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conoce a nancy steiner, la vestuarista preferida del hollywood indie

La veterana diseñadora de vestuario de la edad de oro de los videoclips, colaboradora de Sofia Coppola, quien trabaja en la nueva Twin Peaks, y lucha por disminuir la brecha salarial en Hollywood.

por Jane Helpern
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12 Diciembre 2016, 11:10pm

Nancy Steiner, con su uniforme modestamente informal de jeans y camiseta, y el apacible bungaló de Silver Lake donde ha vivido por diecisiete años, no encaja en el molde de los grandes de Hollywood. Pero después de treinta años de crear icónicos looks para algunas de las películas y videos musicales más influyentes jamás realizados, la veterana diseñadora de vestuario y arma secreta de los directores independientes está saliendo del anonimato, y vaya que ya era hora. Steiner no sólo ha vestido a nuestros ídolos adolescentes -desde Björk hasta Bowie, desde Nirvana hasta No Doubt, desde Kirsten Dunst hasta Claire Danes-, recientemente añadió a su impresionante obra la nueva versión de la muy conocida Twin Peaks de David Lynch. Es una ambiciosa reelaboración del poblado favorito de culto un cuarto de siglo después; un pequeño poblado al que sólo una diseñadora tan llena de matices como Steiner podría traer de vuelta a la vida.

Pero mucho antes de colaborar con leyendas de la industria en el poblado ficticio de Twin Peaks, Steiner vendía artículos vintage en un paraíso punk en Santa Mónica llamado NaNa, tomaba el autobús para ir a las presentaciones de X, Minutemen, Siouxsie and the Banshees, y estudió diseño de moda en el Trade Tech College de Los Ángeles, al lado de aspirantes a reparadores de lavadoras, electricistas y plomeros (no podía pagar sus estudios en Otis). Después de este período en el comercio minorista, con el tiempo Steiner empezó a asistir a diferentes estilistas, incluyendo a Eugenie Bafaloukos, quien le confió la compra del vestuario para Winona Ryder y para los esenciales personajes de Ethan Hawke de los años noventa en Reality Bites. "El personaje de Winona se vestía muy similar a como yo lo hacía en ese entonces, con playeras y pantalones viejos de hombre", comenta Steiner.

Ella consiguió su gran oportunidad vistiendo a sus viejos amigos los Red Hot Chilli Peppers para sus primeros videos musicales, en muchos de los cuales aparece. "Crecimos juntos dentro de la escena", afirma, sin un rastro de egolatría. Hasta la fecha, se sabe que Flea ocasionalmente le pide algún favor relacionado con el vestuario.

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A partir de ahí, el resto es historia del rock. El suéter como de abuelito en color olivo que Kurt Cobain usó para su memorable aparición en el MTV Unplugged. La chamara de plumas en color rosa que Scott Weiland de los The Stone Temple Pilots usó en Interstate Love Song. El dulce vestido de lunares que Gwen Stefani usó en Don't Speak, que puede o no haber salido del propio guardarropa de Nancy. Todo esto es sólo una muestra de su magnífico trabajo. "No sabíamos que se terminaría. Era un nuevo y magnífico medio, y fuimos tan afortunados de poder vivirlo y nos emocionaba tanto", recuerda Steiner con respecto a la edad de oro de los videos musicales. "Me siento tan afortunada de haber podido incursionar en ello. Como diseñadora, fue una experiencia mucho más libre, colaborativa y creativa. Muchas de las bandas con las que he trabajado ya tenían mucho estilo -como Björk, quien es tan increíble, no necesita ninguna ayuda, y los Smashing Pumpkins, ellos ya tenían un estilo genial- y yo sólo llegue a darle más énfasis. Fue muy divertido trabajar con personas cuya música realmente me encantaba".

Como si no fuera suficiente haber vestido a quienes hicieron el soundtrack de los años noventa, sus contribuciones cinematográficas son igualmente épicas. Un rápido recuento de la interminable lista de créditos de Steiner incluye Lost in Translation, The Virgin Suicides y Little Miss Sunshine. ¿El destellante traje de baño con el que desfiló Abigail Breslin? Obra de Nancy. ¿La ropa interior color rosa de Scarlett Johansson? También obra de Nancy. Estos son fragmentos instantáneamente reconocibles de la cultura pop; sin embargo, la mente maestra detrás de ellos permanecía desconocida.

