el cómo las hoodies se volvieron haute

Desde el pasado profético de Raf hasta el futuro utópico de Yeezy, exploramos cómo la sudadera se convirtió en la herramienta política más potente de la alta moda.

por Emily Manning
|
07 Enero 2016, 4:00pm

Photography Jason Lloyd Evans, Vetements spring/summer 16 

"Las sudaderas son jodidamente importantes".

¿Adivina quién? He aquí una pista:

"Eso podría sonar como la cita más divertida de la historia. ¿Cómo puedes decir todas estas cosas de ser candidato a la presidencia en 2020 y luego decir que las sudaderas son importantes? Pero lo son. Grábate mis palabras. Simplemente grábate mis palabras como Mark Twain".

Se podría argumentar que la larga entrevista en Vanity Fair de Dirk Standen con Kanye West (realizada apenas unas horas después de que West presentara Yeezy Season II en septiembre pasado) produjo citas mucho más jugosas que este sensacionalismo sobre sudaderas. Pero West parecía un poco más inmerso en las posibilidades políticas de sus creaciones holgadas de color beige que con sus políticas presidenciales. Y con buena razón. El año pasado vimos que la high fashion se volvió mucho más democrática e incluso iconoclasta. Las sudaderas (el uniforme omnipresente de los jóvenes) no solo llegaron a las pasarelas, sino que cristalizaron el burbujeante caldero de cambio de 2015.

No solo estoy hablando de las sudaderas destacadas en las presentaciones de West (esas sudaderas sin logo pueden parecer una noticia vieja, pero recuerda, West dio a conocer sus primeros diseños Yeezy en febrero). A pesar de la aversión persistente del editor en jefe contra las sudaderas, Vogue proclamó "el producto básico de los drogadictos" como la "tendencia más candente de la moda" en octubre. Y mientras que las propias sudaderas de gran tamaño de West ayudaron encender la locura, la corona de algodón de 2015 pertenece a las creaciones de cordón de Vetements. En solo cuatro temporadas, el colectivo francés encabezado por el diseñador georgiano Demna Gvasalia se ha convertido en la marca de la que más se habla en la moda.

"Piss on Your Grave" still de Yeezy Season II, imagen via YouTube

Después de entrar en rotación constante con los armarios de West y Rihanna, una de las 15 sudaderas de Vetements de la colección otoño/invierno (una enorme prenda negra con el logo de la marca en una fuente tipo Metal) es su pieza más popular. Y no fue el único éxito de la marca al usar sudaderas; esa misma temporada, Gvasalia y la empresa explotaron una variedad de subculturas (no solo a los mall goths) por sus respectivos clásicos de culto. A los skaters se les hará conocida la sudadera de la marca con una llama ; es un nuevo enfoque de los gráficos emblemáticos de Thrasher. O puede que reconozcas el logotipo de la marca de boxeo, Everlast, en la interpretación de split-seam de Vetements. Elevó a eBay para una generación post-postmoderna: un armario para las personas cuyas Watch Lists sean tiendas de segunda mano y la archivística Helmut Lang por igual.

En octubre, Vetements dio a conocer su colección primavera/verano 2016 en un restaurante chino de Belleville durante la Semana de la Moda en París. La temporada contó con delantales florales plásticos, flowing dresses de terciopelo, botas audaces de neón, y sí, más sudaderas. Éstas, también, variaron en influencias: surgió una sudadera Champion reimaginada y un gráfico de Titanic que se ve como si hubiera sido pintado en Harlem. Días después de este show, Balenciaga anunció que Gvasalia sería su nuevo director artístico de colecciones, sucediendo a otro niño prodigio de las sudaderas cortado por tijeras ligeramente diferentes: Alexander Wang.

Como sostuvo Maya Singer de Vogue tras el anuncio, los diseñadores de Vetements son "grandes recicladores, rociando polvo mágico deconstructivo en artículos de ropa que parecen como si hubieran sido rescatados de la basura". Tiene sentido: mientras mantienen el anonimato, ha sido ampliamente informado que Gvasalia y sus conspiradores adquieren experiencia en una casa de recicladores, Maison Martin Margiela. Pero mientras que Margiela lidia sobre todo con objetos recuperados como naipes, guantes de béisbol y equipaje, la "basura" reutilizada de Vetements es robada de la juventud outsider.

Es una lente subcultural que Vetements comparte con el diseñar amante de sudaderas. Gosha Rubchinskiy. Como Gvasalia y compañía, el niño prodigio de Rusia también ha tenido un 2015 espectacular. Se asoció con IDEA Books para publicar Youth Hotel, llevaron a cabo una exposición de fotografía en el outpost 032c de Berlín y re-publicó una colección de "grandes éxitos" que se agotó casi inmediatamente en Dover Street Market. La marca de menswear epónima de Gosha ha encontrado este éxito al exponerle al mundo la rica historia de Moscú, fusionando la indumentaria básica del típico chico skate contemporáneo (como las sudaderas) con referencias gráficas resucitadas, que van desde el punk post-soviético de los años ochenta hasta el artista de culto Timur Novikov. Su destacada muestra de la temporada otoño/invierno 2015 contaba con sweatsuits de talle alto, que incluían sudaderas adornadas con el nombre del diseñador en cirílico junto a las banderas de Rusia y China.

Pero, ¿cómo fue que un diseñador de calle como Gvasalia ascendió al trono de una de las casas de lujo más antiguas de París con las prendas que hacen eco del uniforme de la juventud descontenta? Observa a un hombre que hizo lo mismo: Raf Simons.

Más de una década antes de convertirse en director creativo de Dior en 2012, el rebelde belga de menswear presentó su oferta primavera/verano 2002 "Woe Onto Those Who Spit on the Fear Generation… the Wind Will Blow it Back" en el Lycée Stanislas de París el primero de julio de 2001. La colección profética pre-9/11 confrontó a la violencia de la globalización y al estado de vigilancia a través de la lente de la juventud. Los muchachos descalzos de Simons acechaban la cancha de basketball usando sudaderas impresas con frases como "we are ready and willing to ignite, just born too late" presentadas en el brutal choque monocromático de la estética post-punk. Otros looks fueron decorados con gorros que cubrían todo el rostro, creando siluetas militantes y cautivadoras que siguen siendo algunas de las más emblemáticas de Simons.

Lamentablemente, la "Generación del Miedo" se siente igual de relevante en 2015. Los titulares de este año estuvieron dominados por historias demasiado similares de brutalidad policial por motivos raciales, terrorismo y de cómo esta violencia impacta las narrativas más amplias de seguridad y vigilancia. Pero quizás un poco más ahora estamos utilizando todas las herramientas a nuestra disposición para hacer que se escuchen nuestras protestas, tanto dentro como fuera de la pasarela. Singer sugiere que Gvasalia encontró tal éxito tan pronto con Vetements porque "sus cuatro colecciones hasta ahora denotan más que una actitud, también consideran la política y la filosofía". Si la high fashion se está volviendo política, la sudadera haute es quizás su más poderoso grito de guerra.

Credits


Texto Emily Manning
Fotografía Jason Lloyd Evans 

Tagged:
hoodies
Raf Simons
vetements
demna gvasalia