sobre cómo vender moda en parís

Mientras LC:M llega a su fin, exploramos cómo la temporada está lejos de acabar para sus talentos emergentes. Después del show, la música se desvanece y los pensamientos se dirigen a los precios, a París y a los costos de producción. ¿Cómo trabajan los...

por Jack Moss
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16 Junio 2015, 10:10pm

Se te perdonaría fácilmente si piensas que, al mismo tiempo que acaba un desfile de moda, ocurre lo mismo con la temporada de un diseñador. Es una percepción que se refleja en su cobertura -en una hora en Instagram vemos consumirse los diseños mientras ocurre el show, un goteo lento de reseñas en los días posteriores y ya casi nada después de eso, con la excepción de alguna aparición ocasional de la colección en las páginas editoriales de una revista. Por supuesto, la ropa llega a las tiendas, y puede que tenga éxito o no, pero siempre parece que eso es responsabilidad de otra persona, muy alejada de los propios diseñadores.

Si bien esto puede ser cierto para aquellos que están en casas de moda establecidas y que pueden dejar la venta y producción en manos de un equipo de subordinados, la historia es muy distinta para un creciente grupo de jóvenes diseñadores de Londres. Sí, el show marca el final de un proyecto creativo, pero también marca el comienzo de otro muy diferente -el reto de vender su colección a las tiendas y persuadir a un grupo cada vez más precipitado de compradores que se trata de ropa en la que vale la pena invertir. 

Es un proceso que no inicia en los estudios del diseñador en Londres, sino en París, más concretamente, en el barrio de Marais, donde se instalan showrooms cada fashion week de mujeres y hombres, con el fin de sacar provecho de los compradores que están en la ciudad para ver shows importantes. Para los diseñadores con sede en Londres, las salas de exposición más importantes son las financiadas por el BFC [British Fashion Council] de Londres, un espacio colectivo diseñado para traducir la potencia creativa que es la fama londinense a una empresa comercial.


Charles Jeffrey primavera/verano 2016.

"Puede ser un desafío para los diseñadores equilibrar la creatividad y las ventas", dice Barbara Grispini, curadora del showroom. "LsR tiene como objetivo orientar a los diseñadores a través del proceso de venta. En LsR, los diseñadores pueden compartir e intercambiar conocimientos -tanto con el BFC como entre sí". Con espacios para diseñadores patrocinados por NEWGEN, Fashion East o MAN, así como egresados de estos programas, el showroom da a los diseñadores elegidos la oportunidad de conocer a los compradores, vender su ropa y ganar dinero -lo cual es crucial para continuar con otra temporada.

La mayoría de los diseñadores que acaban de presentarse en London Collections: Men el pasado fin de semana se dirigirán allí la próxima semana. Para el diseñador de MAN, Rory Parnell Mooney, ésta será su segunda vez en el showroom. "Es muy bueno desarrollar relaciones con los compradores desde el inicio", dijo. "Te dan su opinión, ves lo que quieren de ti como diseñador y en términos del producto". El éxito del showroom refleja una creciente creencia en la capacidad de los diseñadores jóvenes para vender. Liam Hodges, el compañero diseñador de Rory en MAN, dice: "algunas de las boutiques más grandes, las cuales yo no esperaba que llegaran sino hasta la quinta temporada, están comprando antes -creo que eso refleja la enorme confianza construida después del desarrollo del mercado del menswear en los últimos años."


Rory Parnell Mooney primavera/verano 2016.

Este proceso de venta permite a los diseñadores encontrar un equilibrio entre la creatividad y el comercio en su trabajo. En París, los diseñadores deben adquirir la capacidad de traducir su visión en algo que las tiendas quieran comprar. "He pensado un poco más acerca de cómo se ven las cosas en los ganchos, en cómo las cosas se complementan entre sí en el riel", dice Rory. "No pensaba en eso antes, ciertamente no pensé en eso cuando estaba en Saint Martins". Es una de las fortalezas de LsR. "Aquí, los diseñadores son capaces de lograr el equilibrio", dice Barbara.

