sonoya mizuno bailó hasta llegar a nuestras pantallas y nuestros corazones

Desde que salió en el thriller de ciencia ficción 'Ex Machina' de Alex Garland, hemos estado bajo el hechizo de Sonoya. La bailarina convertida en actriz nos platica sobre sus sueños de Hollywood, los ensayos de baile, y sufrir, literalmente, por tu...

por Colin Crummy
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16 Mayo 2016, 10:00pm

Cuando piensas en icónicas escenas de baile del cine, empieza por los maravillosos pasos de baile y comienza desde ahí. Piensa en Swayze y Grey destrozando el salón del campamento vacacional en Dirty Dancing, o Travolta en la pista de baile disco en Saturday Night Fever. Luego, están las películas donde el baile es una distracción del objetivo final. Está Channing Tatum derribando el escenario antes de quitárselo todo en Magic Mike. O Thurman y Travolta (de nuevo) entre platillos en Pulp Fiction. Ese momento inesperado cuando una secuencia de baile se desprende de su película para tener vida propia sucedió recientemente en Ex Machina, cuando Oscar Isaac y Sonoya Mizuno se mueven al ritmo boogie, (sin hacer el baile del robot, ja).

La popularidad de la escena —Vanity Fair la llamó "uno de los logros cinematográficos de 2015", ha sido vista más de un millón de veces en YouTube— quizá tenga que ver, en parte, a lo inesperado. Ex Machina es una película oscura y aterradora sobre la inteligencia artificial, y tener un momento disco con la canción de Oliver Cheatham, Get Down Saturday Night, y coreografiada por el campeón del baile disco, Arthur Pita, es un gran cambio de ambiente. También es definitivamente gracias a Oscar Isaac, que lo hace con tanta naturalidad que le han pedido recrear sus pasos disco en la televisión estadounidense. Pero también tienen que darle crédito a su compañera de baile, Sonoya Mizuno, quien interpreta a la asistente (una robot en secreto) del millonario de Silicon Valley obsesionado con el poder que Oscar interpreta, y quién hace buena pareja con él en la pista.

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Para Mizuno, el trabajar en su primer largometraje, la atención ha sido sorprendente y divertida: "Es muy gracioso, la gente me ha mandado mensajes por Instagram que me dicen que se han estado aprendiendo los pasos", dice, por línea telefónica a i-D desde Louisiana, donde está filmando una de sus siguientes películas, Gifted. "Me han preguntado si tengo algunos otros videos sobre cómo aprendí los pasos en ensayos, para que se los puedan aprender a la perfección. ¡Es muy extraño!".

Las personas pidiendo videos de los ensayos quizá sepan bien que estudiar los pasos de Sonoya quiere decir aprender de una profesional. Antes de Ex Machina, esta chica japonesa-británica de 27 años, tuvo una carrera exitosa en el ballet en su historial. Nació en Tokio, pero creció en Somerset (tiene un fuerte acento del West Country para demostrarlo), y se unió a la Royal Ballet School desde chica, por los consejos de su tío, quién era un actor del West End en ese momento. La actuación siempre fue su sueño, pero el baile, como lo sugirió el tío, era una ruta para la escuela de actuación. Solo que no funcionó de esa manera. En cambio, empezó a hacer ballet porque era el tipo de baile más difícil. Después de seis meses hizo audiciones para la Royal Ballet, entró y diez años más tarde, se graduó. "Todo sucedió así, de repente. De verdad me encantaba", dice ella. ¿Sobre los aspectos más dolorosos del trabajo?: "Son bastante feos", dice sobre sus pies con buen sentido del humor: "Tengo una uña falsa permanente en el dedo gordo del pie derecho. No es nada bonita".  

Incluso cuando sufría a causa de su arte, Sonya mantuvo un ojo en la actuación. Paso tiempo en compañías de ballet, pero tuvo cuidado de no convertirlo en la última parada de su carrera: "Aún estando en la escuela, empecé a hacer pequeños videos de moda, y otras cosas fuera del mundo del ballet". Tuvo contratos a corto plazo con el Scottish Ballet y el English National Ballet, trabajó de freelance en Japón, donde también modeló para Chanel, McQueen, Yves Saint Laurent y Louis Vuitton. Luego llegó Ex Machina, su gran oportunidad. 

Tomé clases de canto y dos años después estoy haciendo un musical con Emma Stone y Ryan Gosling. Es prueba de que todo puede pasar.

Aunque el elemento del baile en Ex Machina fue una feliz coincidencia —no audicionó para el papel como bailarina— la experiencia previa de Sonoya parece seguirla de papel en papel. La conexión con el baile permanece en su siguiente papel en La La Land, un musical al estilo antiguo en un Los Ángeles contemporáneo, el cual protagonizan Emma Stone y Ryan Gosling, y es una historia de amor entre bailarines de tap dirigida por Damien Chazelle (Whiplash). Sonoya interpreta a la roommate del personaje de Emma. "Tiene una atmósfera de musical de Hollywood de los cincuenta, como Singin' In The Rain, pero sucede en LA en la actualidad", nos explica. "Así que es una realidad muy intensificada". Para ella, la chica que nunca fue a la escuela de actuación, también fue la primera vez en que tuvo que cantar en una representación. Pero como un indicativo de cómo sus sueños de actuación se pusieron en marcha cuando bailaba, Sonoya había tomado clases de canto cuando estaba en el Scottish Ballet. "Mi gusto culposo en ese momento era Glee, y pensé que yo lo podría hacer, solo tenía que ser buena para cantar. Así que tomé clases de canto, y dos años [después] estoy haciendo un musical con Emma Stone y Ryan Gosling.".

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Desde que se graduó al mundo del cine, Sonoya ha estado ocupada añadiendo habilidades a su listado. El año pasado realizó una película independiente británica, en Londres, llamada Alley Cats, con un equipo de artistas emergentes que incluyen a Sam Keeley y Eleanor Tomlinson. Interpretan a un grupo de mensajeros en motocicleta ilegales, un papel para el cual tuvieron que andar en moto por las calles de la capital y correr en motos de verdad. La siguiente en lista es la ya mencionada Gifted, un thriller indie sobre una violinista talentosa y su mejor amiga/rival quien juega con su mente. Sonoya interpreta a la amiga/enemiga en esta película, y sí hay una conexión con el baile, sin embargo es tentativa. "Soy la catalizadora para que las cosas salgan mal, lo cual es divertido", ríe. "Es una idea parecida a Black Swan, donde las fronteras entre la realidad y la percepción de la violinista se nublan, así que muchas cosas destructivas y aterradoras comienzan a suceder.".

Cuando Sonoya termine de filmar en Louisiana su plan es volver a LA, su base actual. Fue ahí para grabar La La Land y se quedó. Le gusta pero también está utilizando la ciudad para impulsar sus ambiciones. "De alguna manera es más presión, estar lejos de casa y estar ahí por una razón y trabajar para lograrlo", dice ella. El baile siempre será parte de la vida de Sonoya: "Mi experiencia en el baile es mi preparación", concluye Sonoya. "Aún es parte de lo que hago". Es claro que se mueve de manera magistral dentro del mundo del cine.  

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Credits


Fotografía Columbine Goldsmith
Estilismo Leah Henken
Texto Colin Crummy 
Peinado Ramsell Martinez de Streeters LA usando Bumble and Bumble
Maquillaje Tsipporah Liebman usando M.A.C Cosmetics
Asistente de Fotografía Shayan Asgharnia
Sonoya lleva todo de Chanel

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