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london collections men: una zona libre de género

En el primer día de los shows para hombres de la temporada otoño/invierno 2016 de Londres, diseñadores desde Craig Green hasta Grace Wales Bonner desafiaron los tabúes de la masculinidad.

por Anders Christian Madsen
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11 Enero 2016, 11:30pm

jason lloyd evans

El momento Gucci que tiene lugar actualmente en la moda, cortesía del mesiánico Alessandro Michele, llegó a Londres el primer día de los shows de hombres para la temporada otoño/invierno 2016. Cuando Michele debutó su opulencia romántica y decadencia religiosa por primera vez en una colección de menswear hace exactamente un año, creó el escenario perfecto para que la sangre no sexista bombeara a través de las venas de la cultura popular en 2015. (Ver: Caitlyn Jenner, Laverne Cox , Andreja Pejic, Jaden Smith, Lana Wachowski, The Danish Girl, y todos los K-Pop.) Respaldado por el trabajo de John Galliano en Maison Margiela, la visión de Michele ha alimentado no solo la idea de la moda neutra de género, sino también la idea de cómo aparentemente debe verse la moda neutra de género: una suntuosa imagen de sobrecarga sensorial que aprieta todos los botones prohibidos, desde la religión hasta el sexo hasta la edad hasta la raza, y los neutraliza eficazmente. También es absolutamente encantador.

Topman Design

Esos elementos, que tienen más que un poco en común con las referencias con las que Dries Van Noten ha trabajado las últimas tres décadas, definieron los shows que dieron inicio a las London Collections: Men el viernes. "Se sintió como el ambiente correcto", dijo Gordon Richardson después de su hermoso show para Topman, que bien pudo haber sido el vestuario deportivo de fin de semana de un aristócrata bohemio del siglo XIX, tal vez con una tendencia playboy más allá de su tiempo. "Utilizas todos esos clichés como ropa informal y luxe y louche", dijo de las telas más lujosas (sedas, terciopelos, gamuza) y patrones y motivos opulentos que caracterizan la colección, "pero en realidad fue el punto de partida de esto. ¿Dónde pertenecen estas prendas? Pueden pertenecer en la calle o pertenecer en tu casa, o pueden pertenecer en ambos". Si había una cualidad femenina de limusina deportiva en Topman, está en el corazón mismo de lo que pasa en la moda masculina en este momento.

Rory Parnell Mooney

Más que nunca antes en el menswear (donde Jean Paul Gaultier propuso faldas desde la década de 1980), ahora se siente como que los tabúes finalmente se están rompiendo, las fobias se estás demoliendo y los roles conformistas se están eliminando. Basta con mirar a los creadores mainstream actuales de tendencias masculinas y lo que usan: Justin Bieber, Kanye West, Harry Styles. "Te muestran a un chico skater saliendo a la calle con el tipo de ropa que usas en casa: simplemente tracksuits y ropa informal y tienes eso para guiarte. Para mí, ahí es donde se encuentra este reino, en términos de ese lujo exquisito", dijo Richardson. "Incluso olvido que existe tal cosa como el género hoy en día", bromeó Lulu Kennedy después de los tres shows que escogió para MAN este año. Fue, sin embargo, un tema muy debatido en las colecciones, donde Rory Parnell Mooney (producto de una escuela católica irlandesa) envolvió a sus muchachos en sudarios religiosos encapuchados, y salpicó las palabras "Nancy boy" sobre ellos.

La silueta de Parnell Mooney a menudo neutralizó los atributos de genero del propio cuerpo masculino, lo cual le agregó a la declaración; además, la impecable calidad de sus materiales no empeoró las cosas. Con un nombre como Loverboy, la marca de Charles Jeffrey pone más o menos las cartas sobre la mesa antes de la primera salida en la pasarela. Pero ese era el punto. Fue punk maximalista, opulento e historicista en la tradición de Vivienne Westwood y, claro, de Gaultier: una declaración fuerte y orgullosa de la individualidad para cerrar los shows de MAN. Ruidoso y orgulloso es algo que Grace Wales Bonner hace tranquilamente, y cuando abrió MAN al enviar a un arpista nigerio-irlandés para tomar su asiento, colocó el escenario para una experiencia ceremoniosa. Su colección se basó en la espiritualidad negra, continuando la exploración de la joven diseñadora de la cultura negra en un marco europeo.

Grace Wales Bonner

Los modelos, en su mayoría negros usando sastrería louche de los años setenta y prendas principescas con incrustaciones de cristal, como un top de cierre deportivo, se inclinaron ante el arpista y las cruces colocadas en frente de él mientras salían evocaron una idea decididamente anti-occidental del ritual, y fue exactamente en la fusión sin esfuerzo de la sastrería occidental y la tradición africana el como Gales Bonner dejó su punto claro. De todos los diseñadores en Londres, ella está tomando el mayor riesgo cuando trata de romper con los estereotipos, ya sean relacionados con el género o con la raza, porque el tema del que ella se ocupa es tan sensible. Es por eso que fue reconfortante observar después los comentarios de la gente sobre las imágenes del show de Gales Bonner en Instagram, porque no hubo una sola mención del cast, solo de la ropa. Como sea que lo esté haciendo Gales Bonner, lo está haciendo bien. "Todos ellos hacen referencia a una cultura realmente importante", dijo Kennedy sobre su trío. "Se trate de la cultura de Londres o de diferentes culturas".

En el backstage, Nasir Mazhar dijo que el movimiento actual de género en nuestra cultura no era algo que le afectara. Fue difícil de creer, pero tal vez esa es la naturaleza de esta evolución: no piensas, solo haces. No obstante, sin el cambio de actitudes hacia el significado de lo sexy en las escenas de moda y de streetwear, la ropa deportiva fetichizada y deshabillé de Mazhar difícilmente sería un punto alto de las pasarelas que es actualmente. Sexy fue también la palabra de la temporada en Craig Green, pero si sus maxi-agujetas sin atar apenas sujetando las prendas sobre los torsos de los modelos establecieron un cierto estado de ánimo travieso, fue opacado rápidamente por las enfermas referencias médicas que se encuentran en el uso de telas excesivamente lavadas, colchas envueltas y la sensación general de "asilo mental chic" de Green que fluye a través de la colección.

Craig Green

"Son las instituciones y la idea de una cosa desechable clínica", confirmó Green después del show. "Las almohadas estaban basadas en la idea de bolsas de boxeo". Lo que más caracterizó a la colección fueron los anoraks, fuertemente sujetados alrededor de la cara como una forma de auto-protección. En el propio Torture Garden de Green funcionaban como una especie de escudo para la auto-expresión que todos estamos efectivamente forzados a practicar en estos grandes momentos de cambio, porque la moda (y la moda masculina en particular) está en ese punto crucial justo antes de que finalmente lleguemos a un estado donde todo se vale. Puede que Alessandro Michele esté liderando una revolución en Gucci y que Jaden esté usando una falda en la nueva campaña de Louis Vuitton, pero no por ello la brillantez de esta realidad en ciernes de la neutralidad de género es menos intimidante.

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Credits


Texto Anders Christian Madsen
Fotografía Jason Lloyd Evans

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