mi año en imágenes... por olivia bee

Fiestas en castillos franceses, viajes por las carreteras de California... Las brumosas imágenes de Olivia Bee están empapadas de un espíritu americano y juvenil.

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ene. 8 2018, 6:45pm

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.

Ahora que empieza el año y miramos al futuro, es importante recopilar todo aquello que nos ha hecho felices los últimos doce meses. Por ello, le pedimos a nuestros creadores favoritos que dibujen su año a través de una serie de fotografías y compartan con nosotros sus momentos favoritos. Así ha sido el año de Olivia Bee en imágenes.

Enero
Año nuevo, 2017. Me quedo en Portland, mi ciudad natal, durante los primeros días de 2017. Celebramos una fiesta en casa de Anna todavía en las primeras horas del año naciente. Con el vómito esparcido llega el arrepentimiento por ciertas relaciones sexuales, se cuentan secretos, es un desastre... Pero hay momentos bonitos y tranquilos que nacen en estas mañanas.

Febrero
Luces de Navidad sobre el agua, 2017. Paso la mayor parte de febrero durmiendo en un coche en Arizona o sumergiéndome en aguas termales en Nuevo México. Dormimos en el agua.

Marzo
Autopista 40, 2017. Mi padre y yo conducimos desde Nueva York hasta Los Ángeles. Es un viaje utilitario; cuatro días, 2.800 millas. Un Estados Unidos decadente baila por la ventana del U-haul durante cuarenta y una horas.

Abril
Veintitrés, 2017. Establecerse en la costa oeste nuevamente es algo natural, parece que me estoy despertando. Cumplo veintitrés años y finalmente me siento cómoda conmigo misma.

Mayo
Hunter y Yahtzee en Oakland, 2017. Parece que he pasado todo el mes de mayo en mi coche conduciendo de arriba a abajo en California, aprendiendo sobre la primavera que parece verano.

Junio
Taos Rodeo, 2017. Regreso a Nuevo México para montar y saborear el suroeste.

Julio
Fielder, 2017. Acampamos en la parte trasera de mi coche en las colinas de las montañas de San Bernardino, componiendo canciones a la luz del atardecer.

Agosto
Recordatorios de flores silvestres, 2017. Conduzco hasta Montana desde Los Ángeles sola en mi coche, que es demasiado viejo para soportarlo. En el Parque Nacional de Yellowstone recojo a los chicos que hacen autostop desde Sudamérica y el coche está lleno otra vez. Quieren ver a Olde Faithful, así que los dejo y llamo a mi terapeuta en el estacionamiento. Cuando terminamos, con las mejillas enrojecidas y medio felices, lágrimas tristes, me tumbé en medio de las flores silvestres, escuchando y nada más.

Septiembre
Sunrise Soak, 2017. Molly y yo conducimos hasta las aguas termales en el norte de California. En el amanecer me encuentro desnuda en una corriente caliente, sintiéndome movida por las estrellas menguantes. Quizás me doy cuenta de que, de hecho, pertenezco aquí.

Octubre
Halloween, 2017. Estoy en Francia por Halloween y disfrazada de Jackie Kennedy. Vamos a una bonita fiesta en un castillo a las afueras de París. Bailamos en el calabozo.

Noviembre
Chantal (Cálido), 2017. Vamos al desierto por el cumpleaños de Aaron y el Día de Acción de Gracias. He tenido una semana infernal y me he rodeado de personas que amo que también están enamoradas. Agridulce, pero cálido.

Diciembre
Uno de diciembre (Montañas Jemez), 2017. Estoy en Nuevo México en el cumpleaños de mi hermana muerta, celebrando nuevas tradiciones. Le escribo una carta y la quemo, enviando las cenizas al río Jemez. Camino sola, exhalando a lo grande, encontrando fuerza en un día pesado. La claridad se encuentra en el crepúsculo, y también la esperanza.