michael alig, el club kid más infame que haya existido

Conforme se exhibe una selección de imágenes y videos en Barcelona que documentan a estos club kids, volvemos al pasado con el mismísimo Party Monster para discutir por qué es bueno que nunca habrá otro movimiento como el de ellos.

por i-D Staff
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03 Diciembre 2015, 5:55pm

Del Danceteria a The Palladium, The Limelight a The Tunnel, a finales de los años ochenta y principios de los noventa, nadie era más importante en la escena de fiesta de Nueva York que Michael Alig. Uno de los más escandalosos de los club kids (cuya raison d'etre era ser escandaloso), Alig, junto con Gitsie, James St James, Richie Rich y Amanda Lepore, y sus infames fiestas Outlaw, definieron una época de la vida nocturna de Nueva York. Pero la escena no era tan glamourosa como parece, las drogas estaban por todas partes y una noche nefasta en 1996 presenció a Michael matar a su compañero club kid Andre "Angel" Meléndez después de un desacuerdo sobre una deuda de drogas de larga data.

Desde que fue liberado de la cárcel en 2014, Alig ha incursionado en la música y el cine y ahora él y sus compañeros club kids son objeto de una nueva exposición en Barcelona, presentando imágenes nunca antes vistas tomadas por Michael Alig, y varios videos VHS, hechos por Nelson Sullivan, de la época. Hablamos con Michael Alig, el club kid más famoso de todos, en la víspera de la exposición...

¿Qué te trajo a Nueva York en primer lugar?
Me mudé a Nueva York en 1984 para ir a la universidad. Me ofrecieron una beca para asistir a la Fordham University, y fui allí por un año. En el momento en que empecé a ir a los clubes nocturnos dejé de prestarle atención a la escuela. No podía concentrarme en libros y aprendizaje en cuanto me introduje en el clubland.

¿Cómo era clubland cuando llegaste? ¿Qué estimuló a los club kids a la acción?
Los club kids surgieron después de la muerte de Andy Warhol. Yo estaba especialmente afectado por la muerte de Warhol, para mí significó el fin de una era, la muerte de la escena club. Luego, cuando el columnista de Village Voice, Michael Musto, escribió su historia de portada, The Death of Downtown, donde relata la forma en que la escena se vio afectada negativamente por la muerte de Andy Warhol, todo realmente parecía haber terminado. Sentí como si me hubiera perdido la cosa más emocionante del mundo y estaba desesperado por tratar de empezar algo nuevo.

¿Cómo eran las fiestas en ese entonces?
Las fiestas en ese momento eran mucho más exclusivas y underground. A pesar de que los clubes eran gigantescos, lo suficientemente grandes como para contener seis, siete mil personas, eran las siete mil personas más fabulosas, más inteligentes, elegantes y creativas en todo Nueva York. Realmente tenías que ser alguien, o por lo menos conocer a alguien, para poder entrar.

Muchos de estos Club Kids ahora son celebridades, Rupaul, Larry Tee, Amanda Lepore... ¿Qué piensas de eso?
¡Estoy muy orgulloso de los club kids que se han vuelto famosos! Me encanta leer sobre RuPaul, Amanda Lepore, Larry Tee, e incluso sobre los club kids más nuevos como Sharon Needles. Si lo piensas, Lady Gaga y Adam Lambert también son club kids, o al menos se inspiraron en ellos. Ha tomado muchos años, pero toda la situación ahora se ha vuelto casi mainstream

¿Hubo artistas implicados en el movimiento?
Creo que casi todos los que se unieron al movimiento club kid son artistas. Tienes que ser artístico para entender y participar en algo como esto. Es decir, ¡no vas a encontrar a una gran cantidad de recolectores de basura y conserjes llamándose club kids! Bueno, a menos que tal vez lo estén haciendo de una manera irónica y llevando alguna de esas cosas a su look… ¡lo cual es muy posible!

Y bien, en este momento estás pintando y diseñando ropa ¿no?
Sí, pero todo es más o menos el mismo concepto. Mis pinturas y diseño de ropa son prácticamente extensiones de lo que estaba haciendo originalmente como club kid en los años ochenta y noventa. Hay una sensibilidad pop en todo lo que hago, puedes ver la influencia de Warhol, seguro. Pero también hay un poco de Leigh Bowery, así como algunas referencias, quizá no tan obvias, a Bugs Bunny y Ronald McDonald. Una especie de "muestreo estético" donde tomo fragmentos de cosas que me gustan o me atraen, para luego reorganizarlas en algo nuevo.

En Barcelona se proyectarán algunas cintas VHS que Nelson Sullivan grabó en ese momento, ¿qué te parece?
Estoy muy contento de que Nelson estuviera para documentar tanto de la escena en ese entonces… sus videos fueron una primera mirada de muchas personas al mundo loco y colorido de los club kids. El propio Nelson estaría tan feliz de saber que sus videos están siendo disfrutados por muchos. En aquel entonces, ninguno de nosotros podría haber imaginado que algún día habría tanto interés en lo que estábamos haciendo. Sinceramente creímos que a nadie podría importarle lo suficiente como para querer ver estos videos. Estoy seguro de que Nelson creyó que estos videos nunca serían vistos por alguien más que nuestro pequeño círculo de amigos... aunque, ¡sé que le habría encantado saber lo popular que se volverían en el futuro!

¿Qué opinas sobre Barcelona haciéndote un homenaje a ti y a este movimiento que creaste?
Todavía es difícil para mí creer que hay tanto interés en lo que estábamos haciendo en el clubland de los años noventa. Supongo que, en retrospectiva, no es tan difícil de entender. Fue quizás el último verdadero movimiento "underground" en surgir de la ciudad de Nueva York; ahora, debido al Internet, es imposible mantener algo en secreto. Si no puedes mantener nada en secreto, no puedes crear una escena underground. Debido a esto, puedo predecir que no habrá más escenas comparables a los club kids en un futuro próximo. Habrá otras escenas, naturalmente... no puedes evitar que la cultura evolucione. Pero no habrá otra escena similar a los club kids, que es como debe ser. Cuando una cultura comienza a repetirse, eso significa que no hay ideas nuevas. ¡Y ésa es una idea bastante aterradora!

anticteatre.com

Credits


Texto Eduardo Gión y Raúl Hidalgo
Retrato Kiko Alcázar
Fotografía cortesía de Michael Alig

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