Ximena Cerón

asimilando las subculturas mexicanas con ready to die primavera/verano 2018

La moda de la calle tomó un rumbo distinto y al mismo tiempo cotidiano en el show de la marca mexicana en la tercera edición de #iDKitchen presentada por Swarovski.

por Olivia Meza; fotografías de Ximena Cerón
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nov. 21 2017, 7:40pm

Ximena Cerón

La evolución de Ready To Die ha mostrado hincapié en la cultura urbana de los jóvenes mexicanos que usan las calles como su principal canal de expresión. La moda, como un vehículo mediático y de pertenencia, ha adoptado una prioridad importante en este grupo de diseñadores que busca expresar un pensamiento colectivo de libertad creativa y DIY.

Fundada en 2015 por Esteban Tamayo y Samuel Violante, RTD hoy es una firma de streetwear que funciona como un laboratorio de experimentación y constante investigación de las subculturas e intereses de las comunidades jóvenes en México.

En su reciente entrega en la tercera edición de i-D Kitchen (la plataforma de moda de i-D México), el casting del desfile fue protagonizado por amigos de los directores creativos de la marca (Natalia Hernández y Adrián Fierro), modelos de la agencia Güerxs y otros hallazgos de Instagram, portando camisetas rotas de la banda Hocico, pantalones holgados e intervenidos, y caminando a un ritmo acelerado y agresivo, añadiendo así una característica más a la ya interesante personalidad del atuendo.

La parte conceptual de la marca es tan fuerte como la del diseño en sí, pues todas las piezas poseen una carga importante de investigación y estudio sobre siluetas que nutren el contexto para que se adquiera en cualquier género. Sin duda, es una forma muy distinta de adquirir moda y de portarla, por lo menos en México, y que se reconoce por su constancia, presencia y dedicación en un modelo que a nivel industrial es igualmente valioso.

Algunas de sus prioridades es traducir tendencias en su primera faceta y sumarse a su colectividad para destacar en el ámbito internacional por medio del Internet. Esta vez, RTD experimentó con la integración del estilismo y la música en la pasarela para permitirse un paso seguro hacia adelante.