The article was originally published by i-D Australia. 

una conversación con lorde

Antes del lanzamiento de su muy anticipado segundo álbum, i-D pasó un momento muy agradable con Lorde y se enteró de que Ella Yelich-O'Connor tiene muchos secretos.

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07 Junio 2017, 4:00am

The article was originally published by i-D Australia. 

Cuando Lorde debutó en 2013 con Pure Heroine, su evocadora oda a una tierna y dura adolescencia suburbana, fue alabada por su "autenticidad". El cual es un concepto complicado para que cualquier persona cargue con él, además para una joven mujer al borde de una fama descomunal era una etiqueta irritante. Después de todo, siempre será difícil darle continuidad a un gran debut como el suyo. Además, si es infundido con la sensación de que es deliciosamente "normal", de inmediato parecerá imposible imitar el resplandor del estrellato inicial.

Entonces, ¿qué haces cuando cada uno de tus estatus es enfatizado por el éxito definitorio de una generación? Te vas a casa. El regreso de Lorde a Nueva Zelanda —donde sus amigos todavía la conocen como Ella Yelich-O'Connor— ayudó a conformar la estructura de su siguiente álbum Melodrama, un álbum conceptual que da cuenta de una noche en una fiesta casera. Es sin duda el primer proyecto de esta escala inspirado por las tumultuosas fiestas de Auckland.

Ese tiempo en casa no sólo dio origen a este tan esperado siguiente álbum, sino que también ayudó a definir el regreso de Lorde. Resguardada en su ciudad natal, pudo recuperar un poco de espacio privado para reflexionar. Después de experimentar la extraña realidad de tratar de averiguar quién era realmente mientras el mundo esgrimía innumerables opiniones infundadas con respecto a lo que ella quería decir, Ella encontró el espacio que necesitaba para formar sus propias ideas de identidad.

Ahora, al borde de otro embate de la prensa, del tipo que lleva años evitando y del que discutiblemente se ha estado recuperando, nos sentamos a platicar con Lorde a cerca de su hogar y del porqué de que realmente no la conozcamos en lo más mínimo.

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¿Podemos empezar hablando de tu regreso a Nueva Zelanda después del gran éxito de Pure Heroine? Es un movimiento inusual teniendo en cuenta cuántos jóvenes neozelandeses creativos están planeando su ruta de salida.
Para mí, de alguna manera parecía ser la única alternativa. No parecía haber ninguna otra cosa que pudiera hacer. Amo mucho Nueva Zelanda y realmente dependendo de ella para sentirme feliz y normal. Mis amigos están ahí, mi familia está ahí —mi relación con el lugar es muy profunda. Ahora es donde vivo. Conforma gran parte de la estructura de mi manera de ser.

Siento que mi relación con Nueva Zelanda es como si fuera un novio cool y mayor con el que estoy obsesionado y con el que me gusta pasar el tiempo. Un novio al que le digo cosas como: 'Eres tan cool, ¿qué música te gusta escuchar? Quiero salir contigo'.

Leí que tiendes a escribir principalmente sobre tus experiencias en Nueva Zelanda. Tu vida es muy plena, ¿por qué estos espacios más familiares aún conforman la mayor parte de tu trabajo?
La razón por la que me inspiro en Nueva Zelanda es que no es interesante o emocionante —es super doméstico y regular. Uno se la pasa sólo sentado en los autos o platicando entorno a la mesa de la cocina de alguien. Me parece que mucho de lo que escribo está inspirado tan sólo en lo que escuchó por parte de la gente. La domesticidad de la vida en mi país natal es realmente importante.

Además, el disco es una especie de extraño documento sobre las fiestas, y definitivamente he ido a varias fiestas caseras explosivas y divertidas en Auckland, lo cual siento que realmente no se puede hacer en L.A. En Los Ángeles, te dicen cosas como: "Tenemos valet", y tú piensas: " Mmmm, no es lo mismo".

¿Realmente puedes volver como Ella después de haberte ido y convertido en Lorde?
La gente es bastante buena tratándome de manera normal en Nueva Zelanda. Tengo mi grupo de amigos a los que conozco desde hace mucho tiempo. Ellos son con quienes salgo principalmente. Pero también, ya sabes, es el tipo de ciudad donde conoces a las personas que dirigen el restaurante en el que cenas cada noche. Auckland es una ciudad muy insular. No me resulta difícil tratar de vivir una vida normal. Es casi como si todos hubieran olvidado lo que hago. La mayor parte del tiempo no me reconocen, así que me siento muy afortunada.

Tienes la habilidad de presentar lo cotidiano como algo evocador sin idealizar demasiado las cosas. Ahora que tu vida tiene un innegable toque de surrealismo, ¿necesitas buscar la realidad en las interacciones cotidianas?
En mi primer disco así fue, se trató de mi vida. No conocía mucho fuera de los suburbios y de tomar el tren y cosas por el estilo. Pero intenté elevar esos detalles para que parecieran grandiosos y especiales, porque eso realmente era lo único que estaba pasando para nosotros. Mientras que ahora, tengo que esforzarme bastante para no escribir algo como: "Ay, me encanta ir por la leche como una persona normal".

En cuanto a este disco, siento que hice una introspección. Mucho de lo que pasa en el álbum tuvo lugar en mi casa. Creo que todo se debe a un esfuerzo para que el relato siga sin estar muy idealizado. Es curioso volver a un lugar con el que tenías una relación tan específica, ya sabes, habiendo pasado por todas estas cosas y luego ver cómo cambian las cosas.

