escenas surrealistas de la cultura del strip club en las vegas

La fotógrafa austríaca Stefanie Moshammer comparte sus ideas sobre la dinámica de género y la poesía visual de la Ciudad del Pecado.

por Emily Manning
|
08 Diciembre 2015, 9:33pm

Stefanie Moshammer no está rompiendo la regla cardinal de Las Vegas, la está flexibilizando. El libro recientemente publicado de la fotógrafa nacida en Viena y que ahora vive en Dinamarca, Vegas and She, cuenta con páginas llenas de las cosas de la leyenda "Lo que pasa en, se queda en": autos de alto rendimiento, montañas Mojave, habitaciones de hotel temáticas, y strippers con poca ropa. Pero la serie de Moshammer no es una colección de hermosos hechos; es apenas una invitación a crear (y destruir) tu propia fantasía de la Ciudad del Pecado.

Sus retratos de trabajadoras y consumidores de la industria del entretenimiento para adultos se presentan junto con naturalezas muertas, paisajes y extractos de texto de personalidades como Lewis Carroll y sus aventuras del Looking Glass. Mientras los rosas pálidos bailan a través de Cadillacs y los tazones de arena del desierto, las columnas de oro de imitación y el mármol esmeralda alinean modestas habitaciones de motel, Moshammer, al igual que las mujeres que fotografía, baila magistralmente entre la ilusión y la realidad construida. Antes de su exposición colectiva que se inaugura el 10 de diciembre en Viena y mientras se prepara para un viaje para documentar Río de Janeiro (donde también planea exhibir Vegas and She), hablamos con Moshammer para averiguar más.

¿Qué fue lo primero que te motivó para fotografiar a Las Vegas?
Fui a Las Vegas durante una semana antes de regresar a hacer Vegas and She. Esa primera estancia corta provocó un deseo de explorar el mito irresistible y la amarga dulzura que rodean el lugar. Me preguntaba qué hay detrás de ese sueño surrealista que las personas sofisticadas están buscando en un lugar que se basa casi por completo en la ilusión, la fantasía y el deseo. Se sentía como un reto tratar de averiguar de qué trata Las Vegas, y cómo la ciudad te influencia cuando te quedas por más tiempo.

Eres de Viena, así que estoy ansiosa por saber si el mito de Las Vegas es el mismo en otras partes del mundo como en Estados Unidos. ¿Cuáles fueron algunas de tus expectativas antes de llegar?
Antes de realmente conocer Vegas, mi imagen de la ciudad era bastante ingenua; ni siquiera creía que la gente viviera o creciera allí. En mi mente era una ciudad llena de entretenimiento y no hecha para las condiciones de la vida "normal". Como europea, tienes todas estas imágenes en tu cabeza que conoces solo por películas o historias. Una vez que llegas a un lugar, tus percepciones rivalizan con el deseo de ofrecer un retrato fotográfico realista de dónde te encuentras.

¿Cómo encontraste a los sujetos y dónde elegiste fotografiarlos?
Es una mezcla de personas: algunas de las cuales llegué a conocer mejor a lo largo de mi estancia, y algunas simplemente las conocí en las calles. Pude conocer a una stripper llamada Shannon por medio de un amigo mío; ella fue mi primer punto de conexión con la escena stripper pues me presentó con otras mujeres con las que trabajaba. Las fotografié en sus departamentos o en hoteles y moteles. Les agradezco que hayan confiando en mí y en mi trabajo. Quiero mostrar cómo las personas, el interior y el paisaje se funden en un lugar como Las Vegas. Mi enfoque era retratar a estas mujeres de una manera metafórica y poética para representar la atmósfera y el estado de ánimo de ese mundo en que viven, en lugar de contar cierta historia sobre cada mujer. Estaba usando el cuerpo y el entorno para invitar a los espectadores a la narrativa y para modelar cierta realidad.

Las imágenes capturan una artificialidad realmente intrigante (una columna de oro de imitación, un mural de una selva) ¿Qué papel juegan la fantasía y la ilusión?
Estaba tratando de hacer imágenes que crearan un espacio ambiguo, imágenes que nos alejaran de la realidad y que estuvieran a la deriva entre la ilusión y el deseo; un mundo fuera de lo común que fuera tan realista como lo pudieras permitir. La base es la fotografía documental, y de ahí el apego a la realidad y a la idea de la verdad. Pero la serie también implica un enfoque alegórico y sugerente que le da más libertad a la forma que un espectador puede contar una historia. Vegas es un lugar lleno de misterio, maravilla y mito. Quiero que los espectadores tengan dudas y preguntas.

La serie se titula Vegas and She. Cuéntanos acerca de las dinámicas de género que observaste y representaste.
Veo a "Vegas" como una persona de sexo masculino, una con la que traté y enfrenté yo misma. Estar en esa ciudad es como conocer y experimentar a alguien. "Ella" es el otro polo, la antítesis. "Ella" soy yo y todas las otras mujeres que aparecen en la serie. Los roles de los hombres y las mujeres son muy claros dentro del mundo de los clubes de striptease: el deseo masculino es la rueda en movimiento de la maquinaria. Es una burla y un juego jugado con ciertas reglas y patrones. En ese parque, las chicas crean una identidad artificial, una versión idealizada del deseo de los hombres y un espacio construido que se basa en fantasías.

¿Las mujeres se sienten empoderadas o explotadas? ¿Es ésa una cuestión importante en la serie?
Los derechos de las strippers son realmente malos en Las Vegas. No tienen contratos, son contratistas independientes y emprendedoras sociales. Cada día y noche, las strippers pagan una cierta cantidad de dinero para bailar su turno. Pueden quedarse con todo el dinero que ganan con sus cuerpos, menos las propinas para DJs, bartenders y demás personas con las que se asocien. Dependiendo de la relación de cada bailarina con el gerente, algunos turnos son mejores o peores. Desde un punto de vista crítico, no me gusta la dinámica dentro de la escena de strippers y la manera en la que el gerente trata a sus trabajadoras; pero las strippers que conocí no se sentían explotadas por la industria. Shannon me dijo que le gusta el tipo de independencia que el trabajo le permite. Trabaja en diferentes clubes por todos los Estados Unidos y mientras pueda bailar, lo seguirá haciendo. En total, fotografié a siete mujeres: la más joven tenía 19 años, la más vieja tenía 50. Todas tenían diferentes enfoques en el negocio, pero al final su motivación primordial es ganar dinero. Mi enfoque no era abrir una discusión sobre las condiciones de trabajo de las strippers. Por supuesto que es bueno si las fotografías dan lugar a preguntas, pero yo intenté comunicar un estado de ánimo de ese mundo. Vegas and She contiene una especie de melancolía que estas mujeres sienten y experimentan. 

¿Qué esperas que la gente se lleve de esta serie?
Un estado de ánimo, una pregunta, una discusión, cualquier tipo de reacción. Espero que una visión a otro mundo llevé a la gente a un viaje propio. 

@stefanie_moshammer

Credits


Texto Emily Manning
Fotografía Stefanie Moshammer

Tagged:
STRIP CLUB
strippers
sexo
Cultură
Stefanie Moshammer