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sobre cómo 'mistress america' cambia las cosas para los personajes femeninos en el cine

Greta Gerwig interpreta a una glamorosa y boba timadora que no puedes evitar idolatrar.

por Alice Hines
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06 Agosto 2015, 6:30pm

Lola Kirke está descalza. Son las 11 de la mañana en el Crosby Hotel cuando la veo galopando a través del pasillo, en una mano el dobladillo de su vestido y un par de tacones de piel de víbora en la otra. Brillando, saluda a un montón de reporteros que esperan el elevador, completamente inconsciente de que está haciendo algo fuera de lo ordinario.

La escena está muy en sincronía con Mistress America, la nueva película que Kirke protagoniza junto a Greta Gerwig, y por un momento me pregunto si fue planeado. En el filme, dirigido por Noah Baumbach y coescrito por Baumbach y Gerwig, Kirke interpreta a una novata de Barnard llamada Tracy, que se enreda en varias aventuras junto a su hermanastra de treinta y tantos, Brooke (Gerwig). Es una historia de amor platónico, pero también es una película sobre tratar -y fallar- de llevar a cabo los ideales de ser joven y mujer en Nueva York. Como Kirke, quien llegó a la conferencia en tacones y después decidió quitárselos, Brooke y Tracy prueban y se despojan de varias identidades -escritora, restaurantera, tutora, decoradora, hermana, amiga, seductora, instructora de SoulCycle- para al final revelar personajes más reales que cualquiera de las personalidades con las que trataron de conformarse.

El título, que coincide con el nombre de un piloto de TV que el personaje de Brooke está planeando escribir, ya da una pista sobre lo que trata Mistress America, el drama de convertirte en la persona ideal que quieres ser. Como todas las ideas de Brooke -el restaurante de Williamsburg, la compañía de camisetas de diseñador- el piloto es solo un plan que nunca se materializa. Tracy, una callada e insegura novata que idealiza a Brooke, es la que le da título a un cuento corto de seudo ficción sobre la vida de su amiga. Al final, Tracy encuentra el camino que Brooke vive evadiendo, y logra publicar el cuento en un diario literario reconocido de su universidad. Mientras tanto, muchos de los planes de Brooke se caen. Su novio la deja, se sale de un proyecto de restaurante en el que invertiría, y la desalojan de su departamento de renta controlada.

El glamoroso arquetipo de la chica llena de problemas es uno muy popular. En programas como Unbreakable y películas como Trainwreck también se enfocan en mujeres echándole ganas para hacerla en Nueva York, y lo divertido que es verlas fracasar no una vez, sino en varios intentos. El fracaso en este tipo de comedias, tiene un tono feminista, aún cuando cae en trampas convencionales como el mostrar la neurosis femenina maquillada de manera sexy y atrayente, gracias a los toques de comedia romántica. Baumbach mientras tanto, quien frecuentemente trabaja en guiones románticos con su pareja Gerwig, es famoso por crear personajes complejos y desastrosos, cuyas neurosis no siempre se resuelven. Brooke es una de ellas, pero su desastrosa vida tiene un brillo pop (por ejemplo ama Instagram y Twitter, y aparece en decenas de fotos de fiestas universitarias cuando Tracy la googlea). Es alguien que seguramente se echaría varios shots con Amy Schumer en un bar.

Una teoría sobre por qué este arquetipo pueda estar teniendo su momento de atención, es porque resulta un buen antídoto a las narrativas de empoderamiento tipo #LeanIn. Escribiendo una nota sobre otro asunto en i-D recientemente, encontré una cita de la artista Audrey Wollen sobre la actual necesidad de tener nuevos arquetipos femeninos. "Estamos súper obsesionados con amarnos a nosotros mismos -hay un ethos de exceso y aprobación, lo que hace que ser una chica sea cool y divertido", dice. "El problema es que en verdad no es cool y divertido ser una chica. Es una experiencia de aislamiento brutal y miedo constante a la violencia." Brooke no experimenta violencia directamente, pero sí vive obsesionada y aislada por un paradigma femenino de alcanzar el éxito, uno que representa su amiga Mimi Claire. Mimi Claire, que puede o no le haya robado la idea del negocio de las camisetas, su prometido y sus gatos, vive en una mansión en Connecticut, rodeada de riqueza, romance y estabilidad, algo que Brooke anhela y al mismo tiempo rechaza. "Ella está casi al final de lo que fue una exitosa racha de salir con insípidos hombres ricos", dice Gerwig sobre Brooke en la mesa de discusión. "Si tuviera un 10% menos de integridad, lo hubiera logrado. La amamos más porque tiene integridad, pero estoy segura que ella desearía tener menos."

Al escuchar a Gerwig, es fácil imaginar a la actriz y escritora un tanto como Brooke (es bien articulada, encantadora, y lo suficientemente amable para responder mi última pregunta, aún cuando unos de los publicistas insiste en que ya se me acabó el tiempo). Sin embargo Gerwig, es cuidadosa al hacer notar que ella y Baumbach escribieron el personaje sin basarse en alguien de la vida real, más bien en un deseo de imaginar a alguien nuevo. Parte de ella es un nuevo personaje femenino, su propia superheroína. "Estas mujeres tienen una pizca de peligro en ellas, algo que sentimos que falta en el cine," dijo Gerwig, comparando a Brooke con las protagonistas de Bringing Up Baby y Desperately Seeking Susan. "Estas son chicas duras. No son fáciles de digerir."

Al final, el fracaso puede resultar más interesante que el éxito. En la última escena de Mistress America, durante la cena de Thanksgiving en Veselka, Tracy reflexiona sobre la originalidad de Brooke: "(Ella) ha hecho a las mujeres ricas y gordas, menos gordas, a los niños ricos y estúpidos menos estúpidos, y a los hombres ricos y aburridos, menos aburridos. Y ella deseaba con tantas ganas estar en el otro lado -ser una de esas gordas, aburridas y ricas. Pero lo que ella no podía ver… es que todas esas personas no son nada comparados con ella." En otras palabras, las almas ricas, gordas y aburridas del mundo probablemente cenaban pavo y no pierogi, y probablemente no se descalzan cuando les duelen los pies. Lo que es más que razón suficiente para olvidarnos de ellos y ver Mistress America una vez más.

Credits


Texto Alice Hines
Imágenes cortesía Fox Searchlight Pictures © 2015 Twentieth Century Fox Film Corporation Todos los derechos reservados