Laurence Philomene

5 artistas queer que debes conocer

Desde la taxidermia que examina la masculinidad, hasta la fotografía visceral del queerness, le echamos un vistazo a los artistas LGBT más extraordinarios de hoy en día.

por Louis Staples; traducido por Laura Castro
|
jul. 25 2017, 3:47pm

 Laurence Philomene

Este artículo fue publicado originalmente en i-D UK.

Este año hemos visto un millón de eventos culturales especiales con motivo de los cincuenta años transcurridos desde la despenalización parcial de la homosexualidad en el Reino Unido. Las obras de artistas que vivieron en un tiempo en que sus voces no eran reconocidas o aceptadas fueron exhibidas orgullosamente en las paredes de la galería Tate Britain como parte de la primera retrospectiva de arte queer británico. El Canal 4 y las temporadas de 50 Shades of Gay y Gay Britannia de la BBC hicieron una reflexión sobre los sacrificios hechos por las generaciones pasadas y nos dieron una mirada al futuro. Con las historias queer siendo contadas en plataformas que una vez parecieron estar más allá de nuestro alcance, y un número récord de parlamentarios LGBT elegidos este verano, no te culparíamos por soñar que tal vez, y sólo tal vez, los peores días de la comunidad queer del Reino Unido han quedado atrás.

Pero aunque el número de eventos y programas LGBTQ este año es indudablemente alentador, también sirve como un incómodo recordatorio de lo raro que es ver las historias queer contadas en las plataformas de difusión masiva. La temporada del Orgullo de este año también reveló cuán sordas son todavía muchas marcas e intuiciones al comunicarse con la gente de la comunidad LGBTQ. Es por eso que el hecho de que las personas queer cuenten sus propias historias de maneras que sean relevantes para ellos es tan importante. Las contribuciones de las personas queer, y en particular las de aquellos que se encuentran marginados dentro de la comunidad LGBTQ, deben ser reconocidas y celebradas cada año, no sólo en aniversarios especiales. Pero, más allá de la lucha, una ola radical de jóvenes artistas queer continúa cuestionando el status quo. Hablamos con cinco artistas que usan su obra para discutir los complejos desafíos y problemas en torno a su identidad y la comunidad queer.

Harriet Horton

La práctica artística de la taxidermista Harriet Horton surgió a partir del rechazo de los métodos tradicionales de la taxidermia. Después de encontrarse en desacuerdo con la cultura antiética y abiertamente masculina de la caza de trofeos, Horton decidió llevar su trabajo en una dirección totalmente nueva. Combinando las prácticas éticas y la iluminación neón contemporánea con las técnicas de taxidermia de la vieja escuela, las esculturas intrínsecamente femeninas de Horton son diferentes a todo lo que hemos visto antes. En lugar de los inertes trofeos a los que nos hemos acostumbrado, los animales con los que trabaja Horton son a menudo ignorados. "Los especímenes más exóticos que suelen llamar la atención de todos, a mí no me atraen — nos explica—. La mayoría de la gente no le da a los gorriones ni a las urracas una segunda mirada, pero crear una obra dramática tomando como base algo modesto es mucho más desafiante". Haciendo sus esculturas a partir de los fragmentos mundanos del mundo natural circundante, Horton subvierte la masculinidad del medio y fuerza una interacción más consciente entre el sujeto y el espectador. Horton cree que ser queer es algo decisivo en su proceso de pensamiento, dándole el poder de tener confianza en sus decisiones. "Cuando no sigues un camino heteronormativo preexistente, se presentan muchos obstáculos que te obligan a pensar de manera diferente y creativa".

@harrietdhorton

Katy Jalili

Katy Jalili es una artista, escritora y performer queer originaria de Irán, que actualmente radica en Londres. Después de graduarse de Central Saint Martins a principios de este año, sigue utilizando el performance para explorar cómo la identidad y el cuerpo femme ocupa espacios en la sociedad. Katy cree que su identidad queer le ha ayudado a tomar decisiones artísticas más audaces. "Vivir como una persona queer de color, inmigrante y que está sometida a la misoginia te obliga a ser audaz y reclamar espacios", explica Katy. Recientemente, ha estado explorando su imagen corporal e identidad creando gifs que actúan como una impugnación de los juicios subconscientes que percibe del resto del mundo. Identificándose como femme, Katy está haciendo esfuerzos por asegurarse de que dentro de la comunidad queer se escuchan voces más diversas. "No tendríamos un movimiento o una escena LGBTQ sin femmes o mujeres trans de color", nos dice Katy—. Nos encanta glamurizar a las femmes, pero nunca queremos escucharlas, sólo queremos mirarlas". A futuro, Katy quiere usar su trabajo para hacer que la gente reconsidere cómo contribuye a los sistemas de opresión que afectan a la gente queer. "Lo mejor es cuando recibo comentarios diciendo: 'me siento identificado con eso', eso es realmente todo lo que quieres escuchar".

