la nación vetements

En una temporada de desfiles definida por un deseo de comunión global y la intensificación de las situaciones políticas en todo el mundo, no hay otro estudio que represente mejor a la nación global que Vetements. Por primera vez el equipo de Demna...

|
08 junio 2016, 12:17am

En abril de 2016, Vetements recibió un correo electrónico de un hombre en Stuttgart que había comprado la gabardina estampada con la palabra "Polizei" (policía) de su colección primavera/verano 2016. "Estaba en algún lugar de un parque, un bosque, un crucero o lo que sea", dice en tono de broma Demna Gvasalia, "y fue arrestado por la policía. Pasó dos horas en custodia y fue investigado". Ninguna ley en Alemania protege el uso comercial de la palabra "policía", pero eso no detuvo a las autoridades. "Le confiscaron su gabardina, por lo que le enviamos otra. No sé a cuántas personas más van a arrestar en Alemania, porque todas las gabardinas se agotaron muy rápido", Demna sonríe. Desde que se fundó Vetements en 2014, el Director Creativo ha hecho énfasis en el hecho de que diseña ropa simplemente por el amor a la misma; sin embargo, este tipo de incidentes representan con facilidad la capacidad de la marca para reflejar e impactar el clima político global, aún cuando no es su intención. "Me encanta el hecho de esta estúpida gabardina haya dado paso a esta charla", dice. "Mira a París. Vas a un centro comercial y te registran. Es increíble. Nunca pensamos en eso cuando hicimos los estampados de la policía y de seguridad, pero de alguna forma esto cobra sentido en el contexto actual".

En tan sólo cuatro estaciones, las declaraciones gráficas y construcciones perversas de Vetements han captado el ánimo general como ninguna otra marca lo hizo antes. En sesiones de prueba, Demna y sus siete diseñadores, que provienen todos de diferentes partes de mundo, logran con los mismos elementos traer a la conversación sus recuerdos y asociaciones individuales, creando un enfoque de diseño internacional cercano a la gente, lo que ha convertido a Vetments en el mayor fenómeno mundial de la moda en la era de Internet. En una temporada de desfiles definida por el deseo de una comunión global y la intensificación de las situaciones políticas en todo el mundo -desde la migración masiva en Europa hasta el belicismo estadounidense y la siempre creciente brecha internacional entre la derecha y la izquierda- no hay otro estudio que represente mejor a la nación global que Vetements. Ocupan un edificio de cuatro pisos en el multicultural distrito 10 de París -un notable contraste con la Margen Izquierda burguesa, donde Demna pasa la mitad de su semana como Director Creativo de Balenciaga. En el último piso, su hermano menor y CEO, Guram Gvasalia, que tiene varios títulos de negocios en su haber, ejecuta sus planes maestros referentes a la parte comercial de la marca.

Elaboró un plan de negocios para Vetements antes de su temporada inaugural, que fue un camino blindado hacia el éxito. "Una marca de moda tiene dos componentes: el aspecto creativo y el de negocios. Son como las dos caras de una misma moneda y uno no puede existir sin el otro. Los diseños revolucionarios requieren estrategias de negocios revolucionarias para convertirse en historias de éxito", reflexiona. Con tan solo 30 años, Guram -quien trabajaba para Burberry- inició 2016 con una innovadora reestructuración del sistema de moda de Vetements, la cual comenzará con un desfile de ropa ready-to-wear para hombre y mujer, programado en el calendario de la Alta Costura para este mes de julio, y la venta de sus colecciones será bajo el criterio de 'lo ves ahora-lo compras ahora', en parte para vencer a los grandes imitadores globales en las fechas de entrega, pero también para hacer eco al aire de 'prenda del-momento' característico en todos los aspectos estéticos de la marca Vetements. (Para su colección primavera/verano 2017, Guram ha negociado una serie de colaboraciones con los fabricantes más importantes de la industria).

