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abbey lee y sean baker de 'tangerine' se unen para el nuevo fashion film de kenzo

El director nos cuenta por qué grabó con un iPhone, denuncia a los Oscar por su vergonzosa falta de diversidad y nos habla de su próximo proyecto.

por Stuart Brumfitt
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03 Febrero 2016, 6:19pm

Han trabajado con Spike Jonze y Gregg Araki, y ahora los Directores Creativos de Kenzo, Humberto Leon y Carol Lim, están demostrando su compromiso continuo de fusionar moda y cine con su más nuevo proyecto, Snowbird, un corto de otro mundo filmado por el director de Tangerine, Sean Baker y con la banda sonora inquietantemente soñadora de Stephonik Youth. Baker, quien ganó los aplausos, pero lamentablemente no las nominaciones al Oscar, por la película lo-fi del año pasado sobre una trabajadora sexual transgénero de Los Ángeles, esta vez se centra en los habitantes de Slab City, un campamento de caravanas outsider en el desierto californiano. Sumada a un elenco de gente excéntrica, la modelo convertida en actriz, Abbey Lee, aparece como Theo, paseando de remolque en remolque en la cuenca de polvo, ofreciendo rebanadas enormes de pastel y teniendo charlas casuales poco convencionales con sus vecinos. "¿Cuál es la ocasión?" uno de ellos pregunta. "No lo sé", responde Theo, antes de ser tranquilizada: "A veces es bueno comer pastel sin ninguna razón".

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Snowbird es fascinante. Uno la ve preguntándose cómo fue hecha, cómo se hizo el guión, quién está en el acto. ¿Cómo lo hiciste?
La gente de Kenzo era fan de Tangerine y me ofrecieron algo y dio la casualidad de que en ese momento yo estaba pensando en cuán fascinante es Slab City. En mi guión [para ellos], tuve que tener un párrafo de exención de responsabilidad explicando: "Tienes que entender cómo dirijo aquí. Me gusta mezclar a los no profesionales o a actores de primera vez con actores experimentados y lo que vamos a hacer es, en el momento, improvisar basados en ciertas escenas e ideas que obtenemos de la conversación".

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Y Abbey Lee es la única actriz de tiempo completo allí.
Sabíamos que teníamos que tener un personaje que le diera pauta a las cosas, pero a partir de ese momento se trataba de una conversación real. Le dijimos a todos: "Aquí está la pretensión y esto es lo que estamos tratando de hacer aquí". Así que, aunque todos en la película, hasta Clarence Williams III al final, son no-profesionales, aún así tienen talento. Yo creo que es porque nos tomamos el tiempo para elegir el cast. Fui a dos viajes de pre-producción a Slab City en los que nos tomamos el tiempo para encontrar las personalidades adecuadas. Aún así, estaba muy sorprendido y feliz con la autenticidad de las actuaciones, especialmente Jean en el principio, la mujer de más edad que da pauta a todo al decir: "¿Por qué consultar a Bob? Porque lo amas". Eso estaba insinuado en el guión, pero no era tan evidente. Pero al no ser una profesional, lo soltó. Le dio pauta al resto de la película. En realidad se trataba parcialmente de encontrar la película [sobre la marcha].

Me recordó al documental Bombay Beach.
¡Sí, por supuesto! Bombay Beach está, literalmente, a 15 minutos de allí. Elegiste bien. Está incluso en el mismo lado del Mar de Salton. Está a unos 15 minutos al norte. En los EE.UU., no mucha gente habla de Bombay Beach. Deberían.

Abbey Lee sale maravillosa. ¿Cómo fue trabajar con ella? Tiene algunas películas importantes por estrenarse, como la película The Neon Demon de Nicholas Winding Refn que sale a finales de este año.
Me emociona mucho ver esa película. Vio Tangerine y se puso en contacto conmigo. Yo realmente no sabía qué pensar al principio. No estaba seguro de lo bien que podía actuar. Volví a ver Mad Max y estudié su actuación, pero luego pensé: "Debería simplemente llamarla y hablar con ellas sobre eso". Luego me di cuenta: "Oh, podría ser perfecta para esto. Estaría dispuesta a cualquier cosa. En verdad quiere entrar en la actuación y aprecia ser alentada a improvisar". Cuanto más hablaba, más me convencía. Estuve muy contento con su actuación. Es sutil. No está tratando de ganarse el centro de atención en cada escena. Permitió que los demás la guiaran y puedes ver mucha confianza. Y, por supuesto, su aspecto físico funciona, pero fue más que eso. Ella fue capaz de seguir la corriente. 

