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cinco momentos tecnológicos de la moda, desde andré courrèges hasta alexander mcqueen

Desde la era espacial de los sesenta hasta ballet con robots que rocían pintura, aquí vemos cómo algunos de los visionarios de la moda interactuaron con la tecnología en su propio momento, e imaginaron un mundo feliz en código binario.

por Emily Manning
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03 Mayo 2016, 6:15pm

Es la semana de la Gala del Met, el evento de recaudación de fondos/alfombra roja en esteroides anual del Met Museum Costume Institute, donde los mega famosos se reúnen con la élite de la industria de la moda para celebrar la apertura de la siguiente exposición taquillera del instituto. El tema de esta exposición es Manus x Machina: Fashion in the Age of Technology. Y mientras los asistentes no necesitan vestirse de acuerdo a la temática, muchos de ellos definitivamente lo hacen (ve el pelo punk inspirado por los Sex Pistols de Miley Cyrus, o el vestido de alta costura China hecho meme mil veces que usó Rihanna). Dada la inclinación cibernética de esta Gala —y el hecho de que uno de los nerds de la moda más chic, Nicolas Ghesquière, es el co-presidente —esperamos ver una gran cantidad de Louis Vuitton dentro de la mezcla (estamos esperando que el director creativo traiga, de alguna manera, a su estrella de la campaña, Lightning de Final Fantasy, como su pareja). Para celebrar la velada, pensamos en echar un vistazo al pasado, para ver a algunos diseñadores que se inspiraron por la tecnología, antes de que se volviera tan constantemente usada e instantáneamente Instagrameable.

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Thierry Mugler otoño/invierno 1995: Las fuertes y estructuradas siluetas de Mugler siempre han tenido un giro hacia lo mecánico (piensa en el bustier inspirado en Cadillac de 1989, o el corsé motocicleta icónico de 1992, que después resucitó Beyoncé) pero una pieza sensacional de otoño/invierno 1995 posiblemente fue su más chic y cibernética: un traje robótico. Aunque el look fue creado el mismo año en el que Microsoft lanzó su campaña publicitaria alrededor de su sistema operativo más amistoso para el usuario, Windows 95, Mugler se fue un poco más atrás —con la emblemática película de Fritz Lang de 1927, Metropolis— para jugar con la intersección entre tecnología, sexo y poder.   

Courrèges primavera/verano 1964: ¿Es realmente sorprendente que el pionero atómico de los sesenta se cortara los dientes para Balenciaga —la casa de lujo quizá más enfocada en la innovación? Después de separarse en 1961, André Courrèges dejó al gigante español para perseguir su propia visión del futuro de la moda de la nueva década. La colección de Courrèges para primavera 1964 sigue siendo una de sus más radicales: vestidos angulares super cortos, trajes de pantalón entallado junto con botas de astronauta, goggles y cascos, todos en dorado y blanco. Las formas austeras y esquema de color escaso le consiguió a la colección el apodo de "Era del Espacio". Años después, en 1969, probaría su suerte innovando fuera de la industria de la moda, al diseñar su propio auto eléctrico, La Bulle.

Alexander McQueen primavera/verano 1999: A pesar de que McQueen frecuentemente lanza su mirada critica sobre el pasado (recuerda su colección de graduación de Central Saint Martin inspirada en Jack el destripador, y su salida en 1995 con carga política llamada "Highland Rape"), también encontró formas de integrar los avances tecnológicos dentro de estos mundos. Parece que la llegada del nuevo milenio lo tenía tejiendo cables, ya que dos de sus colecciones de 1999 trataron el tema de la humanidad de la inteligencia artificial. En lo que sigue siendo una de las piezas de performance más conmovedoras en agraciar la pasarela, Shalom Harlow dio vueltas entre dos robots que rociaban pintura —su entrenamiento como bailarina clásica era un complemento interesante a la poesía del propio movimiento de las maquinas. La siguiente temporada, McQueen creó piezas claras y esculturales enredadas con alambres con circuitos de luces neon.   

Hussein Chalayan primavera/verano 2007: El diseñador británico-turco-chipriota ha hecho, por mucho tiempo, que los materiales hagan lo que nunca imaginamos posible, ya sea la chamarra de papel Tyvek que Bjork traía puesta en la portada de su disco Post en 1995, o el delicado vestido que vimos disolver en su pasarela de primavera/verano 2016. Pero en 2007, Chalayan mostró una serie de vestidos que literalmente cambiaban de forma en la pasarela, utilizando mecanismos escondidos. Aunque el 2007 no era exactamente el oscurantismo, las creaciones de Chalayan preceden por mucho a las impresoras 3D o las fibras ópticas tejidas y adaptables que aparecen con frecuencia en las pasarelas de hoy. Puedes escuchar a los que van a su show aplaudir con efusividad con cada movimiento.  

Raf Simons otoño/invierno 1998: El diseñador belga ha sacado inspiración de la cultura musical joven por mucho tiempo, como en su colección de 2003 inspirada en Nueva Orleans, o su oda desenfrenada a los Manic Street Preachers en 2001. Sin embargo, una de las primeras colecciones de Simons no salió de su amor bien documentado del new wave o el post punk, pero del rock progresivo. En 1998 Raf improvisó con los pioneros del techno aleman Kraftwerk y su album de 1978 llamado Man Machine. El ejército de Simons marchó por la pasarela en elegantes camisas rojas, delgadas corbatas negras y el peinado de sus chicos relamido hacia atrás para combinar con la apariencia retrofuturista de la banda.  

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Texto Emily Manning

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