Pero, ¿no sientes que de alguna forma sí idealizas Nueva Zelanda?
Sabes qué, tengo pensamientos muy románticos hacia él; pero cuando llego a casa, casi siempre se confirman. Sin embrago, estar lejos realmente me ha ayudado a comprender que es un lugar mágico. Soy muy afortunada de haber nacido en un lugar así. Cuando eres pequeño piensas cosas como: "Aukland apesta, no puedo esperar para irme y conocer Tokio". Y sí es impresionante poder ir a Tokio, pero yo de verdad encuentro mucho empoderamiento y alegría en volver.

Para la mayoría de las personas el proceso de convertirse en un adultos sucede muy lentamente. Te vas de casa, aprendes a conducir; pero tú te saltaste todos estos pasos. Una vez que la gira terminó, ¿sentiste que estabas viviendo una vida adulta habiéndote saltado algunos pasos para llegar ahí?
Es extraño —la gira terminó y me quedé bastante estancada durante un par de años, dormía en casa de mis padres, realmente no estaba haciendo nada diferente. En realidad, no fue sino hasta que me mudé que comencé a avanzar al siguiente capítulo de mi vida. Sentí que todo sucedió de un momento a otro. Ya sea que tuviera pocas interacciones emocionales o que pensara: 'la lavadora está haciendo un sonido muy raro, ¡ay Dios, esto es la adultez!'. Pero todavía no puedo conducir —eso es lo único que no puedo hacer.

Mucha de tu imaginería se ve desde el punto de vista del pasajero. Me pregunto si cuando aprendas a manejar tu perspectiva lírica cambiara…
Eso es realmente interesante —sí, en mi música constantemente soy la pasajera. Me extraña pensar que realmente sería bueno que me graduara para convertirme en la conductora. El poder manejar podría abrir la perspectiva de mi trabajo. También la forma en que escucho la música es así, tengo que estar en movimiento, realmente no puedo trabajar cuando estoy inmóvil, siempre tengo que salir a dar un paseo, o estando en Nueva York me subo al metro y voy a algún lugar al que realmente no necesito ir sólo porque necesito moverme.

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Eras muy joven cuando promocionaste Pure Heroine, esa es realmente una edad en la que estás tratando de averiguar quién eres y qué tipo de persona quieres ser. Pero, ¿cómo hacer eso cuando el mundo entero está escribiendo sus opiniones de lo que tú representas? ¿Cómo creas tu propia narrativa personal cuando el mundo esta creándote una constantemente?
Creo que rechace esa narrativa con mucha rapidez. Me pareció que era algo que no iba a funcionar. Especialmente debido a que visto de negro todo el tiempo y tengo este pelo, era fácil hacer una caricatura de mí; pero sabía que yo no era eso. Un día me olvidaría del lápiz labial morado y probablemente no lo usaría de nuevo en siglos.

Me sentí bien con el cambio, y mucho de ese crecimiento y ese cambio se dio en privado. Dejé de salir mucho y de ser fotografiada, y simplemente volví a casa a vivir, lo cual muchas personas en mi posición encuentran difícil. A veces puede parecer que la vida se define por lo que la gente percibe, escucha y dice de ti y de tu trabajo.

Conozco a personas que han luchado contra ello y luego se han retractado pensando algo como: 'Ay, Dios, ¿qué significado tiene mi vida cuando la gente no está pensando en mí todos los días?'. Pero yo valoro la falta de opiniones que ha habido en este par de años. Era algo importante para mí mientras crecía. Es decir, todavía estoy creciendo.

Al leer artículos sobre ti, hay temas que se repiten entorno a la idea de "uno en un millón", "uno en una generación", "un talento singular". ¿Qué se siente que siempre te digan que eres un ser único? Es como ser el último unicornio.

Sí, definitivamente no lo suscribo. No creo que sea real. Soy tan consciente de mis habilidades como de mis defectos y las cosas que no puedo hacer. Me digo: '¿Cómo puedo ser tan buena si estoy tan consciente de todas las cosas en las que me equivoco?'.

Creo que los escritores de verdad siempre tienen una sensación de insatisfacción con lo que están haciendo, no sé si alguna vez sentiré que lo he logrado, que he conseguido convertirme en una artista. Los mejores escritores se sumergen en sus proyectos y aún así tratan de hacer lo mejor que pueden, siguen intentando arreglar todas los defectos de su último proyecto que no necesariamente les encantó. Sólo estoy tratando de ser tan buena como pueda. De verdad espero que aún día sea realmente buena. Me parece que mi nivel de habilidad ahora está como en estado embrionario, como si fuera un renacuajo.

Eres muy abierta en las entrevistas y con tus fans. ¿Cómo decides qué partes de tu vida tienes que guardar para ti?
Soy una persona realmente abierta, no me pone nerviosa compartir mis emociones con la gente. Pero supongo que es algo curioso, pues hay muchas cosas sobre mí que la gente no conoce. Siento que hay un diez por ciento de mi vida, sólo una pequeña capa superficial, que la gente conoce, y en su gran mayoría vivo una vida muy privada. Espero que siempre sea así.

Tengo muchos secretos. Es muy agradable que la gente realmente no sepa lo que estoy haciendo cada día o cada noche. Puede que tengan ciertas nociones, pero es bueno que haya algo de misterio. Pienso en Stevie Nicks, no sabemos lo que hacía por las tardes en los setenta. Me gusta mucho que sepamos lo que sentía hacia Don Henley, pero que no sepamos varias otras cosas.

Credits


Texto Wendy Syfret