Encontrar este equilibrio ha significado que a Londres se le tome más en serio que nunca como una capital de la moda -dejando atrás su caótica reputación y dirigiéndose hacia algo más refinado, más comercial. Pero con esto llega la inevitable cuestión sobre si el creciente enfoque en los negocios arriesga el perder el espíritu creativo particular londinense. Rory no lo cree. "No creo que alguna vez lleguemos al punto en que estemos haciendo suéteres. Nunca seremos Milán", dice. "La naturaleza misma del estudiante de moda o del diseñador de moda es nadar contra corriente".


Liam Hodges primavera/verano 2016.

Liam está de acuerdo, argumentando que las lecciones aprendidas mientras venden en realidad pueden guiar el proceso creativo. "Creo que la necesidad de vender puede tener un efecto positivo en tu creatividad", dice. "Es un tipo de juego, ¿cómo puedo hacer algo de valor real que sea fantástico, pero que no me costará una fortuna hacerlo? Generalmente es el tiempo y la innovación". Está claro que la creatividad sigue estando a la vanguardia en el trabajo de estos diseñadores. La alegría para ellos llega cuando la visión de futuro de su diseño coincide con las ventas. "Si puedes encontrar un buen equilibrio entre las piezas comerciales y las piezas más difíciles, eres feliz", dice Rory.

Sin duda, es un equilibrio que el alumno de MAN, Craig Green, ha logrado -sus colecciones desafiantes son codiciadas y compradas por una nueva generación de compradores de menswear. Un equilibrio similar ha sido clave en el éxito y la influencia de otras personas que han pasado por la sala de exposición -J.W. Anderson, Erdem, Mary KatrantzouChristopher Kane- diseñadores no solo con éxito comercial, sino también con un pensamiento y una visión distintos. "En los últimos años, Londres ha demostrado que su creatividad no se interpone en el camino de los negocios", dice Barbara.


J.W. Anderson primavera/verano 2016.

De todas maneras, el reciente anuncio de que Meadham Kirchhoff ya no se presentará en la semana de la moda hizo resurgir estas preguntas. Reconocido por sus provocativos espectáculos que le otorgaban un espíritu distinto a la semana de la moda en Londres, Meadham Kirchhoff ya no podía mantenerse al día con el proceso tortuoso y repetitivo de mostrar y luego vender, temporada tras temporada. Para ellos, la búsqueda de un equilibrio entre la creatividad y las ventas fue una batalla.

"¿Hay alguna manera de venderle directamente a tus clientes? ¿Se puede evitar hacer un gran desfile?" Le preguntó Benjamin Kirchhoff a Style.com. "Tal vez sea mejor simplemente tener una tienda sin anunciarla. O hacer pedidos privados. Por el momento, incluso pensar en las alternativas parece demasiado agotador". A medida que Londres ejercita su músculo comercial, estas preguntas se vuelven más relevantes. ¿Cómo podemos mantener la capacidad inimitable de Londres de ir más allá de los límites frente a las grandes empresas?


Craig Green primavera/verano 2016.

El diseñador de menswear y egresado de Central Saint Martins, Charles Jeffrey, quien presentó hoy su primera colección en Fashion East, tiene una actitud fresca. Ha decidido que no irá a París. "No estoy listo para vender en este momento, es una especie de rebelión", dice. "Entiendo que es importante trabajar con los compradores ahora que acabas de entrar en la escena y tienes buena prensa que te respalda, pero yo preferiría impulsar mi trabajo como algo más que un simple producto".

Parece una actitud apropiada para alguien cuya colección tiene sus raíces en un club nocturno, LOVERBOY, la que inició mientras estudiaba. "Muchas de las personas que vienen a LOVERBOY crean atuendos de noche", me dijo. "Ya sea que se trate de personalizar prendas existentes, cubrir de tela o crear atuendos a partir de cero, existe este elemento de despreocupación que la llena de vida". Con el apoyo de Fashion East, pudo hacer la presentación en sus propios términos. "Es tan fácil perder toda tu creatividad para hacer dinero e ignorar muchas de las cosas bellas de la moda de las que te enamoraste", dice. Mientras nos adentramos a una nueva ronda de ventas y shows, es una reflexión que, sin duda, vale la pena recordar. 

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Credits


Texto Jack Moss
Fotografía Piczo

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