los nuevos diseñadores de vanguardia en parís

De Vetements a Pigalle, una nueva generación de diseñadores está revolucionando la industria de la moda y la estética en la capital francesa.

por Marguerite Taras
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04 Noviembre 2015, 8:45am

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París, al igual que Londres, se suele percibir como una postal en movimiento, repleta de puntos de referencia que han sido fotografiados, filmados e 'instagrameados' en innumerables ocasiones. Sin embargo, aún más que Londres, el mítico punto fuerte de París se basa en una idea atemporal y vagamente aristocrática de lujo, ya sea con los bulevares imperiales de Hausmann o los callejones de la Belle Époque de Montmartre.

Lo mismo se puede decir de la semana de la moda de París, donde los principales desfiles llevan a la multitud de periodistas internacionales de la moda a un puñado de pintorescas localizaciones: grandiosos desfiles en el Louvre, el Grand Palais o Beaux Arts, que contribuyen a la construcción de un París de Disney dirigido a la mirada de un admirador extranjero con la cartera bien llena en lugar de a un público local.

Sin embargo, detrás de esta fluida rutina, una mirada más de cerca al programa de desfiles está dando indicios de un universo paralelo: una escena animada en clubes nocturnos, cafeterías locales y sótanos de casas okupas que han sido elegidos por unos cuantos diseñadores prometedores, promulgando de forma simbólica y práctica un rechazo sano al status quo.

Por ejemplo, uno de los casos a estudiar es el de Koché, la marca (casi) homónima de Christelle Kocher, directora de arte del Atelier Lemarié de Chanel y antigua diseñadora para Chloé y Dries Van Noten.

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Koché primavera/verano'16

Koché pidió a los invitados que fueran a un desfile gratuito para todos en el Forum Des Halles (un intento de crear un centro comercial al estilo de los años setenta que tiene una estación de tren subterránea).

A pesar de su curriculum de "clase alta", fue en este ambiente tan lejano en el que Christelle presentó una línea de ropa bordada a mano que hace referencia tanto al hip de la vieja escuela como a la más refinada Alta Costura. Todo esto se presentó con una potente mezcla de DJ locales, caras familiares y amigos, de los que la mayoría no eran blancos (algo todavía es raro en París). 

Sin embargo, aparte de ser una declaración visiblemente politizada de la diversidad étnica real de París, también fue una parte muy natural y personal de quién y lo que es ella: "Simplemente me siento atraída por la gente a mi alrededor que tiene una energía interesante. La moda, tanto si la llevas como si la diseñas, requiere muchos tipos de influencia, desde las artes en general, hasta la música y la ropa que llevamos en la calle. La moda no puede alimentarse simplemente de sí misma", dijo antes del desfile.

Para los parisinos de treinta y tantos, el desfile también tuvo algo de nostálgico: "Para todos aquellos que crecieron en los años noventa, que fue una época dorada para el hip hop, la moda urbana y el rap francés, se ha convertido en la 'Madeleine' de Proust antes de la "rock'n'rollización" agresiva de la cultura. Los niños aquí crecieron soñando con el Bronx, no con Versalles", explicó Baptiste Picard-Deyme, que trabaja en el departamento de moda de la agencia de publicidad francesa Publicis.

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Pigalle primavera/verano'16

Este deseo de mostrar una visión más precisa y honesta de París, cercana a una realidad actual con la que los lugareños pueden relacionarse, es también evidente en marcas como Pigalle, el reciente ganador del Andam Prize. En su último desfile, el equipo llevó a los invitados a una escuela local en el que en otros tiempos fue el peligroso barrio de Pigalle, con una selección de modelos elegidos exclusivamente de entre los jóvenes locales.

Para el fundador Stéphane Ashpool, su objetivo está claro: "Francia es un país diverso y tuvo un papel muy importante en la historia de la moda, así como en la moda y paisaje cultural actual. Mis diseños reintegran referencias, en lugar de segregarlas, mi marca lucha por ser un ejemplo de la mezcla.

Fue un hecho poco habitual que una marca francesa mezclara sudaderas cuidadosamente hechas a la medida con chaquetas marineras más tradicionales, camisetas gigantes y pantalones holgados delicadamente elaborados, diseños que han hecho que Stéphane se cree una glamurosa lista de clientes entre los que se encuentran A$AP Rocky, Drake y Rihanna y han conseguido un reconocimiento mundial para la noción de "un tipo diferente de lujo".

Etienne Deroeux, un joven diseñador nacido en Lille (que como Stéphane, también fue nominado recientemente al Andam Prize), mezcla la ropa deportiva con piezas sencillas de lujo urbano, y crea prendas para "chicas masculinas que no se identifican con una idea establecida y preciada de la feminidad".

De ahí que identifique pistas y señales en diferentes problemas de la ropa práctica, ropa masculina y ropa de calle para hacer que un mayor grupo de mujeres y siluetas puedan entender y llevar piezas refinadas. "Busco soluciones elegantes y profundamente prácticas, para mí eso es el lujo: una falda con el cierre por delante como una chaqueta bomber, con bolsillos enormes, diseñados para ser usadas a modo de zapatillas... La comodidad íntima e invisible es la clave del verdadero lujo", asegura.

Etienne Deroeux primavera/verano'16

 Es difícil dejar fuera a la nueva promesa de la industria, Vêtements, encabezado por el ex diseñador de Margiela, Demna Gvasalia. Después de tan solo tres desfiles, presentados en lugares como un 'sex club' y un restaurante chino, fue nombrado director creativo de Balenciaga.

Sus colecciones, inicialmente basadas en prendas de segunda mano reconstruidas con giros conceptuales, incluyen vaqueros 501, blazers gigantes, camisetas de Titanic vintage y otros guiños a la cultura retro. Su moda sin duda destaca una cosa: la desconexión entre el mundo de los productos de lujo y la realidad de un público moderno y urbano sobre dónde salen, cómo de lejos viven del centro de la ciudad o cómo viajan.

Temporada tras temporada, Gvasalia también presenta chicas, por lo general amigas y conocidas "que llevan su ropa de una manera diferente y personal y que podrían quedarse dormidas en un club llevando una de sus camisetas". Todas estas reapropiaciones hacen que la ropa sea rica.

Vetements primavera/verano'16

Hoy, en un París castigado por un constante aumento de los precios inmobiliarios-, a causa de la recesión, la falta de estabilidad y el cansancio de la vida burguesa, estas marcas y diseñadores han encontrado una manera de conciliar al cliente de lujo con el resto. Hablamos del parisino que los turistas quieren ver y el que los autóctonos ya han visto.

Nada que ver con el Disneyland en el que el centro de la ciudad de París amenaza con convertirse…

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Texto Marguerite Taras
Fotografía de pasarela Mitchell Sams

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