que sus temporadas anteriores -incluso si los chicos Instagram todavía tuvieron que contentarse con un lema con las palabras "I'm red with love" salpicado en algunas de las piezas. 

Más de i-D: En el backstage de Givenchy de primavera/verano 2017

Sin embargo, la responsabilidad en cuanto a la ropa deportiva, el viernes de desfiles en París, estuvo a cargo de Riccardo Tisci, cuya colección urbana de Givenchy mezclaba el camuflaje con motivos del billete de dólar en un estampado, y mostraron la fuerza deportiva de Tisci en detalles que evocan el excursionismo, como son bolsillos de gran tamaño, arneses y mochilas. 

En una era de redes sociales, había sorprendentemente pocos elementos de la colección dirigidos a dicha publicidad, aunque esos estampados de dólar seguramente serán como un sueño para los raperos con gran cantidad de seguidores en Instagram.

Aunque hubo un look que fue fotografiado mucho más que cualquier otro: la princesa de las redes sociales Bella Hadid en un vestido de fiesta negro que fue parte del desfile de Alta Costura de Givenchy, el cual ahora es presentado de manera inmediata después del menswear y contribuye al cambio en dicho calendario de la moda en evolución, donde el couture ahora aparece dentro de los desfiles masculinos y la ropa de caballero junto con el ready-to-wear se están infiltrando a la semana de la Alta Costura, mientras que en el intermedio se encuentra alguna colección crucero. Este nuevo mundo nuestro no sólo es valiente, sino que también está muy ocupado.

Credits


Texto Anders Christian Madsen
Fotografía Mitchell Sams

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