Demna nació en 1981 -Guram nació cinco años después- en la zona de Abjasia, dentro de la República Socialista Soviética de Georgia, que desde 1993 ha existido como un estado independiente sin reconocimiento internacional. Solo dos años después de la caída de la Cortina de Hierro en 1991, estalló la guerra civil en Sujumi, su ciudad natal, entre rebeldes separatistas abjanos y georgianos étnicos, grupo al que pertenecían los Gvasalia. Su padre, que tenía una tienda de autos, se unió a los militares y cuando los separatistas invadieron Sujumi, en 1993, en una ola de limpieza étnica, la familia se vio obligada a huir a través de las montañas del Cáucaso. "No pudimos cruzar las montañas debido a que mi abuela estaba con nosotros y no podía caminar mucho, por lo que mi madre vendió un Kalashnikov a cambio de un caballo para la abuela y Guram", recuerda Demna. "Mi papá cruzo las montañas a pie, porque sabía que nosotros no lo lograríamos solos. La gente moría allí. Esperamos durante una semana y finalmente, mi padre y mi tío alquilaron un helicóptero y nos encontraron. Fue como una película. Nos metieron en un helicóptero lleno de refugiados, con la puerta abierta y nos fuimos. Era el cumpleaños número ocho de Guram". La familia se estableció en Tiflis y después se mudo a Ucrania. "Tuve que asistir a la escuela sin siquiera hablar ucraniano, así que tuve que adaptarme bastante. Y no teníamos nada, excepto un álbum de fotos de nuestro pasado".

Más tarde los Gvasalia se trasladaron a Rusia antes de establecerse finalmente en Dusseldorf, cuando Demna tenía 18 años. "Eso realmente me marcó -a Guram también. Él estaba muy chico, pero creo a veces lo recuerda más que yo. Te haces más duro. Mi padre nos dijo que si nos hubieran atrapado, habría tenido que eliminarnos a todos básicamente para no ser torturados". Al llegar a Europa Occidental, Demna experimentó una sobrecarga sensorial de cultura, que años más tarde tarde sería el fundamento de Vetements. "Es una terrible comparación, pero es como cuando alguien se encuentra en prisión durante 20 años sin tener sexo y de repente sale y …", se ríe. "Fue bulimia cultural, básicamente. Yo quería ser gótico, escuchar hip hop, metal -de repente todo estaba a mi alcance. Así se formó mi enfoque en cuanto al diseño. Es un mosaico de cosas, no un rumbo definido. La forma en que vestía era completamente psicótico. Esquizofrénico. Es por eso que las referencias que se encuentran en Vetements provienen de cosas tan diversas".

Son sentimientos que a menudo se dejan a la interpretación. "La playera You Fuckin Asshole tiene tantos comentarios", dice, refiriéndose al top de la colección otoño/invierno 2016. "'¿De quién se trata?' Bueno, no es una persona en particular, pero en mi vida personal hay una gran cantidad de candidatos para esta declaración". En Alemania, Demna estudió finanzas hasta que, a los 21 años, decidió "seguir mi corazón" estudiando una carrera en la moda que lo llevó a la Royal Academy of Fine Arts en Amberes con Walter van Beirendonck, Maison Martin Margiela y Louis Vuitton. "Cuando vivía en Bélgica tenía que ser belga, cuando vivía en Alemania tenía que ser alemán -lo cual nunca conseguí- y mudarme a París fue difícil. Al principio lo detestaba. Pero de alguna manera el lugar donde uno vive lo va moldeando, hasta convertirse en un popurrí de todos esos elementos". Es una característica que ha actuado como fuerza magnética para su equipo internacional de diseñadores, que pueden bien identificarse con lo que él llama su origen nómada "gitano", o con la idea de salir huyendo de algún lugar. En Vetements encuentran un paraíso de diversidad, donde sus puntos de vista culturalmente únicos lo son todo.

No se trata solo de ser multicultural; sino de ser multi-género, multi-sexual, multi-espiritual y multi-enfoques. "¿De dónde soy?", Laura Tanzer se pregunta. "De todas partes". Es diseñadora en Vetements, nació en Sudáfrica en 1994 de padres escoceses e ingleses y se crió en Suiza, que era "agradable pero muy cuadrado", dice ella. "La persona Vetements es la persona que siempre quise ser y nunca fui. En casa yo no era la persona loca, y excepcional. Solo era alguien ... Cuando llegué aquí, sentí que este era mi lugar". Para su colega, el diseñador Georg Naoum, la libertad que encontró en Vetements fue más allá de eso. "De niño la gente siempre quiere encasillarte y hacer que te adaptes. Desde que llegué aquí, me siento como si todo el mundo estuviera tratando de superar ese trauma". Nacido en Siria en 1986 y criado como cristiano, su familia tuvo que trasladarse a Alemania cuando él tenía diez años. Dice que Vetements le proporciona un santuario que invalida las fronteras culturales y religiosas. "Cuando trabajo en vestidos me los pongo y juego con ellos. Es una especie de terapia. Somos libres y se siente muy bien. Me da mucha fortaleza. Antes la abuela habría gritado: "¡Quítate ese vestido!".

