documentando la ahora ilegal subcultura del baile en el metro neoyorquino

El filme debut de Scott Carthy, Litefeet, documenta la ahora ilegal subcultura del baile en el metro. El material se enfoca sobre uno los grupos de bailarines más prolíficos de Nueva York, el crew W.A.F.F.L.E, siguiéndolos hasta su último baile en el...

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ene. 7 2015, 7:00pm

El colectivo W.A.F.F.L.E. pasó a formar parte de una limpia que, de hecho, empezó en los noventa. Bill Bratton, Comisionado de la Policía de Nueva York, implementó la "Teoría de las Ventanas Rotas" como método para reducir el crimen citadino. Dicha teoría propone que los entornos descuidados son "crímenes en la calidad de vida", como tráfico de drogas en áreas públicas, graffiti o prostitución, y albergan una atmósfera de ilicitud, lo que los vuelve precursores de crímenes más graves. A través de la detención de actos de disturbio visibles -como personas bailando en el metro- la Policía de Nueva York espera prevenir crímenes como asesinatos y violaciones.

No obstante, esta nueva ley no reconoce el valor de esta subcultura dentro del patrimonio cultural de la ciudad de Nueva York. Litefeet es un tipo de entretenimiento callejero que se originó en los barrios de Harlem y Bronx, sitios icónicos donde alguna vez abundó la violencia, pero que con el tiempo se volvieron cunas creativas como ninguna, cosa que se ha heredado a través de generaciones. El nacimiento del hip hop, el break-dance y de muchos otros tipos de baile son los frutos de estas luchas. Litefeet heredó mucho del Harlem Shake, Chicken Noodle Soup, Aunt Jackie y Tone Wop; bailes que se crearon en estos barrios.

Después de ponerme al corriente respecto a este contexto tan intrigante, Scott Carthy contestó algunas preguntas sobre su pieza:

Platícame más sobre el Litefeet
El único objetivo es expresarte y hacerlo de la manera más creativa posible. Los litefeeters suelen usar objetos dentro de su baile, como una gorra o sus zapatos. Usar el tubo del metro fue una progresión natural. He visto videos donde ellos sólo corren y dan vueltas sobre la gente. Además, los mejores bailarines del metro nunca se copian los pasos; suelen hablar sobre la importancia del respeto mutuo y del desarrollo del arte. Lo que más me impresiona es que este movimiento se desarrolló completamente gracias a sus integrantes, de los pasos a la producción musical y a las plataformas que proponen. Lo único que tenían en los vagones era un tubo y lograron dominarlo.

¿Con qué frecuencia se realizaba?
En línea puedes ver uno o dos videos de los bailes, pero lo que no puedes ver es la frecuencia con que se realizaban. Llegó a un punto en que era una locura; en las estaciones principales habían aproximadamente cinco grupos esperando su turno. Además, la negatividad entre los bailarines y el público no es algo de lo que no se haya hablado y no todos los grupos eran tan buenos, por lo mismo no sorprende saber que muchos neoyorquinos se aburrieron de la escena.

Describe la atmósfera que se sintió en las ocasiones que grabaste…
Tuve suerte de tener buena calidad en la cámara ya que pude capturar muchos detalles. ¡A la gente le encantó! Pero quería que les cambiarán su opinión al respecto. En cuanto escuchaban showtime su reacción no siempre era positiva; algunos ni siquiera veían hacia el frente. Creo que si pones algo dentro del entorno de esas personas, su reacción inmediata será "no, quita eso de mi cara", pero en el último viaje todo estalló, la gente aplaudió de inicio a fin.

Entonces, ¿qué hacen ahora que no pueden bailar en los vagones?
La mayoría de los colectivos, como W.A.F.F.L.E, lo superaron, pero todavía hay grupos que lo siguen haciendo y que siguen mejorando. Se suben, se asoman al vagón delantero y trasero, esperan a que empieza moverse e comienzan con su show y lo terminan dos minutos antes de que el metro haga su parada.

¡¿Quién es ese niño?!
Es Nasir, o "Kid Break", tiene cinco años y va a ser uno de los mejores bailarines en la ciudad. Obviamente recibe la atención porque es pequeño, pero, como bailarín, se está desarrollando muy rápido. Baila con los Litefeeters en los vagones y también colabora mucho con los break-dancers de la ciudad. Además, entrena con algunos de los B Boy'ers de la vieja escuela, así que va a ser muy polifacético. A veces su papá lo tiene que sacar y pedirle que se calme, porque se emociona tanto que hace una rutina de dos minutos cuando a todos los demás sólo les toca 30 segundos. De hecho, me gustaría empezar algún tipo de registro en video con él, grabar algo cada vez que venga a la ciudad para ver su progreso. Si se relaciona con estos break-dancers no tienes idea de cómo podrían resultar las cosas para él.

¿Tenías algunos puntos de referencia importantes?
Las series de fotos del metro por Bruce Davidson… puedes oler y sentir al metro de los ochenta; creo que ver esas fotografías me inspiró mucho. Él se la pasaba horas allí con sus cámaras, equipado con una navaja en caso de que las cosas salgan mal. Me parece muy bueno ver a alguien meterse de lleno en algo sólo para que los demás lo puedan ver dentro de 20 ó 30 años. En verdad quiero que las personas puedan ver este video un día y piensen "mira todo esto que pasaba antes y que ya no podemos ver ahora".

¿Cuál es tu canción preferida de la película?
Tiene que ser Paper Trails de Darkside (Nicholas Jaar y Dave Harrington), la canción de la última escena en el metro. Genera un contraste muy bueno porque al tener este estilo de baile que es muy agresivo, yo quería crear una completa diferencia visual para tratar el tema de otra manera. Además, a mucha gente le desanima la música que los mismos bailarines ponen, lo que hace que el baile sea menos atractivo.

Scott Carthy ya comenzó a filmar otra área de la escena del baile en Nueva York, misma que será estrenada con FACT Magazine en 2015.

scottcarthy.co.uk