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nunca he visto star wars

¿Cómo es el hype cuando nunca has visto una cierta ópera espacial? Nuestro Editor de Cine, Colin Crummy, admite nunca haber estado en una galaxia muy, muy lejana.

por Colin Crummy
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18 Diciembre 2015, 6:00pm

Está bien, Star Wars, me descubriste. Pasé el último año evadiendo el trailer cuadro por cuadro de The Force Awakens. No me importaba si Luke Skywalker estaba en ella. Dejé de seguir a una persona fanática en Facebook cuando comenzó una cuenta regresiva día a día hasta el 17 de diciembre de 2015. En julio. Y permítanme ser claro: estaba muy en forma.

Pero esta semana me ha destruido en el frente de Star Wars. He visto a Carrie Fisher alegremente arrasar su camino en la producción de medios con su perro Gary, con las lenguas firmemente en las mejillas. O en el caso de Gary, con la parte colgante de su boca, babeando como un virgen en Comic Con. He visto a Harrison Ford, también en tareas de producción, derribar a Donald Trump por creer que Air Force One era real y al mismo tiempo, comportándose como un hombre que después de muchos años de pensar que todo había terminado para él, se ha dado cuenta de que todavía puede divertirse en el cine. Acabo de ver al elenco de Star Wars cantar a cappella la banda sonora de John Williams con Jimmy Fallon y su banda de talk show, The Roots and Christ, me gustaría ya haberme subido a este tren.

Pero no. Nunca he visto Star Wars. Sí, soy una de esas personas míticas de una galaxia muy, muy lejana (¿usé bien la referencia?).

Realmente no sé cómo este barco zarpó sin mí. Yo era más pequeño que un Ewok cuando el Return of the Jedi salió por primera vez. Tengo un recuerdo claro de obtener una máscara y capa de Luke Skywalker en mi cumpleaños, a pesar de solamente tener una vaga idea de lo que se trataba. Me gustaba The A-Team y He-Man, así que no era un niño snob precoz que solo observaba The South Bank Show. A veces simplemente te pierdes la ola cultural.

Y así es con Star Wars. Para el momento que salieron las precuelas en 1999 ya era demasiado tarde para mí, sobre todo cuando las críticas eran tóxicas. Luego tienes que desempaquetar todas las complicaciones de ponerte al día en una franquicia icónica de los años ochenta. ¿Debería empezar con el piloto Episode I: The Phantom Menace y arar mi camino por las precuelas? ¿Debería buscar entre la tienda de Cancer Research en busca del VHS original de The Empire Strikes Back si quiero la experiencia original de la ópera del espacio (antes de que George Lucas comenzara a meterse con el Blu Ray y el DVD)?¿Debería simplemente ver un supercut de tres minutos de las primeras seis películas y acabar de una vez?

No haré nada de esto. Porque luego tendré que sentarme en un cine con un montón de fans propios de Star Wars, que actuaran raro en la primera nota de esa banda sonora de John Williams o se pararán al final a aplaudir los créditos (como lo harán) porque están viviendo por todo eso.

Ningún supercut o ponerme al día me dará alguno de esos sentimientos.

A todas luces Star Wars: The Force Awakens es un triunfo. Incluso pasó la sangrienta prueba Bechdel. Es un alivio y no solo porque de lo contrario todos esos meses de disección frenética de cuadro a cuadro habrían sido una pérdida de tiempo para todos. Es dulce ver a la gente tan emocionada sobre la fantasía de su infancia, incluso desde aquí al margen. No veré The Force Awakens porque no puedo ponerme al día con todos esos recuerdos. No puedo acceder a nada de eso. Pero estoy feliz por los que pueden hacerlo. Es una cosa maravillosa verlo, incluso desde la fila ligeramente más corta en el múltiplex para ver Sisters, otra versión cinematográfica de este fin de semana. *Se despide*

Credits


Texto Colin Crummy

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Star Wars