fotografiando a una chica casi desconocida de instagram

"No puedo describirlo en palabras, ella tiene ese yo no se qué", dice la fotógrafa de su modelo, Kaiti.

por Alice Newell-Hanson; fotografías de Vinna Laudico; traducido por Laura Castro
|
21 Agosto 2017, 6:40pm

Hace dos años, poco después de mudarse a Montreal desde San Francisco, la fotógrafa Vinna Laudico se encontró con la cuenta de Instagram @kraipie. La propietaria tenía un pelo interesante y a menudo cambiante. A veces estaba despeinado y tenía un color oscuro, por un tiempo fue amarillo naranja como el de un personaje de dibujos animados. "También se afeitó la cabeza antes de que todos los demás lo hicieran", recuerda Vinna.

Contactó a la chica, cuyo verdadero nombre es Kaiti, y se pusieron de acuerdo para reunirse. "Fui a su casa de inmediato —dice Vinna—, era muy abierta y tomándole fotografías use dos rollos de película. Me interesaba conocer a un extraño y simplemente lo hice".

Vinna estudió diseño en la Academia de Arte de San Francisco, y poco a poco fue tomando más enserio la fotografía durante sus diez años en la ciudad. Para cuando llegó a Canadá, tenía curiosidad por experimentar con enfoques menos directos al retrato. "Siempre me ha interesado la gente en las calles —dice—, la gente extraña, con rostros interesantes. Me gusta cuando la foto tiene algo más, un aspecto psicológico, algo que cuenta una historia".

Después de unos meses de estarle tomando retratos a Kaiti, Vinna le preguntó si estaría lista para un nuevo experimento. "Ella es muy expresiva, así que le asignaría algunos personajes que tenía en mente —dice Vinna de lo que ahora es un proyecto en curso—. Es algo bastante libre. A veces le describo personajes con palabras, sin darle referencias visuales; es más un proyecto colaborativo.No empleamos un estilista, somos sólo nosotras dos. Simplemente es como: 'Oye, ¿y ahora qué se te ocurrió?'. Puede ser muy sorprendente".

A lo largo de los años e impulsada por Vinna, Kaiti se ha transformado en una chica punk con un corte mohicano peinado hacia atrás, en una fan de Ozzy Osbourne con los labios pintados de negro, en una heroína new wave en pijama color amarillo limón y en un carnicero de gorro naranja. A la Kaiti de la vida real le apasiona la ropa de segunda mano y los días de sesión fotográfica llega con varias opciones de vestuario que Vinna puede adaptar para sus personajes. "No sólo se trata de mis fantasías, también se trata de lo que ella trae para las sesiones fotográficas", explica Vinna.

En una imagen, Kaiti lleva puesto un chaleco de piel sintética color azul y un par de pasadores con forma de moño en diferentes colores en el pelo. Parece estar entrando en la habitación de una casa o un motel con cierto grado de sospecha. En otra, recarga su cara contra su brazo, el cual descansa sobre una mesa, y lleva puesta en la cabeza una cinta de plástico a cuadros. Aunque los atuendos de Kaiti abarcan desde vestidos florales tipo Reality Bites hasta tops con estampado de leopardo y aretes enormes, la textura de las imágenes sigue siendo la misma. Todas pertenecen al mismo mundo crepuscular de las miradas nostálgicas y las acciones suspendidas.

Vinna habla de la distinción entre hacer una imagen y tomar una imagen. "Es un estira y afloja", dice. Kaiti es siempre Kaiti en las imágenes —a veces lleva vendajes en las manos debido a que corta vegetales en el restaurante donde trabaja, y su pelo siempre es su pelo real—. Pero Vinna también le da forma a la imagen.

Sin tener el proyecto aún muy avanzado, Vinna comenzó a preguntarse: "¿Por qué le estoy hablando de estos personajes? No quiero decir que sean autorretratos, pero en cierto modo lo son. Creo que todo comenzó porque ella me pareció una persona interesante, pero cada vez es más claro que las imágenes que creamos reflejan todas las personalidades alternas que podría tener en mis fantasías".

"Habiendo crecido en Indonesia, yo era una minoría, porque soy de ascendencia china —explica Vinna—. Siento que ser una minoría siempre ha sido parte de mí". También cree que eso la ha hecho más consciente de las identidades de otras personas y de cómo eligen presentarse a sí mismas. Los diferentes personajes de su proyecto con Kaiti a menudo canalizan su propio deseo de despertarse con una personalidad o un guardarropa diferente. "Es una especie de rebelión silenciosa", nos dice.

Varias de las imágenes que Vinna ha tomado de Kaiti recientemente fueron exhibidas en Red Hooks Labs en Brooklyn, como parte de la exhibición del nuevo talento en la galería. Más allá de eso, su siguiente paso podría ser convertir el proyecto en un libro (hace todo ella sola, desarrolla e imprime el materia en su estudio de Montreal).

"También me interesa abrir el proyecto e incluir a más gente", dice. Si cada imagen de Kaiti parece ser el still de una película extraviada hace muchos años, tal vez esa película podría tener secuelas o un reparto. De igual forma, le gusta decirle a Kaiti: "¡Podría fotografiarte hasta que tengas 65 años!".

Este artículo apareció origianlmente en i-D US.