Georg estudió modas con Aileen Klein en Berlín antes de ser colegas en Vetements. Nació en 1991 en el entorno conservador de un pequeño poblado altamente religioso, fuera de Colonia. Las experiencias infantiles de Aileen están a mundos de distancia de aquellas de Georg y Demna, pero reconoce un patrón en el atractivo multicultural de Vetements. "Tal vez sea por la falta de diversidad social que la gente está experimentando", dice ella. La búsqueda de aceptación social es lo común en los estudios de moda de toda la industria, solo en Vetements tus orígenes se convierten en tu más poderosa ventaja, porque recibes estimulo constante para usarlos de forma práctica -sin importar las memorias que tengas de casa."Yo sé qué pienso cuando pienso en unos shorts rosas, y alguien de Eslovenia o Bélgica tiene una idea completamente distinta al respecto. Al final te encuentras con algo que tiene que ver con mucha más gente. Es más objetivo", explica Demna. "Todo el mundo habla acerca de lo que sería volver a casa", señala Laura, "a pesar de que ninguno de nosotros querría vivir de nuevo en casa. Todos tenemos una herencia muy definida".

"Siempre digo que la película Billy Elliot es mi historia, solo que sin el baile", se ríe Matt Dyer, quien es estudiante de Central Saint Martins con un plaza en Vetements y que solía trabajar en una fábrica de carne en Barnsley -donde nació en 1992- antes de trasladarse a Londres y más tarde a París, la ciudad de la revolución. No es una coincidencia que las calles burguesas de la capital francesa sean el telón de fondo para una nueva rebelión de la moda. Robin Meason, fundador de Ritual Projects y publicista de Vetements, nació en Texas en 1971 y escapó del estado de la estrella solitaria al terminar la preparatoria. "No quiero usar esa palabra, pero sí, eso es lo que hice. Escapar de la angosta mentalidad de un pueblo, donde si eres diferente, eres un fenómeno. Este lugar es bastante burgués; pero es una ciudad grande". En los últimos años, sin embargo, ha visto un cambio en la actitud puritana y formal de los parisinos. "Francia estaba bastante aislada. Tenemos un patrimonio y una historia muy poderosos, pero nos gusta dormirnos en nuestros laureles. Veo una evolución en la juventud francesa: más diversidad, menos cardigans".

El refugio social que ofrece Vetements no solo proporciona un escape de la infancia confinada, sino también de la industria de la moda convencional que no necesariamente atrae a la nueva generación en evolución. "No es realmente anti-sistema, porque trabajamos dentro del sistema, pero nunca he sentido que pueda relacionarme con ese mundo de la moda tan a la moda", admite Vicente Esclade. Nacido en un suburbio de París en 1988, estudió en San Francisco antes de que una epifanía con Vetements lo trajera al equipo de diseño. Su enfoque sociológico hacia la ropa -un acercamiento bastante innovador a esta idea darle un giro a lo clásico- de inmediato resonó entre su generación, la de los noventa y el Internet, para quienes tener acceso al mundo es como una segunda piel. "Todas las culturas se encuentran en Internet", dice Pzwerk Opassuksatit, quien nació en Bangkok en 1990 y es el diseñador de imagen de Vetements. "Hacemos nuestra investigación en Tumblr y en el súper rápido mundo de Internet, la usamos en nuestro concepto estético y luego la enviamos de vuelta. Es un proyector de cultura al instante", explica. "Me encanta Justin Bieber, así que pensé, vamos a hacer una impresión gráfica con Justin. Es lo que amamos y lo que está en nuestra cultura, solo que llevado a una escala mayor".

Esto, por supuesto, tiene un cierto nivel de la nostalgia. Tomemos; por ejemplo, la sudadera con el póster de la película Titanic de la colección primavera/verano 2016, o la chaqueta con la estrella de cinco picos de la colección otoño/invierno 2016 con las palabras "Drink from me and live forever" (Bebe de mí y vivirás para siempre) bajo del brazo, la línea inmortalizada por Tom Cruise en Interview with the Vampire -una película sagrada para cualquier adolescente de los noventa. "Tomamos lo que era icónico para esa generación en la música, el cine, la moda -y en todas las etapas que atraviesa uno al crecer-, y lo integramos en la colección. La gente puede identificarse con ella a nivel mundial", dice Alain Philippe, el supervisor de diseño en Vetements. Nació en Hong Kong en 1989, de padres franceses y brasileño-daneses y más tarde en 1997 se mudó a Francia. "No se trata solo de la cultura de Europa del Este, está inspirado en todo tipo de culturas", dice. Después del desfile en marzo de este año, Vetements fue criticado por una falta de diversidad étnica en su casting formado básicamente por modelos de Europa del Este. Para Demna que, junto con su antigua conciudadana soviética y BFF Lotta Volkova, realiza el casting para su pasarela, esto representó una curva de aprendizaje.