¿Cómo fue trabajar con una marca y tener que incluir la ropa? Sé que Humberto y Carol son de mente abierta, así que seguramente fue bueno trabajar con ellos.
Fue muy fácil trabajar con ellos. Puesto que sabía que este personaje Theo, que Abbey estaba interpretando, no iba a cambiar su vestuario, si no hacía que los otros usaran Kenzo, no habría habido ningún otro atuendo de Kenzo. Así que desde el principio decidimos: "Tenemos que hacer esto de una manera que se sienta orgánica". Lo hicimos así y a decir verdad, se me olvidó que estábamos usando Kenzo. Heidi Bivens, que era la estilista, la volvió invisible, apropiada. Si la ves de cerca, piensas: "Oh, eso es de alta sociedad para Slab City". Heidi pasearía con ellos y calibraba sus personalidades y lo que podrían hacer y usar. Eligió sus atuendos en función de quiénes eran.

Volviste a usar un iPhone. ¿Es éste un dispositivo permanente tuyo o lo cambiarás en proyectos futuros?
Al entrar en esto, no pensamos en un principio: "¡Oh, iPhone!" Pensamos que estaríamos haciendo esto en cámaras HD de gama alta. Luego entre más pensaba en ello, todo lo que pasó con Tangerine fue que me di cuenta de lo importante que los iPhones eran para nosotros. Realmente disminuyeron las inhibiciones; cambiaron la dinámica con los no profesionales y actores de primera vez. Así que quería hacer esto de nuevo, pero incluso en mayor medida, porque Mya y Kiki [en Tangerine] habían estudiado drama. Con esto, estaba pensando: "Voy a Slab City y voy a filmar con no profesionales que no tienen aspiraciones de actuar. Usando el iPhone, tendremos una huella más pequeña, será menos intimidante, podemos pasar rápidamente de un campamento a otro". Las cosas sinceras que puedes capturar te llevan a un nivel totalmente distinto. Así que el iPhone se convirtió en algo que era aún más apropiado en esta ocasión, pero para la siguiente, grabaré en material totalmente filmográfico: celuloide.

¿Estabas decepcionado de no estar nominado para un Oscar?
Le perdí la fe a los Oscar y a la Academia hace mucho tiempo. Si nos fijamos en por qué los Oscar fueron creados en primer lugar: fue para vender más entradas. Todo se reduce a la cantidad de dinero que se pone detrás de las campañas. Estoy con un distribuidor en Estados Unidos que se llama Magnolia y son maravillosos y solidarios, pero no tengo los bolsillos tan profundos como los estudios, por lo que es muy difícil que impulsen esto. Pero luego, por encima de eso, no creo que la Academia lo entienda. No piensan en la diversidad o inclusión. Creo que se olvidaron del porqué existen los Oscar. Se supone que es una cosa de celebración y la Academia ha olvidado eso y creo que es una situación verdaderamente triste. Tuvieron la oportunidad de tener a gente maravillosa de color, no solo de mi película, sino de Creed y Straight Outta Compton y eligieron no hacerlo y creo que eso es muy decepcionante. Uno esperaría que estamos progresando como sociedad y en las artes, que se supone son tan increíblemente liberales y acogedoras, pero no lo estamos haciendo.

¿En qué estás trabajando?
Estamos intentando despegar una nueva película que se filmará en el verano. Es una nueva función. Nada está concretado aún, pero por lo menos ha habido ofertas, o inversionistas han expresando interés. No fue algo así como: "¡Aquí está la llave de oro de la ciudad!" pero al mismo tiempo parece que voy a conseguir a algunos inversionistas.

¿Cuál es el próximo proyecto?
Es una película que se centra en los niños que viven en Orlando en Route 192. Está en una vena social-realista similar, pero no es tan hiperactiva como Tangerine. Probablemente va a decepcionar a mucha gente a la que le gusta Tangerine porque no tiene música, pero la espero con ansias. Tuve que sumergirme durante mucho tiempo antes de rodarla. Route 192 se encuentra fuera de Magic Kingdom. Lo que está pasando allí, lo cual es muy triste, es una gran cantidad de familias que viven en la miseria justo afuera de Disney World. Y todo se reduce al hecho de que después de la crisis inmobiliaria y la crisis económica, la gente todavía se está recuperando. Hay niños que literalmente se están criando en habitaciones de motel. Lo que queremos hacer, sin embargo, es algo que se centre en ellos como individuos, así que tenemos historias de niños, como las primeras películas de Ken Loach, donde se centra en lo que el niño hace para sobrevivir a las dificultades: las aventuras de verano y centrarse en la diversión del verano, en lugar de centrarse en las dificultades. Y luego, en el fondo, eso [las dificultades] está sucediendo.

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