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​el salto de género de j.w.anderson primavera/verano 2017

Desde el Renacimiento Inglés hasta los colores de los campos europeos, el diseñador de Irlanda del Norte nos llevó en un viaje en el tiempo y el espacio en esta temporada.

por Felix Petty
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19 Septiembre 2016, 4:33pm

Jonathan Anderson es al mismo tiempo un curador que un creador; algo derivado del reciente anuncio de que hará algo de trabajo de curación en el mundo del arte, en Hepworth Gallery en Yorkshire. Una exposición, Disobedient Bodies, que reunirá sus influencias de moda y arte para explorar su fascinación con la forma humana; desde Louise Bourgeois hasta Comme des Garçons.

Si algo define al joven diseñador en su trabajo dentro de su propia marca y en Loewe, es su capacidad de sacar inspiración de donde sea que la encuentre, y unirla con su propio mundo; es un diseñador de su tiempo, cortando y uniendo influencias, formas, lugares, ideas e imágenes en un collage que es notablemente muy suyo. Esta temporada su colección se definió principalmente por abordar una de las prendas más básicas, pero también más maleables de la moda, el vestido.

Si necesitas alguna indicación de qué tan exitoso es, sólo tienes que echar un vistazo a las estrellas que asistieron a su desfile, tanto en la primera fila como desfilando por los estrechos pasillos del lugar de su evento en Bloomsbury. Con estilismo de Benjamin Bruno, su socio desde hace mucho tiempo, y música de Michel Gaubert, los ritmos motorik de Like A Motorway del grupo de romantic-house Saint Ettiene brindaron las notas tanto de apertura como de cierre para su bricolaje; mientras el resto del desfile, al igual que su moda, tuvo una amplia variedad de estilos, épocas y estados de ánimo.

Esa moda consistió en sobresalientes diseños que hacían referencia a la corte de los Tudor, con grandes mangas con volantes que se habrían visto muy bien en las pinturas de Hans Holbien; piezas blancas virginales como en un collage de lo que parecían ser manteles; y secciones de vestidos largos que evocaban la simple belleza modesta del campo de Europa del sur.

Pero en lugar de ser simples referencias, cada época y estilo estaban mezclados, un toque de color anacrónico, un guiño a la practicidad de una pieza que era belleza pura, o belleza en una pieza que se sentía más funcional, algo que parecía estar fuera de lugar y que lo hacía destacar. Un toque de color rosa en un vestido sencillo; por ejemplo, o una hebilla abierta ondeante en una bomber con volantes tipo Tudor (o esa bomber tipo Tudor con unos jeans color khaki).

Como siempre, el éxito de los diseños de Jonathan radica en la forma en que consigue crear prendas imprescindibles a partir de elementos inesperados, en la forma en que su estética de cortar y unir te muestra una perspectiva distinta del mundo.

Sigue toda nuestra cobertura de la Semana de la Moda de primavera/verano 2017.

Credits


Texto Felix Petty
Fotografía Mitchell Sams