Publicidad

los jóvenes marroquíes que sueñan con francia

El fotógrafo Ilyes Griyeb capta las fantasías y realidades de los chicos de Marruecos que sueñan con huir a Francia: la tierra prometida de las supuestas oportunidades y el glamour.

por Alice Pfeiffer
|
02 Agosto 2016, 6:15pm

"Para el resto del mundo, Estados Unidos es a la vez una manifestación y un museo del poder", escribió en 1986 el filósofo francés Jean Baudrillard en America, un libro sobre sus viajes por los Estados Unidos. Lejos de ser el diario de viajes que algunos podrían esperar, el libro disecciona con bastante detalle el asombrosos poder que tiene el país para fascinar y colonizar las mentes de las personas en todo el mundo.

Para Ilyes Griyeb, un fotógrafo de 26 años de origen marroquí radicado en París, Estados Unidos es un concepto fluido -un lugar simbólico lejos de casa que encarna la salvación, el éxito, la hipermodernidad y la decadencia. "Todos tenemos un Estados Unidos personal y para muchos hombres marroquíes, su Estados Unidos es Francia", añade, refiriéndose específicamente a los hombres retratados en su proyecto Moroccan Youth, una serie fotográfica que documenta la vida de su primo y sus amigos, todos en sus treinta y tantos, pasan el tiempo fumando hierba, paseando, esperando a que la vida real empiece "con Francia como la puerta de salida imaginaria que nunca se materializó".

Más de i-D: El camino del migrante: documentando la búsqueda de una vida

Después de la brutal Guerra de Independencia de Argelia en los años cincuenta y principios de los sesenta, que resultó en la descolonización francesa de Argelia, casi un millón de africanos del norte huyeron por temor a represalias por parte del Frente de Liberación Nacional argelino y se establecieron en Francia. "Debido a su pasado colonial, Francia se sentía casi como si estuviera al alcance de la mano, tenía un lenguaje que compartían, una cultura con la que se identificaban, la juventud marroquí tenía las mismas referencias pop que la francesa. Todos han oído hablar de un tío que tuvo éxito allá; en la mente de algunas personas se ha convertido en la tierra de los autos, los restaurantes y las chicas rubia de ojos azules con grandes traseros", dice Ilyes Griyeb acerca del papel que el país desempeña en la imaginación de los jóvenes.

A la espera de un golpe de suerte que nunca llega, éstos chicos no tan jóvenes ya, ingeniosamente fabrican en las redes sociales la apariencia de una vida más exitosa que su monótona cotidianidad: una scooter (probablemente comprada y compartida por varios amigos), ropa con logotipos de diseñador, chicas hermosas, noches salvajes... pero todo es sólo una fachada, un éxito de fantasía sólo para los ojos de la comunidad. "No puedes admitir jamás que el tiempo de huir nunca llegará", añade Ilyes.

Más de i-D: Celebrando a la comunidad puertorriqueña en el Nueva York de los 80

Esta fantasía tiene dos vías paralelas que corren una al lado de la otra. En la serie nos damos cuenta de que hay un fuerte contraste entre la vida que los sujetos tratan de evocar, y su solitaria y desanimada realidad de ritmo lento. Sin embargo, esta dualidad se refleja y rebota en un fenómeno similar que involucra a los afortunados que realmente lograron llegar a las legendarias costas, muchas familias francesas de origen marroquí que regresan al pueblo cada verano, tratan de aparentar más éxito del que tienen en realidad. "Algunas familias vienen, gastan todo su dinero tratando de simular tener éxito durante dos semanas y pierden todo su dinero alquilando autos caros para fingir que todo está bien allá en Francia, lo que sólo alimenta aún más la fantasía de la frustración de la juventud local".

Porque, por supuesto, las cosas tampoco son color de rosa en París. En Francia, la juventud árabe sigue estando muy poco representada en la vida pública y está ausente de la cultura pop en general (con la notable excepción del rap y el futbol), con poca o ninguna visibilidad en la escena artística o la esfera política. Y si la situación ya era bastante mala antes, el reciente aumento de los ataques terroristas islamistas en Francia, no ha sido precisamente de ayuda para suavizar las cosas.

Más de i-D: Las fotografías de la ingeniosa Fatine-Violette Sabiri

Ilyes surgió como una de las pocas figuras francesas de origen árabe que lograron tener éxito en una esfera dominada por la burguesía blanca. "No tenemos historia de éxito, prácticamente no hay hombres musulmanes emancipados, los únicos que destacan son radicales o caricaturas. ¿Dónde están las figuras marroquíes modernas que hablan un francés neutro, beben cerveza y representan la modernidad? Es duro tener éxito en París, porque la gente en casa cree que estás negando tus raíces árabes".

Para Ilyes, esta falta de representación es una clara señal del fracaso del sistema ferozmente secular francés. "Te dicen que tienes las mismas oportunidades que 'Jean-Pierre', que la Liberté, Egalité, Fraternité te salvará -pero la verdad es que no tienes ni una sola oportunidad cuando compites con un hombre blanco, aunque tenga las mismas aptitudes que tú". Por lo tanto, la radicalización de la juventud, tanto en Marruecos como en Francia, no es una sorpresa. "La religión se convierte en algo que tus padres respetan, si todo lo demás falla esta es una historia potencial de éxito". En otras palabras, incluso si fracasas en otras áreas, la religión te asegurará estar en buenos términos con tu comunidad. En cuanto al trabajo de Ilyes, contribuye a desafiar la cultura ferozmente gálica del país e incorpora -por fin- una modernidad más diversa en lo francés.

ilyesgriyeb.com

Credits


Texto Alice Pfeiffer
Fotografía Ilyes Griyeb