exclusiva: el lookbook de gosha rubchinskiy primavera/verano 2017

Sé el primero en conocer la perspectiva del diseñador ruso acerca del sportswear clásico, mientras fotografía su colección con un grupo de adolescentes seleccionados en la calle.

|
sep. 13 2016, 1:30pm

La colección primavera/verano 2017 de Gosha Rubchinskiy fue presentada en tres partes; un desfile tradicional en Pitti, una presentación en una fábrica de la era de Mussolini y un álbum de fotos junto con un filme que el diseñador grabó en la misma locación. "Encontré un espacio Gosha aquí en Florencia", le explicó Gosha a Anders Christian Madsen, después del desfile, con relación al trasplante que logró hacer de su visión a Florencia. "Me siento como en casa en esta antigua fábrica de tabaco. Una parte de Rusia o un trozo de Gosha, dentro de Florencia". Esa mezcla entre elegancia del este occidental, nostalgia, añoranza y tribalismo juvenil que definen la visión de la moda de Gosha.

La colección por sí sola unió las historias sartoriales de Italia y Rusia.

En lugar del tradicional mundo menswear de los petulantes de Pitti, o de hacer una referencia fácil al esplendor renacentista de Florencia, Gosha optó por una perspectiva alternativa en cuanto a la moda italiana, uniendo los elementos del sportswear clásico de Fila, Kappa y Sergio Tacchini con los de su propia educación en un mundo post soviético, donde esas marcas repentinamente estuvieron disponibles después de años de escasez. Fue un comentario, tal vez oblicuo, acerca de las tensiones, las crisis y la conectividad del mundo de hoy.

Para el lookbook, Gosha continúa atrayendo a sus jóvenes acólitos a su mundo; haciendo castings con sus asociados y con las personas que descubre en Instagram, junto con su antigua socia y compatriota rusa, Lotta Volkova.

Al evitar las agencias de modelos y hacer las campañas publicitarias de sus colecciones con la gente que realmente las usará, logra la autenticidad y convierte la cultura underground post soviética de la que proviene en una visión alternativa sesgada de la globalización.

Credits


Texto Felix Petty