el director park chan-wook habla sobre su nuevo thriller lésbico, ‘the handmaiden’

El director surcoreano famoso por su célebre thriller de venganza ‘Oldboy’, está de regreso con una pieza maestra opulenta y erótica que derribó a los críticos en Cannes. Hablamos con Park sobre cómo ‘The Handmaiden’ podría ayudar a normalizar la...

por Hannah Ongley
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25 Octubre 2016, 6:18pm

Park Chan-wook, la leyenda surcoreana del cine mejor conocido por su escalofriante filme de venganza, Old Boy, estaba contento de que nadie abandonó la sala de su filme más reciente. Después de haber visto The Handmaiden —un fantástico thriller lésbico erótico que reposiciona, de la época victoriana en Inglaterra a los años treinta en Corea del Sur, la premiada novela de 2002 de Sarah Waters Fingersmith— es difícil imaginar a alguien poniéndole pausa incluso para conseguir algo de beber o usar el baño. De hecho, el filme recibió un brindis indiscutible en Cannes a principios de año. Pero satisfacer a sus actuales superfans y a la generación veterana fundamentalmente (y a menudo homofóbica) protestante de Corea del Sur fue más que un reto. "Fue una señal alentadora para mí", dice, "averiguar que la audiencia promedio del cine vendría pensando que van a ver una buena película o que están ahí para ver a sus estrellas favoritas, pero salgan del cine pensando que la homosexualidad es algo natural". The Handmaiden no es una película de arte y ensayo esotérica —es una historia de éxito subversivamente mainstream

Al igual que los filmes anteriores de Park, hay una cantidad de sangre copiosa, pero hay elementos más sutiles en The Handmaiden que te persiguen tiempo después de que acabaron los créditos. El filme está divido en tres capítulos con grandes giros estimulados por visuales exquisitos, las políticas transculturales del este de Asia en los treinta, escenas de amor sin filtro y con un sabor de sadomasoquismo entre dos protagonistas femeninas multifacéticas —Kim Min-hee, quien interpreta a Lady Hideko, y Sook-Hee interpretada por la novata Kim Tae-ri, la criada contratada para estafarla. Hablamos con el director sobre cómo envejecer le ha permitido conectarse con su lado femenino, cómo se está distanciando de Hitchcock, y por qué las comparaciones con Blue is the Warmest Color son algo equivocadas.

¿Cómo te familiarizaste con el libro Fingersmith y que te atrajo de la historia?
Al igual que en el caso de Old Boy, el productor Syd Lim se acercó a mí con este libro diciendo, '¿Te gustaría convertir esto en un filme?'. Estaba escrito por una autora que no conocía, pero lo leí y me gustó tanto que tomé todos los libros que ella había escrito y los leí todos. Lo que más me gustó de Fingersmith fue leer la primera escena de sexo entre dos mujeres. El personaje de Hideko, su equivalente en el libro es Maud, le pregunta a la criada Susan, '¿Qué es lo que los hombres quieren en la cama?'. [Me gusta] cuando la criada le está enseñado cómo se hacen las cosas en la cama en más de una sesión educativa, el modo en el que lo hacen y cómo esconden sus sentimientos la una de la otra pero pretenden que es sólo algo educacional. La otra persona le está enseñando a la dama cómo se debe hacer todo. Me gustó el aspecto de la interpretación —que están actuando y escondiendo sus verdaderos sentimientos.

Hay mucho enfoque en el lado emocional de las cosas, en vez del físico. Una vez dijiste que mientras envejecías te conectabas más con tu lado femenino. ¿Por qué piensas que hay una conexión emocional entre mujeres jóvenes y hombres que envejecen?
Creo que todos tienen un lado tanto masculino como femenino. Para que los hombres descubran su aspecto femenino cada vez más, creo que es un fenómeno universal. Tal vez es porque vivo en una familia de tres miembros con mi esposa y mi hija, estoy descubriendo mi lado femenino cada vez más. Pero yo lo comparo eso con madurar como persona. Tal vez es porque tengo una hija que solía ser simplemente linda —una bebé. Pero mientras crece soy capaz de tener una conversación con ella y siento que es más una persona igual a mí. Tal vez ése es un factor en cómo soy capaz de descubrir mi lado femenino.

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Los personajes malos en el filme están obsesionados con los elementos de la cultura occidental que son llevadas a Corea por los japoneses. ¿Por qué esto es tan importante en el filme?
Quería mostrar y encapsular el proceso de Corea haciéndose más moderno. Por un largo tiempo en la historia de Corea, los coreanos sentían que eran culturalmente superior, especialmente hacia los japoneses, y no abrieron sus fronteras al resto del mundo. Simplemente estaban encerrados en su mundo de mirar hacia adentro. Corea permaneció estancado por un largo tiempo hasta que se vieron forzados a abrir sus fronteras y tuvieron que recibir cultura proveniente de afuera a la fuerza. Fue una época donde, filtrada por Japón, la cultura occidental se abrió camino a Corea. Fue cuando la ciencia moderna y la tecnología entraron a Corea. Kozuki representa a la gente coreana que está recibiendo esta nueva influencia de cultura y ciencia, y tecnología a un paso veloz y cómo las personas responden a ello. Aunque fue forzado en los coreanos, hay personajes como Kozuki que son simpatizantes de los japoneses. Hay secciones en la sociedad que alabarían voluntariamente a los japoneses por sus avances modernos y la cultura occidental que están trayendo con ellos.