"La mayoría de la gente piensa que hacer el diseño de vestuario es divertido -que sólo tienes que ir de compras-, por lo que hay muy poca información o educación acerca de cómo funciona realmente", explica Steiner, quien a menudo facilita el momento transformacional en que un actor realmente comienza a entender y a ser suyo un personaje, justo ahí en el probador. "Pienso en lo que los personajes pensaran acerca de la ropa, ¿les importa la ropa?, ¿usan algo a modo de caparazón o armadura ? Hay una razón por la que uno se pone lo que se pone. Me introduzco en la psicología del personaje".

Convencer a una actriz principal para que abandone su zona de confort es parte de ese juego de ajedrez psicológico. Cuando se filmaba la comedia negra The Good Girl con Jennifer Aniston en 2002, en el apogeo de la diseñadora, Steiner recuerda haber querido que el personaje -una empleada sosa e insatisfecha de una tienda de descuentos- aceptara usar ropa interior con una línea visible. Finalmente, Aniston se sentía demasiado incómoda. "Trabajar con los actores, vestirlos, saber con qué se sienten cómodos, es un proceso muy íntimo. Debes ser capaz de apelar a sus deseos y necesidades, y al tiempo, con suerte, lograr que tanto tú como el director obtengan el resultado deseado".

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En medio de varias solicitudes por parte de la diseñadora a las principales marcas de ropa de mezclilla para vestir al personaje de Aniston, Steiner cuidadosamente seleccionó un par de Lees perfectamente desaliñados de Sears -"Eran holgados y de cintura alta, como los que usan las mamás, en ese entonces no eran nada cool", dice. Esos jeans desempeñaron un papel silencioso, pero integral en la formación del personaje: "Soy una gran observadora de la gente. Soy muy realista y me preocupo mucho por los detalles". En mi experiencia, la vida es más extraña que la ficción, y el reto está en incorporar esas rarezas y esa realidad a tu trabajo. Muchas de mis películas no se tratan sobre la ropa, se tratan de que haya sutileza y de dar una imagen exacta de quién es esta persona. No es una declaración".

Teniendo en cuenta el papel crucial que el diseñador de vestuario tiene en dar vida a un guión, uno podría sorprenderse al saber que por lo regular tiene la posición con el sueldo más bajo en cualquier proyecto, y que los sindicatos no los solicitan oficialmente en una producción. Es menos sorprendente, quizás, que las estadísticas muestran que en el gremio de los diseñadores de vestuario el 80% son mujeres, en contraste con el gremio de los directores de arte donde el 73% son hombres. "Obviamente, la mayoría de las producciones contratan a un diseñador de vestuario, pero el hecho de que nuestro trabajo no sea solicitado de manera oficial hace pensar que no es necesario o valioso", explica Steiner. Es un tema sobre el que se ella aboga intensamente y el cual ha discutido en las reuniones del sindicato. "Para mí, es algo discriminatorio, y sé que es resultado de que nosotros somos mujeres y ellos hombres. Un productor piensa algo como: '¡Mi esposa va de compras todo el tiempo¡ Mi esposa podría hacerlo'. Es completamente subconsciente, pero muy frustrante, y los diseñadores se están empezando a dar cuenta de que no es correcto".

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A pesar de la desigualdad de género que está particularmente generalizada en Hollywood, la carrera de tres décadas de Steiner continúa en ascenso hacia la cima. Más recientemente, trabajó en la película independiente The Killing of a Sacred Deer con el director Yorgos Lanthimos, protagonizada por Colin Farrell y Nicole Kidman, así como también en el muy esperado revival Twin Peaks con David Lynch, que llegará a Showtime en 2017. De vuelta a la tierra de Laura Palmer, se encargó de vestir a más de 200 personajes, sin incluir a los extras. "Me sentí muy halagada de que me ofrecieran el trabajo", dice, reconociendo la importancia del trabajo y la gran base de fanáticos del programa. "A través del proceso, lo que realmente fue importante para mí, obviamente, fue complacer a David Lynch, pero también ser fiel a los fans y honrar lo que mi interpretación significaría para ellos. Realmente quería que saliera bien". Aunque contractualmente esta obligada a no revelar ni un detalle, bromeó diciendo: "Creo que yo era la persona adecuada para el trabajo. Realmente es todo un nuevo Twin Peaks".

Credits


Texto Jane Helpern
Retrato Grace Pickering
Polaroids cortesía y copyright Nancy Steiner