de keira knightley a kim kardashian, las famosas reivindican el cuerpo femenino

2014 ha sido todo un reto para el sexo femenino pero, con las 'celebrities' cada vez más concienciadas, las cosas están empezando a cambiar.

por Tish Weinstock
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27 Noviembre 2014, 5:00pm

A menos que hayas estado viviendo en una aldea, sin wi-fi ni 3G, o que tengas el router estropeado, seguro que has visto las fotos de Kim Kardashian sujetando una copa de champagne con su innegable trasero. Seguro que también habrás visto el topless libre de Photoshop de Keira Knightley circulando por las redes. La repercusión de las famosas que se desnudan por el bien del poder de las mujeres es cada vez mayor pero, cuando se trata de posar desnuda, ¿dónde esta la línea que separa la reivindicación del cuerpo femenino y la actitud perpetuadora que reafirma

2014 ha sido todo un reto para el sexo femenino pero, con las 'celebrities' cada vez más concienciadas, las cosas están empezando a cambiar.

A principios de este año se produjeron más de 500 accidentes leves en las carreteras de Moscú a causa de un anuncio que hacía énfasis en el pecho de una mujer situado cerca de un cruce. Un día triste para las mujeres y los conductores, pero un gran día feliz para los trolls de Facebook e Instagram que ahora sí tienen una "verdadera" razón para quejarse de los pezones: si los enseñas, puedes provocar accidentes. Aunque todavía más triste fue el día en el que alguien hackeó la cuenta de iCloud de más de 100 famosos (de los que el 99.9% eran mujeres) y publicó sus selfies más íntimas para el uso y disfrute de todo el mundo. A pesar de tratarse de casos muy distintos (los anuncios eran imágenes retocadas a más no poder con el objetivo de cosificar los pechos, mientras que las otras eran imágenes privadas de figuras públicas, completamente expuestas y sin editar), ambas son ejemplos del cuerpo femenino siendo reducido a un objeto para los ojos del hombre. Añadido a esto la cultura del porno vengativo, los memes sexistas y el auge de idiotas misóginos como Julien Blanc, podemos decir que el año pasado fue todo un reto para el sexo femenino. Sin embargo, con las 'celebrities' cada vez más concienciadas, las cosas están empezando a cambiar.

Scout Willis, hija de Bruce y Demi, se quitó la camiseta y paseó por las calles de Nueva York (donde no es ilegal andar con el pecho descubierto) como parte de la campaña global de #freethenipple. Poco después, su hermana Tallulah se quitó la ropa interior mientras hablaba de las muchas facetas de la belleza y sobre la realidad de vivir con dismorfia corporal. El ultimo caso lo protagoniza Rihanna, que nos mostró sus pezones en los premios del CFDA (el sindicato de moda de diseñadores americanos), posiblemente como respuesta a la censura de su cuenta de Instagram cada vez que se le veían las aureolas (o lo que Instagram siniestramente considera "caso de abuso"). Cara Delenvigne y Miley también se han sumado a la protesta de forma particular: la primera tapándolos con luces y señales de tráfico y la segunda cubriéndolos estratégicamente con emoticonos.

Fotografía Patrick Demarchelier. Estilismo Elin Svahn. Interview Magazine

En la lucha por la reivindicación de un cuerpo que a menudo ha sido sometido a la manipulación fotográfica (con un aumento notorio de su pecho para el poster de El Rey Arturo), la británica Keira Knightley accedió a posar en topless para Patrick Demarchelier, con la condición de que el resultado estuviera libre de Photoshop. "Han manipulado mi cuerpo incontables veces y por razones que desconozco", nos cuenta la actriz de The Imitation Game. "Creo que los cuerpos de las mujeres son un campo de batalla y la fotografía tiene parte de la culpa. Tienes que tener mucho talento para poder retratar el cuerpo de una mujer como lo es en la vida real, que ya es precioso en sí... Vivimos en una sociedad muy fotográfica y cada vez es más difícil ver la variedad en las formas femeninas". Keira es alta, guapa y delgada (y su cuerpo podría competir con el de Barbie), por tanto, tampoco aporta mucha variedad a lo que ya estamos expuestos. Además, renunciando al Photoshop tampoco revela ningún tipo de rareza; sigue siendo una belleza ideal sin retoque alguno. Sin embargo, en una industria donde las actrices son demandadas por su aspecto en lugar de por su talento, el rechazo de Keira hacia la perfección hollywoodiense debería ser tan elogiado como el de cualquier otra.

Kim Kardashian 'rompiendo Internet' en la portada de Paper Mag fotografiada por Jean-Paul Goude

El escándalo del hacker de las famosas nos hizo darnos cuenta de cómo la sociedad está obsesionada con las celebrities y de que los fans se creen con derecho a saberlo todo acerca de su estrella favorita por el simple hecho de que son figuras públicas: desde con quién se envían mensajes hasta qué hacen en la cama, algo que es posible a causa de las cámaras de los paparazzi y los tejemanejes que se pueden hacer con un iPhone. Esa es la razón por la que las selfies de baja resolución de Jennifer Lawrence, Kate Upton y Bar Rafaeli en posiciones particularmente descaradas fueron tan populares: son mujeres en su momento más íntimo y, a la vez, de la forma más expuesta. Por lo contrario, las fotos en topless de Keira son el resultado de una decisión consciente de revelar una parte de su cuerpo al natural. Al ejercer su derecho a mostrar su cuerpo cómo y cuándo ella quiera, puede reafirmar el control sobre ello y lo hace usando los mismos medios que se usan para convertir a las mujeres a las en objetos.

Kim es una víctima del porno vengativo (en Internet circula material explícito sin su consentimiento), pero al escoger posar desnuda puede volver a darle fuerza y control a su propia imagen.

Hasta este punto, las celebridades femeninas han estado reivindicando sus cuerpos y dándoles poder sin ningún obstáculo pero, después las picantes fotos de Kim Kardashian de Jean-Paul Goude para Paper Magazine, se han generado opiniones muy distintas. Kim es una víctima del porno vengativo (en Internet circula material explícito sin su consentimiento), pero al escoger posar desnuda puede volver a darle fuerza y control a su propia imagen. Hay más en esas imágenes que lo que el ojo ve. En una de las fotos de Paper se muestra a una Kardashian desnuda, embadurnada en aceite e híper-sexual acentuando su culo para que todos lo vean, mientras que en la otra está enfundada en un vestido de PVC y aguantando una copa de champagne en encima de las nalgas (una pose similar a una fotografía en blanco y negro de Goude de 1982 con la modelo Carolina Beaumont, que al mismo tiempo nos recuerda a las de Saartjie Baartman, una mujer sudafricana con que fue trasladada a Londres en el siglo XIX para ser expuesta en un freakshow).

Mientras que las imágenes topless de Keira fueron elogiadas en las redes con numerosos hashtags, las de Kim han generado un amplio debate. Pero no debería ser así. Es cierto que las fotos de Kim la muestran como un objeto sexual, y sí, pueden tener connotaciones racistas, pero cuando se refiere a la reivindicación del cuerpo femenino y recuperación del control de una mujer sobre su propia imagen, no es la manera en que lo hacen lo que importa, sino la mentalidad detrás de ello. Las mujeres son reducidas a objetos diariamente; así que estamos viviendo el momento en el que es importante que se levanten y reclamen lo que es suyo.

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Texto Tish Weinstock
Fotografía Jean-Paul Goude para Paper Magazine

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