"Creo que tuvimos un casting muy diverso. Pero no basado en el origen étnico, ahora puedo verlo. Fue una buena lección para mí en cuanto a darme cuenta de que crecimos en esta cultura de la Unión Soviética, en donde nunca habíamos tenido que cuestionar este problema", explica. "Fue de manera absolutamente inconscientemente, no lo tenía presente. Ahora ya lo tengo y es algo bueno porque vivo en Europa Occidental y distribuyo los productos que hacemos en todo el mundo, y yo vivo en esta zona, que está muy diversificada", dice, señalando el décimo distrito. "No quiero que sea algo que tomo en cuenta porque así me lo señalaron; sino porque es algo que he aprendido. No fue algo consciente ni a propósito -absolutamente no. Tuvimos muchos personajes. En términos de sexualidad no creo que haya nadie tan diverso como nosotros, pero es verdad que hay ciertos elementos que no tenía en mente y ahora ya los tengo presentes. Pero de nuevo, no me voy a forzar a hacer algo solo porque es lo que otra gente espera. Hay desfiles en los que puedes encontrar tres personas de diferentes etnias y creo que eso es lo peor. Porque eso es como poner un check", dice señalando la palomita que tiene una caja.

"Vetements tiene tanta diversidad como es posible: inteligencia sexual, inteligencia histórica, inteligencia cultural" dice Paul Hameline mientras tomaba unos tragos con Clara Deshayes -DJ Clara 3000- en Les Marais. Nacido "a la vuelta de la esquina" en 1996; en resumen, estuvo en la escuela Aysgarth de Newcastle cuando era niño y abandonó sus estudios en Suiza para volver a París, donde se volvió parte del multifacético grupo de amigos de Demna, trabajando como modelo y artista. (Por cierto, ahora es el modelo masculino más demandado, aunque dice que solo le interesa trabajar con amigos). "No estaba sucediendo nada que fuera realmente estimulante para nosotros; así que hicimos que algo sucediera", recuerda, teniendo en cuenta que todo comenzó con una fiesta que él organizó junto con Lotta Volkova en su sótano. "Todos tenemos nuestro propio trabajo, pero todos nos ayudamos unos a otros. Es como el mecanismo de un reloj". Ni él ni Clara son de Europa del Este -ella nació en Versalles en 1989- aún cuando se han vuelto el rostro de la actual corriente de moda del bloque oriental. "Para la generación de nuestros padres, que crecieron con una división Occidente-Oriente, siempre existió la mitología del bueno y el malo", dice Clara. "Eso ya no existe". En la actualidad la DJ más cotizada de París es quien hace las mezclas para los desfiles de Vetements y Balenciaga.

"No tengo prejuicios. He conocido todo tipo de personas desde que era un niño", dice Maud Escudié, un artista del tatuaje y modelo de tiempo completo para Demna y Balenciaga. Nacido en Toulouse en 1990, creció entre Mauritania, Senegal y Togo con padres franceses diplomáticos. "Es un grupo que toma decisiones en conjunto a través del intercambio. Cada persona es diferente y todos piensa de forma diferente, y esa es la fuerza de este movimiento". Ella identifica a la corriente del bloque del Este -liderada por Demna, Lotta, y el diseñador ruso Gosha Rubchinskiy- con una cierta actitud cultural y generacional. "Son muy francos, trabajan muy duro. Son muy intensos y fuertes, tal vez por la forma en la que crecieron. Es muy interesante estar cerca de ellos", dice Maud. "Alguien escribió que Lotta, Gosha y yo crecimos con pornografía infantil y la radiación de Chernobyl, y que por eso estamos tan jodidos", se ríe Demna. Para la diseñadora de Vetements Maja Weiss, quien nació en la ciudad eslovena de Crnomelj en la antigua Yugoslavia, en 1982 y conoció a Demna en la Royal Academy, la estética de la marca representó una especie de regreso a casa.

