la belleza encubierta de ucrania

La serie de Nadia Sablin, 'Rosegarden', es una oda engañosamente bella a la Ucrania de su juventud.

por J.L. Sirisuk
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09 Diciembre 2016, 7:49pm

"Era un lugar que me recordaba mi infancia, los cuentos de hadas, el consuelo y el amor", nos dice Nadia Sablin sobre su relación con Ucrania. "Ahora es muy desgarrador y no sé cómo mostrar esa angustia". Nacida en San Petersburgo (entonces Leningrado), la fotógrafa se mudó a Estados Unidos con su familia cuando era una niña. Dejó el mundo de la fotografía comercial en 2003 para unirse al Cuerpo de Paz y viajó a Ucrania. "No había estado en Europa del Este desde mi niñez y el idioma todavía me era familiar, la gente se veía muy bien y los trenes sonaban justo como lo recordaba", dice. Desde entonces, Sablin ha viajado varias veces a Rusia y Ucrania, captando por lo regular imágenes de las mismas personas a lo largo de varios años.

Fue en 2014, durante el estallido de la revolución en Maidan, que Sablin viajó a Ucrania occidental. Los graduados de la preparatoria con sus uniformes, una amiga mostrando un nuevo par de tacones altos, un chico y su arma -las sorprendentes imágenes en la serie Rosegarden de Sablin muestran una tierna reflexión sobre lo inidentificable, los efectos emocionales invisibles de la tragedia de la guerra en el este con la difusa belleza y la serenidad del resto de Ucrania. Sablin visitó las ciudades que conocía y captó imágenes que proporcionan un escape de la angustia y nos permiten entrar en la hermosa luz y la mirada amorosa de la lente de su fotógrafa. Hablamos acerca de la búsqueda de un modelo fotográfico en el Facebook ruso, de Pushkin y de la revolución.

¿Cuáles fueron algunas de tus primeras influencias creativas cuando eras una niña?
Mis padres son grandes amantes del arte, así que me llevaban a todos los museos y exposiciones, y mi abuela era guía de turistas. Es una erudita de la vida de Pushkin y su poesía, guiaba estos viajes alrededor de la región de Leningrado y la ciudad. Yo siempre iba con ella y oía hablar de la vida de esta persona -la forma en que su vida se vio afectada por su arte era sumamente fascinante para mí de chica.

¿Qué es lo que te fascinaba de él?
Que entregara su vida a algo, a una pasión, que no fuera a trabajar todos los días para ganar dinero. Que no tuviera una vida aburrida, sino que amara, escribiera y sintiera muy profundamente.

Dentro de tus fotos hay una calidez en cómo captas a la gente. ¿Qué puedes decirme sobre tu proceso?
Cuando fotografío a las personas, ya sean personas cercanas a mí o desconocidas, tiendo a enamorarme de quienquiera que esté fotografiando. Pienso y siento una conexión muy cercana con ellos. Estoy segura de que has visto el performance de Marina Abramović The Artist is Present, donde ibas y la mirabas por un período de tiempo. Creo que algo sucede cuando te sientas y miras fijamente a alguien por el período de tiempo que sea. Basta con mirar sus ojos, escucharlos atentamente, realmente prestarles atención, sentirlos. Si no puedes amar a alguien después de hacer eso, algo anda mal contigo. Justo eso es lo que hago a través de la cámara. Trato de entender quiénes son, a través de observarlos y escucharlos.

¿Qué puedes decirme acerca de la serie 'Rosegarden'?
Al trabajar no empiezo con una idea y luego la ejecuto. Exploro y busco cosas y luego con eso formo algo más cohesivo. La primer foto que tomé es de 2004, pero la mayor parte de ellas son de 2014, después de que la guerra comenzara. En 2014, cuando comenzó la revuelta en Maidan, la guerra comenzó en el este y Crimea fue robada, fue muy difícil para mí procesar que este lugar realmente feliz y mágico, al que fui para volver a mi niñez y a los cuentos de hadas, ahora era demasiado real y estaba lleno de sufrimiento. Hubo muchas esperanzas destruidas, muchas personas murieron y la economía colapsó. Realmente no podía comprenderlo, así que quería ver cómo se veía, ver cómo es que eso tenía algún sentido.

¿Conoces a tus modelos?
Algunos de ellos son mis amigos, a algunos de ellos los conocí el día que los fotografié. A una persona la encontré a través del Facebook ruso, porque estaba buscando a gente que fotografiar y alguien lo puso a manera de broma. Pero él me dejó ir y fotografiarlo de todos modos. Es el chico con la pistola.

Quiero conocer la historia detrás del chico con la pistola.
Bueno, él era un personaje. Yo estaba buscando en el Facebook ruso un modelo o fotógrafos de Odessa, recorriendo todos esos pequeños foros. Creo que lo estuve haciendo durante cuatro días y nadie quería ser fotografiado, o no había nadie a quien quisiera fotografiar. Así que pensé: "Encontraré a personas que quieran ser fotografiadas, que estén buscando a alguien que las fotografíe", y encontré a este chico y lo llamé. Se impactó y sorprendió de ser parte del foro, terminamos hablando y me dijo que fuera a las afueras donde vivía y me preguntó si podía llevar una guitarra o un arma a la sesión de fotos. Le dije: "Trae lo que quieras". Así que trajo el arma.

¿Cómo te sientes cuando vuelves a echarle un vistazo a estas fotos?
Cuando empecé a ver el trabajo y a pensar en armar una exposición, me surgió el impulso de hacer una serie. Comencé a notar todas esas rosas, todas esas hermosas flores en varias de las tomas, y veo a Ucrania como un jardín. En la primavera hay tantos árboles floreciendo y hay fruta durante todo el verano. Es un país tan generoso y muchas de las flores fueron dañadas o se marchitaron, sus flores fueron cortadas o quedaron atrapadas detrás de una pared -parecía un verdadero simbolismo de la situación. Este lugar hermoso, adorable y natural realmente estaba sufrimiento mucho.

Credits


Texto J.L. Sirisuk
Todas las fotografías cortesía y con copyright Nadia Sablin