¿está realmente la generación z tan perdida como dicen?

No importa lo que digan nuestros padres: los jóvenes tienen ganas de comerse el mundo e Internet va hacer que lo consigan.

por i-D Staff y Paloma Martínez
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03 Mayo 2016, 8:05am

Imagen vía @lilyrose_depp

Seguro que has oído a alguien decir alguna vez que las cosas no son como antes, o bien simplemente hacer un comentario negativo cuando hablan de la gente joven. A veces incluso es una persona joven la que hace ese tipo de comentarios. Pero, ¿en qué se basan? ¿Estaban ellos allí, en ese tiempo pasado mejor, para poder corroborarlo? Además, ¿qué significa formar parte de la generación Z? ¿Significa que va a ser la última? Olvida completamente esa visión negativa de la sociedad porque hay varios argumentos que desmontan cualquier teoría que vaticine el fin de la humanidad.

No tenemos que dejar que las generaciones más mayores ridiculicen cosas que son típicas de nuestra generación, como Snapchat, Twitter o vivir en Internet. Así lo explica de bien Soy una pringada en un vídeo. La historia se repite. Los viejos no entienden a los jóvenes. Eso es así y ha pasado siempre.

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Imagínate qué pensarían los padres de los primeros punks, ahora cincuentones que todavía puedes ver paseando por el barrio de Camden. En su primera entrevista para la televisión británica, los Sex Pistols fueron unos bichos raros bastante incomprendidos porque supusieron, por aquel entonces, un choque generacional muy radical.

Algo que los jóvenes estamos hartos de oír es el "te pasas el día pegado al móvil". Eso es verdad, no les vamos a quitar razón. La iGeneration se caracteriza por pasar hasta 20 horas diarias en frente de una pantalla. Pero la diferencia con las horas de tele de más que veían y les eran reprochadas a nuestros padres es el uso que hacemos de ellas. Pasamos una cantidad masiva de horas online, usando pantallas varias como la del ordenador, el iPad, el Kindle, el móvil, enviando mensajes, hablando por teléfono, viendo la televisión, estudiando o jugando a videojuegos. Se ha redefinido completamente la comunicación.

Internet no es distinto a la tele, al teatro, al cine o a un libro. En todos estos formatos hay contenido bueno, malo o regular. Todo depende de nuestra visión crítica y créeme, si hay algo a lo que nos han enseñado a nuestra generación es a criticar (solo hace falta pasarse por Twitter para darse cuenta).

Imagen vía @walkerbunting

Al final somos una de las primeras generaciones en la que todos tenemos, en general, las mismas oportunidades. De hecho las generaciones anteriores lucharon por eso, para que todo el mundo pudiera estudiar, aunque ahora nos quieran vender que somos unos fracasados escolares. Antes simplemente algunas personas ni se planteaban hacer una carrera. Ahora las diferencias entre clases se han erosionado y además tenemos Internet: una fuente infinita de conocimiento.

Todavía hay mucho que hacer, pues muchas personas aún están en una situación de desigualdad, pero no hay que creerse el discurso de que los jóvenes de ahora estamos menos preparados, somos menos inteligentes o tenemos menos que aportar. Otras generaciones se han preocupado por ello, aunque ahora le quiten mérito.

Imagen vía @walkerbunting

Los adolescentes ahora prefieren también una realidad más natural. Snapchat —la red social favorita de las personas que han nacido con un smartphone debajo del brazo— es un reflejo de esto. Además de la importancia de la inmediatez del contenido y del rechazo por la publicidad más intrusiva.

Las redes sociales nos han dejado migrar entre ellas huyendo de los anuncios. Hemos dejado de usar Facebook por esta razón, algo imposible en los medios tradicionales y revistas de mucha tirada. La publicidad está ahí, te la comes quieras o no.

En esta reflexión basa su trabajo Elise by Olsen, la editora de 16 años de Recens Paper. Ella, al igual que Tavi Gevinson, utiliza la moda a modo de herramienta para tratar temas como los estereotipos de género y los estándares de belleza. Como muchos otros, está harta de las publicaciones con mucha tirada que basan sus números en publicidad y que han empeorado el contenido. Prefiere nuevos formatos, al que son más afines las generaciones más jóvenes, con una versión más crítica hacia lo establecido y al capitalismo.

Imagen vía @elisebyolsen

El fenómeno youtuber refleja también ese interés por un tipo de contenido más natural y fresco. Son chicos y chicas normales, detrás de una cámara, en su habitación, que solo pretenden compartir sus pensamientos, sus inquietudes y su opinión acerca de un tema que le interesa.

Los nuevos 'creators' -como Youtube los ha bautizado- generan ahora mismo mucho más interés que la tele y cuentan con ejércitos de seguidores que además no entienden de fronteras. Tu canal lo pueden ver en Argentina o en China. Así de bonito y de global es Internet.

Las redes sociales están llenas de viners, instagrammers o youtubers con muchos más seguidores que algunos cantantes, actores y deportistas y la realidad es que los medios tradicionales los infravaloran. ¿Y sabes por qué? Pues porque los viejos no entienden a los jóvenes. La historia se repite.

Seguro que también has oído alguna vez eso de "yo a tu edad ya estaba haciendo..." Bueno, recientemente vi un documental sobre una chica holandesa que ha sido la persona más joven en dar la vuelta al mundo en vela. Se llama Laura Dekker y con 14 años salió de su casa para volver dos años después tras haber conseguido su objetivo.

También nos dicen que tenemos menos conciencia de las cosas. Pero eso es un argumento que cae por su propio peso si tenemos en cuenta la presencia de las redes sociales en nuestro día a día. Ahora estamos más conectados y por lo tanto somos más conscientes de la realidad de otras personas. Además es bastante fácil conectar con personas afines a nosotros, con nuestros mismos gustos e inquietudes.

Por ejemplo, también está Glacier Girl: una chica de Londres que recibió una beca para desarrollar su proyecto basado en la lucha por la concienciación del deshielo de los glaciares. Trabajó con una fotógrafa de Nueva Zelanda en una de sus sesiones de fotos en Islandia. ¿Y cómo se conocieron? Mediante un mensaje directo en Instagram. Es muy positivo que ahora tengamos los medios para poder formarnos y centrarnos en lo que realmente nos gusta, y que Internet nos permita ser más autodidactas y poder hacer realidad cualquier cosa que nos propongamos. 

Imagen vía @glacier996girl

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Texto Paloma Martínez

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