Cómo la moda está experimentando un renacimiento de la subcultura

De Nasir a Gosha, de Hedi a Hood by Air, legiones de fieles fans están recreando los códigos de la subcultura para una nueva ola en la moda.

por Greg French
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29 Enero 2015, 8:05pm

Nasir Mazhar spring/summer 15

A través de la historia, nuestro look ha sido parte de nuestro lenguaje. La moda ha sido un componente clave de nuestras identidades; la superficie decorativa del cuerpo humano posee la habilidad de expresar las ideologías que se encuentran ocultas. Esos looks nos han suscrito a una variedad de tribus culturales. Desde los greasers hasta los grungers, los mod y los metal heads -las subculturas siempre han sido muy reconocibles, y definidas por la ropa que estas usan. Pero como un primer vistazo en el siglo 21, aquellos grupos clasificables parecen haberse reducido. Cuando intentamos identificar una subcultura relevante el día de hoy, no es tan fácil como buscar un par de botas Doc Martens o un estampado de bandana. Aún así, la vestimenta de menswear de este año pasado parece haber tenido un tipo de renacimiento, uno que da un resultado particularmente emocionante. 

En su libro Plentitude, el escritor Grant McCracken escribió que "en los cincuenta, o eras mainstream o eras James Dean. Tenías que ser uno o el otro." De todas maneras, este ya no es el caso. Con el tiempo, el tipo de personas del que podemos escoger, se han multiplicado dramáticamente. En el caleidoscópico mundo de hoy, se nos presentan miles de opciones de donde escoger. ¿Quiénes son nuestros héroes culturales que han llegado a simbolizar una generación? ¿Son artistas? ¿Músicos? ¿Diseñadores? ¿Políticos? Tal vez siguen siendo los mismos iconos del pasado. La respuesta es que se han convertido en todas estas cosas.

Saint Laurent Paris otoño/invierno 2015

Una subcultura puede ser definida e identificada cuando una subcultura más grande ha fallado en satisfacer las necesidades de un grupo particular de gente. Por supuesto, sería inútil sugerir que no hay minorías cuyas necesidades no están siendo satisfechas. Aún así, la diversidad que ahora es tan inherente en nuestra sociedad ha logrado un lado cultural. Parecer ser que ya no se trata de identificarse como parte de un grupo, es más como identificarse como un individuo completo. Por más cliché que suene, a mediados de los 2000, se volvió cool ser no-cool. Es esa mentalidad de hipster con la que todos estamos muy familiarizados. Ya no somos más James Dean o mainstream, sino muchas otras opciones más -y con ellas se vuelve menos claro que rituales de resistencia podemos realmente resistir. La sobrecarga cultural ha resultado en una conglomeración de moda, con todos las tribus de estilo habiendo sido amalgamadas. Es la cultura del regram, retweet y #TBT; tomando prestado, robando y fusionándose en una batalla frenética de lo (un)cool. Solo ve la cantidad de recientes colaboraciones por todas las artes como un claro indicador de esto.

Pero el mundo se está hartando un poco de los hipsters, ¿no? Las barbas están siendo rasuradas, los zapatos están volviendo a ser usados con calcetas, y las fiestas en casas siendo reemplazadas por noches de club. El individualismo puede ser, bueno, un poco aburrido y solitario a veces, ¿no? Por lo tanto, la subcultura vuelve a emerger en su lugar, algo que parece nos hemos saltado una década. Pero todo es más new wave ahora y va de la mano con nuestra manera moderna de pensar. Ve las noches de club como Sink The Pink. Nuestra manera de vestir puede descender tanto de las pasarelas de la alta moda o de las calles. Las marcas que toman en cuenta esta delicada línea no solo son las que están haciendo dinero, son también las responsables de definir nuestra generación actual.

Un ejemplo obvio es Saint Laurent de Hedi Slimane, la cual consistentemente ha defendido subculturas como el rock, goth, punk y ska -removiéndolas de los reinos del underground y exponiéndolas en las pasarelas de París. Es lo que el escritor Richard Hebdige describe como "esconderse en el foco de atención". Los detalles con zipper, los pantalones ajustados y las corbatas delgadas son características reconocibles de tribus del pasado. Artistas, músicos y diseñadores se unen -ve el grupo de desvalidos bohemios que se juntaron para crear las múltiples facetas de su show esta semana pasada en París. Slimane ha revertido la conocida definición de subcultura; escogiendo en su lugar presentar un grupo particular de gente por sobre un grupo cultural más grande. Y es por eso que esos básicos vienen con un elevado precio.

Gosha Rubchinskiy otoño/invierno 2015

Pero mientras no todos preferimos Saint Laurent, el verdadero rejuvenecimiento en cuanto a la vestimenta subcultural viene de marcas como Hood By Air, Gosha Rubchinskiy y Nasir Mazhar. Estas son la nueva ola que ha sabido asimilar la moda de las calles con la de la pasarela, con matices culturales que aún no han sido examinados en nuestra ropa. Es la autenticidad en su máximo nivel -y eso es exactamente el factor responsable de crear legiones de fieles fans que se visten de pies a cabeza en esas marcas. Es un uniforme, y hace resonancia a esos días donde las subculturas se identificaban por el ADN de su moda.

Hood By Air de Shayne Oliver ha crecido exponencialmente desde que salió en 2006; esta temporada fue el invitado especial en la feria de moda masculina Pitti en Florencia. Lo que Oliver y sus contemporáneos han creado es algo auténtico. Algo que va con la mentalidad underground, siendo eso la homogeneización del género que HBA defiende, el universo desconocido de los skaters rusos de San Petersburgo de Gosha o los cholos londinenses de Nasir que escogen los tracksuits por encima de un traje sastre. Sería un acto de flojera el llamarle a todas esas marcas "streetwear" por igual -además de que estos diseñadores forman el uniforme cultural de la gente en las calles.

Así que, ¿por qué ahora? ¿Por qué estas marcas están zumbando en los radares de moda de todos después de un vacío de subcultura, uno responsable de definir la generación actual? Esto nos lleva hasta los años cincuenta y su "ser James Dean o ser mainstream". En un mundo que se ha diversificado tanto a través de la aceptación de la expresión, el fast-fashion y la tecnología, tal vez hemos vuelto a comenzar a buscar grupos que nos puedan definir. La palabra clave aquí es autenticidad. El ser parte de un grupo nuevo y auténtico que una vez más unifique a la gente por su manera de pensar. Después de todo, ¿qué no el ser auténtico es lo que crea la subcultura en primer lugar?

Hood by Air otoño/invierno 2015

Credits


Texto Greg French
Fotografía Piczo
Fotografía de pasarela Mitchell Sams

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