Quantcast

la industria de la moda contamina más que las aerolíneas

El plástico de nuestra ropa también está causando más daño al océano que los cosméticos.

Isabelle Hellyer

Vía Wikicommons.

Un nuevo informe ha revelado el verdadero impacto de la moda en el medio ambiente. El reporte de la Fundación MacArthur, A New Textiles Economy: Redesigning Fashion’s Future (Una nueva economía textil: Rediseñando el futuro de la moda), pinta una imagen profundamente preocupante de la industria textil en la actualidad, y viéndola a futuro, la situación empeorará dramáticamente para el año 2050 si no hacemos los cambios necesarios.

En la actualidad, el informe estima que el negocio de la moda está generando 1, 200 millones de toneladas de emisiones de efecto invernadero cada año: más que todos los vuelos internacionales y los envíos de paquetería juntos. A la industria de la moda tampoco le va bien en comparación con la industria de los cosméticos, con medio millón de toneladas de microfibras plásticas procedentes de prendas de vestir que se abren camino hacia el océano cada año. Eso es 16 veces más de lo que contribuyen las microperlas de plástico en productos para el cuidado de la piel. Cada vez hay más evidencia de que las pequeñas partículas de plástico contaminan a los peces con productos químicos tóxicos.

En otra parte del informe, se sugiere que si nada cambia, la industria de la moda utilizará hasta la cuarta parte del presupuesto mundial de carbono para el año 2050.

"La industria textil se basa principalmente en recursos no renovables ... incluido el petróleo para producir fibras sintéticas, fertilizantes para cultivar algodón y productos químicos para producir, teñir, y darle el acabado a fibras y textiles", escribe Ellen MacArthur, directora de la fundación detrás del informe. "El actual sistema de extremo desperdicio es la causa raíz de esta enorme y creciente presión sobre los recursos".

¿La solución? Las marcas y fábricas que están en competencia necesitan trabajar juntas como nunca antes. "Las marcas, los minoristas y otras organizaciones ya están empleando los esfuerzos para cambiar la industria", explica MacArthur, "y aunque se están logrando progresos prometedores, a menudo están demasiado fragmentados o solo son efectivos a pequeña escala ... una nueva economía de la industria textil exigirá niveles de alineación sin precedentes en el caso del cambio y la colaboración".

Stella McCartney, quien se asoció con MacArthur para dirigir la atención de la industria hacia el informe, sigue siendo optimista. En una declaración a la prensa, el diseñador dice que los hallazgos podrían "permitirnos encontrar una manera de trabajar juntos para mejorar nuestra industria, para el futuro de la moda y para el futuro del planeta". Pongamos nuestro empeño en eso y lee el informe completo aquí.

Este artículo fue publicado originalmente en i-D AU.