documentando la juventud de ucrania en víspera de la revolución

Hablamos con el fotógrafo Daniel King acerca de captar a los adolescentes de Kiev en el verano antes de que las protestas y la revolución partieran el país.

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29 Abril 2015, 9:20pm

Photography Daniel King

Tarde en una noche de agosto 2013, en un parque en el centro de Kiev, un ucraniano de 20 años llamado Dimitri le hizo al fotógrafo residente de Brooklyn Dan King un tatuaje de stick-and-poke, iluminado solo con la luz de un iPhone. Viéndolo ahora, puedes encontrarle forma de wómbat, pero ayuda si te imaginas que ya te tomaste la mitad de un vodka de calidad rusa.

King viajó a Ucrania justo antes de que la situación política entre Rusia y Ucrania reventará en el otoño de 2013, para documentar los últimos momentos de calma. Fue solo (encontrándose con un traductor local ahí) y se quedó en un hotel barato, luego en un departamento justo a lado de Independence Square, lugar donde tres meses después, las manifestaciones anti gobierno marcarían el verdadero comienzo de la crisis. Sus fotografías de los adolescentes de la capital, a quienes conoció en parques, afuera de estaciones de trenes y en McDonalds, capturan el extraño sentido de libertad, uno que viene atado con ansiedad, que se sentía en el aire ese verano.

Dimitri y sus amigos, protagonizan la portada del nuevo libro de King, Ukraine Youth, el cual sale el siguiente mes a través de la editorial Damiani.

¿Escogiste ir a Ucrania porque sabías que la situación política estaba a punto de estallar?
No pretendía ser un libro político, pero podía ver las señales en los medios. Solo pensé que era un país fascinante -podías ver que se iban a ir por Rusia o por EUA. Todos estaban a favor de Estados Unidos. Pero cuando Rusia se dio cuenta de las pláticas que Ucrania estaba teniendo con Estados Unidos, cortaron el gas natural del país por toda una semana. Las fotos son un documento de un momento tranquilo que no se volverá a repetir en la historia de Ucrania.

¿Por qué quisiste fotografiar a la gente joven en particular?
Los chicos realmente son el futuro del país no obtienen ayuda de nadie. Muchos de sus padres trabajan en fábricas y después de 1991 [cuando Ucrania se separó de la Unión Soviética], no ganaban dinero y no tenían habilidades. Estos chicos no pueden ir a preguntarle a sus padres: "¿Cómo empezamos una revolución?".

¿Cómo conociste gente?
Todo el casting fue hecho en la calle. Cuando llegué por primera vez, no me di cuenta que Kiev es la capital del turismo sexual del mundo. Así que hacer casting callejero ahí fue súper difícil. En los primeros días decíamos: "Ven a un casting en nuestro estudio, es para un proyecto de arte", y todos nos mandaban al carajo. Después nos ayudó la novia del traductor y todo fue en ascenso. 

¿Cuál era la edad promedio de los chicos, y qué estaban haciendo?
Eran principalmente de 15 a 22 años. Era verano, entonces solo estaban pasándola. Una noche algunos de ellos me llevaron a un pequeño pueblo cerca de Donetsk, donde las cosas más feas están sucediendo ahora. Fue muy loco; rentamos una casa de una viejita sin dientes en una cuadra soviética por 50 euros y solo pasamos el tiempo. Se trataba de conocer a los chicos, ganarse su confianza, pasar un buen momento y aprender acerca de su cultura.

¿Cuál crees que era su interés al involucrarse?
No tenía un solo libro publicado ni nada, entonces fue más una cosa de respeto. Y era solo una cosa interesante de hacer. 

¿Qué te sorprendió más de los chicos que conociste?
Qué tan similares son. Qué tan inteligentes son. Y qué tan conectados están con su país y su gobierno. También que tan impotentes son.

¿Crees que estén más políticamente conscientes que los jóvenes en América?
Sí, 100%.

¿Es porque hay más temas políticos aparentes? ¿O solo están más interesados?
Creo que es porque crecieron con eso. Vieron las secuelas de la era soviética, y el lado oscuro de eso. El chico que me hizo el tatuaje trabaja un día a la semana como diseñador gráfico y hace más dinero en ese día que su papá en todo un mes de tiempo completo. Su papá tenía un trabajo en una fábrica, haciendo una tarea servil -cuando el comunismo se acaba, y este ha sido toda tu vida, es como: "¿cuáles son tus habilidades?" Pero estos chicos sienten una especie de libertad. Quieren ser parte de los Estados Unidos, quieren más para su país.

¿Te has mantenido en contacto con ellos?
Sí, por Instagram es muy fácil. Una de las chicas se rapó cuando me fui, durante las manifestaciones. Una de las parejas se separó, creo. Hablo mucho con el productor, Yevgeny. Porque estaba ahí solo, me volví muy amigo de estas personas. No se trataba de aparecer con un crew, y asistentes, eso puede sentirse un tanto explotador. Se volvieron amigos.

¿Qué te han dicho acerca de la situación actual?
En su momento, creo que realmente no me querían molestar con esas cosas. Pero después de que me fui, estaban súper asustados. Los primeros meses después, pregunté: "¿Cómo estas?" y ellos decían, "Todo bien, todo bien." Seis meses después, decían: "¿Cómo chingados salgo de aquí?" Pero no pueden venir a América o a ningún lado en Europa. Fue cuando la milicia comenzó a reclutar gente y algunos de sus amigos fueron enviados a la frontera oriental, que noté que las cosas cambiaron de "cool" a miedo.

¿Qué quieren hacer?
Todos quieren irse. Pero no pueden, así que están haciendo lo mejor que pueden. Cuando estaba ahí, lo que me gustaba del proyecto era que era un tiempo no tanto de prosperidad, sino de quietud, donde podían estar sin preocupaciones. Ahora todos están intentando tomar las decisiones difíciles.

danielking.com

Credits


Texto Alice Newell-Hanson
Fotografía Daniel King