@katyjalili

Alexander Glass

Alexander Glass es un escultor y artista de instalaciones que actualmente radica en Londres. Glass explora la separación entre imagen y fantasía en espacios comúnmente asociados con la masculinidad aspiracional. Esto lo hace recreando escenas o lugares que se utilizan comúnmente para hacer del cuerpo masculino un fetiche, tales como piscinas, gimnasios y vestidores, y, más recientemente, altos edificios de departamentos. Debido a nuestras expectativas de los hombres, estos espacios simbolizan fuerza y éxito, pero muchas personas de la comunidad LGBTQ los recuerdan como lugares donde se sintieron como outsiders. "Mi trabajo es una discusión sobre la masculinidad y su complicada relación con el deseo, —explica Glass—. Esto incluye una aceptación de la idea del cuerpo ideal, la vida aspiracional y sus imágenes". Glass fetichiza el cuerpo masculino como una manera de considerar su propia relación con lo que quiere tanto física como personalmente, aunque reconoce que el cuerpo ideal, la vida ideal y la incesante necesidad de ellos puede crear una narrativa tóxica. En su más reciente trabajo, Higher Window, Glass creó una instalación con pequeños guiños a la vida de los grandes departamentos de lujo. Dentro del prístino espacio hay decadencia, la huella de una mano sudorosa en la ventana y la piel de un torso que se pela. Después de graduarse del Royal College of Art, Glass planea expandir su exploración de la masculinidad para incluir a la cultura popular, un progreso que anticipamos ansiosamente.

@glassalexander

Laurence Philomene

Laurence Philomene vive en Montreal y se dedica a la fotografía independiente, la dirección y la curaduría. Junto con su propia práctica artística, el trabajo de Philomene para clientes como Netflix y Teen Vogue actúa como una exploración visceral de la identidad de género, la ternura y la teoría del color. Rebosantes de colores saturados, sus imágenes examinan la identidad queer mediante el uso de texturas contrastantes para crear tensión. Conceptualmente, la relación entre el amaneramiento y lo kitsch es la base de gran parte del trabajo de Philomene, y cita al sentido de rebelión "queer por excelencia" de las primeras películas de John Waters como una de sus grandes inspiraciones. "Creo que mucho tiene que ver con llevar las cosas al límite y llevar el amaneramiento al extremo —explica—. Eso es lo que hace al arte queer para mí". Philomene espera utilizar la fotografía para transmitirle a la gente su idea de lo que es el queerness, lo cual no siempre ha sido fácil en una industria tan heteronormativa. "Lucho porque tomen en serio mi trabajo en fotografía y que no sólo me consideren clickbait, o un blog que le resulta conveniente a una marca/plataforma/revista para demostrar que es inclusiva en el Mes del Orgullo", dice Philomene. En cuanto al futuro, le gustaría ver a más marcas contratar a fotógrafos queer, especialmente a gente de color, para hacer la fotografía de las campañas y las portadas. También planea seguir alentando a la gente a aceptar y estar orgullosa de ser queer.

@laurencephilomene

Kiya Major

Kiya Major se inspira en cómo las inútiles revistas de chismes y los programas de televisión diurnos hacen todo lo posible para que las mujeres que son celebridades fracasen. Creando ilustraciones hechas con humor negro de las imágenes icónicas de celebridades como Kerry Katona, Kate Moss y el panel de Loose Women de ITV, Major explora cómo la cultura popular se alimenta de nuestra demanda de ver a la gente, y particularmente a las mujeres, en estados lamentables. Major cree que ser queer es fundamental para su capacidad de ver las cosas satíricamente desde una perspectiva externa. "A las minorías se les recuerda silenciosamente la visión heterosexual y blanca del mundo perfecto mediante anuncios, televisión, revistas e incluso objetos domésticos —nos dice—. Esto es fuente inagotable de material para un artista". Tratándose de su materia de interés, Major se deleita con el mal gusto de la cultura de los tabloides. "La cultura pop y la cultura gay son de muy mal gusto por igual, lo cual no es malo —concluye—. ¡Me encanta la basura!". Lo que hace que uno pueda sentirse identificado tan fácilmente con la obra de Major es la normalidad que le confiere al fracaso. Podrás ser Kate Moss, pero eso no te salva de ser captada discutiendo a fuera de un club a las 5 am como cualquier otra persona. "El fracaso es una parte integral de la creación humorística —dice Major—. Pero mi trabajo se trata sólo de mí sosteniendo un espejo frente al mundo, mediante la documentación de las cosas tal como las veo".

@kiyamajor

Credits


Texto Louis Staples