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saks potts es la marca de culto danesa que le está dando color a copenhague

Las diseñadoras Cathrin Saks y Barbara Potts están tratando de romper la obsesión que tiene Escandinavia por la ropa negra con flores, tela a cuadros, y parches de arco iris.

por Alice Newell-Hanson
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30 Agosto 2016, 3:10pm

Cuando Cathrine Saks y Barbara Potts presentaron su sexta colección en Copenhagen Fashion Week a principios de mes, estaba por todo Instagram. Probablemente fue porque consiguieron a la distintiva modelo de Vetements, Caroline Clante, como una exclusiva para su pasarela (su salvaje peinado hacia arriba de los ochentas no es uno que olvidarás pronto —especialmente si lo viste por encima de una sudadera que decía You Fuck'n Asshole). Probablemente fue porque muchas de las chicas de Internet más seguidas y genuinamente cool que ahora usan Balenciaga, también son escandinavas. O tal vez sólo porque las prendas de Cathrine y Barbara —impulsadas por el éxito de su abrigo Febbe de parches, el cual fue usado por editores en todas las ciudades en el mes de la moda pasado— por fin están siendo notadas fuera de su país natal.

Cual sea la razón, la marca por fin empezó a ser global esta temporada. Cathrine y Barbara presentaron faldas de seda y vestidos con moños en el cuello con estampados florales estilo Marimekko, y un jumpsuit de pana color mostaza francesa. Varios de los vestidos y abrigos insignia de la marca también fueron éxitos al instante. Había un abrigo a cuadros en un suave color amarillo con puños color lila y una chamarra de cuero color chocolate con una pátina un poco arrugada como la de una silla LC2 de Le Corbusier. Y todo el estilismo era con simples sandalias y jeans deshilachados. "Nos gusta que nuestras cosas pueden ser usadas cuando sales a comer o vas a comprar víveres", dice Cathrine.

Por teléfono desde su estudio en Copenhague, Cathrine y Barbara hablaron con i-D sobre empezar una marca de moda como unas veinteañeras, armadas solamente con técnicas básicas de costura y un optimismo inquebrantable. 

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¿Cómo se conocieron ustedes dos?
Cathrine: ¡Fuimos al mismo jardín de niños y hemos sido amigas desde entonces! Ambas siempre hemos estado interesadas en la moda y el arte, y compartimos una estética. Así que cuando tuvimos la idea [para una marca] hace tres años, pensamos que obviamente lo teníamos que hacer. Fue uno de nuestros sueños, hacer algo especial juntas. Primero hicimos un abrigo, después construimos todo desde ahí. Nuestros padres son sus propios jefes y tienen sus propias compañías, así que no fue algo tan difícil, empezar algo por nuestra cuenta.
Barbara: Empezó siendo muy pequeña. La primera colección era sólo un abrigo en diferentes colores, el cuál se hizo rápidamente muy popular en Copenhague. Las chicas en Copenhague tienden a usar mucho negro y ropa minimalista, por lo que era nuevo para ellas tener tantos colores brillantes.
Cathrine: Nos enfocamos en cosas en las que realmente creemos. Así que nuestras colecciones normalmente consisten en no más de 20 o 30 estilos. Nuestra identidad es muy colorida, divertida, y con los pies en la tierra. Realmente nos gusta darle un giro al estilo de las chicas danesas, y a las chicas en general, en una dirección más colorida.

¿Qué usa normalmente una típica chica danesa a la moda?
Cathrine: Creo que usaba mucho negro. Pero eso ha cambiado mucho en Copenhague a lo largo de los últimos dos años. Gracias en parte a lo que hemos logrado aquí, definitivamente se ha convertido en algo más experimental.

¿Alguna de ustedes fue a la escuela de moda?
Cathrine: Fui a un internado donde estudié moda por la mitad de un año y aprendí a coser. Y ahora, estoy estudiando en una escuela danesa de moda muy vieja donde estoy aprendiendo a tejer y a hacer bordados y técnicas viejas a mano.
Barbara: He tomado cursos cortos de moda en Central Saint Martins, y actualmente estoy estudiando historia del arte.
Cathrine: Teníamos 20 años cuando empezamos la compañía. No tuvimos ninguna educación real en la moda. Sólo hicimos lo que pensábamos que estaba cool y seguimos nuestra intuición. No sabíamos cuál era el 'camino correcto', sólo fuimos por nuestro propio camino.

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¿Cómo tomó forma la primera colección?
Cathrine: Pasamos la mitad de un año, en 2013, buscando materiales y produciendo, y hablamos con nuestras familias, amigos y personas en la industria, sólo ganando conocimiento. Y porque sólo era una pieza, ¡era muy fácil de gestionar!

¿Cuál fue el consejo más útil que recibiste?
Cathrine: Aprendimos mucho del padre de Barbara, quien maneja una marca exitosa de interiores. Nos dio muchos consejos de negocios —principalmente, ¡conseguir un buen contador! Fue como un mentor.

¿Siempre quieren mantener las colecciones pequeñas?
Cathrine: Tenemos esta idea sobre no hacer más estilos de los que se sientan adecuados para nosotras. Creo que continuará siendo muy pequeña —pero no vamos a decir que no a hacer zapatos, bolsas o accesorios.

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¿Cuáles son algunas de sus referencias esta temporada?
Cathrine: Esta colección se llama Farmer Life. Una de nuestras amigas se acaba de mudar al campo y básicamente vive en una granja.
Barbara: La visitamos y nos enamoramos de eso.
Cathrine: Toda la vibra que estaba ahí… era muy hermosa. Amamos los overoles. Así que tratamos de hacer workwear de un modo más casual y femenino. El rosa claro y la tela a cuadros azul clara también lo sentimos muy típico [del campo]. Nuestra amiga tenía algo de esa tela a cuadros en su cocina.
Barbara: También compramos muchos libros viejos sobre agricultura para ver que usaban las personas. Y libros industriales para ver la maquinaria, y libros sobre plantas y hierbas.
Cathrine: Tenemos muchos amigos diferentes. La colección previa fue inspirada por el cuerpo y todos los órganos porque una de nuestras amigas es una estudiante de medicina ¡y vimos todos sus libros de anatomía!

Cuando eran niñas, ¿idearon algún otro plan juntas?
Cathrine: Cuando éramos muy, muy jóvenes solíamos coleccionar flores porque salíamos mucho a caminar en el bosque. Las juntábamos y teníamos esta idea sobre venderlas. ¡Creo que siempre tuvimos un poco de intuición para los negocios!

sakspotts.com

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Credits


Texto Alice Newell-Hanson
Imágenes cortesía Saks Potts