"Por primera vez pude expresar realmente de dónde vengo. Cuando estaba estudiando en Amberes, tuve la sensación de que tal vez mi estética era cuestionada porque no era de aquí". Aunque Eslovenia era conocido como el país más abierto de la URSS y sus padres tenían un negocio internacional, la infancia de Maja fue coloreada a la manera del régimen. "Me enseñaron a cuestionar a la autoridad y a pensar por mí misma. En Yugoslavia se podía elegir, aunque eso no evitaba que fueras juzgado si tenías más dinero que la persona promedio de clase obrera. Era muy normal que si comprabas un auto nuevo vinieran y registraran tu casa. '¿De dónde viene el dinero?'". Dice que la corriente actual del bloque del este no es la nostalgia de ojos llenos de estrellas, sino un sentido genuino de apreciación. "Creo que la idea fue genial, la manera en que se supone que funcionaría idealmente el sistema, y creo que hasta cierto punto estaba funcionando. Es solo quienes somos y la estética con la que crecimos lo que es mucho más oscuro y duro. Cuando viajas a otras partes del mundo lo extrañas".

"Creo que también es una respuesta a algunas cuestiones políticas que están sucediendo", dice Demna. "Es mucho más cercano de lo que solía ser cuando era la Unión Soviética, por lo que es algo natural tener esos movimientos". Sostiene que no deberíamos trivializar el zeitgeist (el espíritu del tiempo) definiéndolo como nostalgia, sino concebirlo desde la perspectiva de Europa del Este. "Todo ocurre un poco más tarde y con más retraso ahí, así que creo que lo único que está sucediendo ahí en este momento es el espíritu 'anti' y el intento de tener una opinión. ¿Qué es qué, 20 años después?". Bajo esa lente, la corriente va de la mano con la nueva era de deconstrucción, de la cual Vetements lleva la bandera de liderazgo y con la cual consistentemente acreditan el legado de Martin Margiela, con quien trabajara Demna de 2009 a 2012. "Se trata mucho más de la angustia adolescente y de cuestionar el mundo en que vivimos, y en muchos sentidos Vetements está cuestionando el mundo de la moda en el que vivimos", señala Maja. Por encima de todo, el aire de una comunión global y multi-todo que rodea a la marca es un síntoma de una nueva generación de consumidores de moda, para quien lo 'nuevo' y el 'ahora' significan todo.

"El 'ahora' se ha convertido en un elemento de cambio", dice Guram, resumiendo su enfoque estratégico hacia Vetements. "Los medios de comunicación sociales mutan nuestra percepción de la realidad. Las pantallas se actualizan con nueva información a cada segundo. Nuestra capacidad de concentración se está volviendo corta en extremo. La generación joven prefiere invertir en la sudadera que está a su alcance ahora, que en una casa imaginaria por veinte años. El futuro está demasiado lejos -lo que realmente importa es el instante". Para los Gvasalia, su equipo de diseño y el ilustre grupo de creativos, la nación global ya es una realidad. "Creo que la Revolución Cultural ya comenzó", dice Demna. "La nueva generación de niños tiene sus propios conceptos y principios, y es fuerte porque está muy informada. Creo que son bastante intelectuales. Mi generación probablemente fue bastante deficiente comparada con ellos... la generación de MySpace", sonríe. "Yo tuve un bíper. ¿Te imaginas?".

El equipo de Vetements: Alain Philippe

Vincent Esclade

Matt Dyer 

Laura Tanzer

Pzwerk

Georg Naoum

Aileen Klein

Maja Weiss

Robin Meason, Vetements PR

Paul lleva jock strap David Samuel Menkes

Credits


Texto Anders Christian Madsen
Fotografía Willy Vanderperre
Director de Moda Alastair McKimm
Peinado Anthony Turner de Art Partner
Maquillaje Lynsey Alexander de Streeters para Estée Lauder Make-up
Técnico de Uñas Anatole Rainey de Premier usando Chanel Le Vernis y Body Excellence Hand Cream
Técnico de Iluminación Romain Dubus
Asitente de Fotografía Corentin Thevenet, Mickael Bambi
Técnico Digital Henri Coutant de Dtouch
Asistente de Estilismo Styling Lauren Davis, Sydney Rose Thomas, Louise Mast
Asistente de Peinado Eliot McQueen, Yusuke Tanigushi
Asistente de Maquillaje Shelley Greenhalgh, Kana Nagashima
Producción Floriane Desperier de 4Oktober
Asistente de Producción Clement Camaret
Modelos Paul H at Tomorrow Is Another Day. Clara 3000. Francois @ Rebel. Liza @ VIVA. Natan @ Hakuna. Maud Escudié. Pzwerk. Maja Weiss. Robin Meason. Laura Tanzer. Georg Naoum. Matt Dyer. Alain Philippe. Vincent Esclade. Aileen Klein. Tandi @ Oui Management. Sami @ Success. Remi @ Elite Paris. Caroline @ Women.
Toda la ropa Vetements otoño/invierno 2016. Paul lleva un jock strap David Samuel Menkes.