¿Cómo es vista la homosexualidad en Corea del Sur en 2016? ¿Por qué el filme es un buen vehículo para alentar la progresión?
Cuando se trata sobre el problema de la homosexualidad en la sociedad coreana, se siente como si el país estuviera dividido en dos. Hay una generación más vieja, y hay un porcentaje significativo de la población coreana que son protestantes fundamentales que son homofóbicos, opuesto a la generación más joven que no tienen ningún problema con la homosexualidad y lo aceptan muy bien. Hay un fuerte contraste entre las dos secciones. Muchas personas están involucradas en el movimiento del matrimonio entre el mismo sexo y hay grandes desfiles LGBT llevados a cabo en las calles principales de ciudades grandes, y muchos cineastas independientes que están haciendo películas que lidian con el problema. Creo que le debemos a este tipo de esfuerzos que un filme como éste pueda ser realizado como una película mainstream. Al igual que este filme es el resultado de ese tipo de esfuerzos, espero que este filme y su éxito comercial y reconocimiento crítico lleve a más en el futuro.

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Hay mucho humor en las escenas de sexo. ¿Por qué pensaste que era importante incluir chistes en estos segmentos que por lo general son serios?
Entre más seria la historia se volvía —y especialmente porque hay elementos homosexuales en este filme, los cuáles podrían asustar o incomodar a algunas personas— lo más pensaba que era importante integrar el humor en el proceso. Si el cinéfilo ordinario promedio se iba del cine pensando, 'Lo que hicieron era algo muy natural' —si eso funcionaba, tal vez se lo debe al humor hasta cierto punto. El humor en este filme no es como el humor encontrado en mis filmes de venganza que he hecho antes. Es muy cálido cuando lo comparas con el humor frío y cínico que puedes encontrar en mis filmes anteriores.

Cuando se estrenó el filme en Cannes, fue frecuentemente comparado con Blue Is The Warmest Color, lo cual trajo mucha controversia. Anteriormente dijiste que tu amor por Hitchcock te llevó a tratar a tus actores como utensilios. ¿Cómo te moviste de ahí y alentaste una relación positiva entre las dos protagonistas?
Independientemente de que sea un protagonista masculino o femenino, grabar una escena de sexo puede ser una experiencia agradable para cualquiera de ellos. Pero es algo que es física y mentalmente exhaustivo. Debido a que estoy muy bien familiarizado con esto, traté de ser tan considerado como fue posible. Primero que nada, incluso antes de que le diera a mis actrices copias del guión, dije, 'Esta película involucrará este tipo de escenas, y solamente si están de acuerdo con eso les dejaré echar un vistazo al guión'. En ese guión, hice una descripción muy detallada de cómo sería la acción. Esas escenas fueron las primeras de las que hice un storyboard, y esas escenas fueron las más detalladas —y traté de hacerlas lo más precisas posible. Se las enseñaría a las actrices y diría, 'Este es el ángulo exacto del que lo voy a filmar, estas son exactamente las partes de tu cuerpo que se mostrarán de esta manera, y si hay algo incómodo en ello, házmelo saber, y lo cambiaremos'. Mientras estaban completamente vestidas, teníamos a las actrices haciendo el ensayo de esas escenas para ver los bloqueos, averiguar dónde debería estar la cámara y cómo se iluminaría. Traté de programar estas escenas lo más temprano posible para que no estuvieran pensando constantemente en ellas o se preocuparan por algo durante la filmación de la película. 

Hicimos que todos los miembros masculinos del equipo se fueran del set —incluso el director de fotografía y el operador— y usaríamos un control remoto para controlar la cámara de manera remota. Para ese día, contratamos a una operadora de boom. Al lado del set preparamos una habitación privada para que las actrices pudieran tomar un descanso entre cada filmación. Estaba iluminada sutilmente y tenía velas, vino, y unos bocadillos para que realmente se pudieran relajar y tomarse un tiempo si lo necesitaban. Durante la filmación trato de no ser codicioso, y si siento que ya lo tengo, rápidamente sigo para asegurarme de hacer sólo una o dos tomas. Los días que filmaba de esta manera, todos los miembros masculinos del crew pensaban que era Navidad, porque no tenían que trabajar.

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Credits


Texto Hannah Ongley
Imágenes cortesía de Magnolia Pictures

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