explorando el lado más oscuro de la obsesión con las celebridades

Desde acosadores, trols y hasta peleas en el aeropuerto, aquí hay algunos ejemplos de cuando el fandom va demasiado lejos.

por Tish Weinstock
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12 Abril 2017, 10:18pm

Hace unas semanas, el Daily Mail publicó una serie de fotografías de Justin Bieber comiendo una ensalada de pollo y aguacate, bebiendo un jugo verde y hablando con una chica durante el almuerzo, durante la última etapa de su gira por Australia. Son el tipo de fotografías que hemos visto mil veces antes, desde una Britney Spears con aspecto desaliñado bebiendo un latte de caramelo con especias hasta una de las hermanas Kardashian saliendo del gimnasio, sin maquillaje y sosteniendo una toalla sobre su rostro rogando que nadie la viera sin un filtro de Instagram. Es la imagen de paparazzi por excelencia, el porno de la Sidebar of Shame con la que todos secretamente nos deleitamos, acompañado por lo general del tipo de leyenda que intenta informar al lector que ¡las celebridades son justo como ellos!

Sólo que ellos no son como nosotros para nada. Justo el fin de semana pasado surgió una nueva imagen de Biebs, tomada el mismo día que las demás y al mismo tiempo, sólo que desde un ángulo diferente. Ahí está de nuevo, sentado afuera con su ensalada y su jugo, hablando con una chica y ocupándose de sus propios asuntos. Pero a la izquierda y de pie, a pocos metros de distancia, está una multitud de fans frenéticas, armadas con su iPhone 5, 6 y 7, sólo mirándolo como si fueran un grupo de hambrientos lobos hormonales. Casi me recuerda esa escena de Das Parfüm, donde la gente del pueblo se intoxica tanto por el olor del personaje de Ben Whishaw, que literalmente se lo devoran. Me refiero a que, ¿no pueden dejar al chico comer su ensalada en paz?

En la era de las redes sociales, nuestra obsesión por la vida de los demás nunca ha sido más desenfrenada, especialmente en el caso de las celebridades. Cuanto más logramos ver de estas ilustres criaturas, más nos sentimos con el derecho de seguir haciéndolo. Pero, ¿qué sucede cuando nuestra noción de tener ese derecho se vuelve amarga? Desde acosadores, trols y hasta persecuciones en el aeropuerto, aquí hay algunos ejemplos de cuando el fandom del siglo XXI va demasiado lejos.

Fotografía Matt Jones

Lucky Blue Smith
En el verano de 2015, el mundo de la moda cayó a los pies de Lucky Blue Smith, de 17 años, pero fue el mundo del fandom adolescente -una población de 2.9 millones y en aumento- el que cayó con más fuerza a los pies de Lucky. Llamándose a sí mismas las Lucky Charms, hordas de chicas histéricas viajan de todo el mundo para conocerlo. Fue como la Beatlemania pero turbo recargada a través del poder de las redes sociales. En ese momento era el James Dean de la generación digital, pero ahí donde James Dean encarnaba esa vieja sensación de estrellato, ese aire fresco de misterio rebelde; Lucky representaba una nueva era de acceso total a las celebridades, donde sus fans sabían todo sobre él, hasta su ubicación (porque rutinariamente la publicaba en Twitter). El rompecorazones siempre consentía a sus fans con chats de video en vivo en Vine, y convivencias improvisadas con sus fans. Pero fue en una de estas famosas convivencias donde las cosas salieron horriblemente mal, terminando con las chicas rasgando su camisa, y con otra tratando de poner su mano en un lugar a donde la luz del sol no llega.

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Imagen vía Instagram

Rachel Roy
Cuando Beyoncé lanzó Lemonade el año pasado, fue como si hubiera explotado una bomba. ¿Cómo Jay pudo engañar a Bey? ¿Quién era esa otra chica, Becky? ¿Y por qué tenía un pelo tan lindo? Frente a tantas preguntas sin respuesta, los fans de Beyonce, conocidos como Beyhive, decidieron hacer un poco de trabajo detectivesco por su cuenta. Aquí entra Rachel Roy, la ex esposa de Damon Dash. Después de publicar una selfie con la leyenda "el pelo lindo no es importante" los Beyhive perdieron la cordura. Y ya saben lo que dicen: hasta el infierno le teme a la furia de un Beyhive despechado en nombre de Beyoncé. No sólo fueron tras Rachel, hackeando su cuenta de Gmail y iCloud, y cambiando su número de teléfono sin permiso, sino que también fueron detrás de sus hijos, inundando sus Instagrams con emojis de abejorros, limones e insultos sexistas.

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Fotografía Matthew Stone

Twigs
Está bien, a todos nos gustó R Patz cuando interpretó al galán de la casa Hufflepuff, Cedric Diggory, en Harry Potter y el Cáliz de Fuego. Derramamos una lágrima cuando murió, y sí que hirió nuestros corazones cuando empezó a salir con K Stew. Obviamente éramos del equipo de Edward, aunque también nos gustara Taylor Lautner. Pero mientras que la obsesión termina ahí para la mayoría de la gente normal, algunos locos empezaron a agredir por cuestiones raciales a su ahora prometida FKA Twigs tan pronto como el rumor de su relación se extendió. Peor aún, los trols en línea terminaron agrediendo racialmente a una mujer enferma de cáncer, después de que Twigs respondiera a una foto de la mujer que un fan había publicado.

Prince Harry
Seguramente, cuando alguien menciona a i-D, su Alteza Real, el Príncipe Harry, podría no ser la primera persona que les venga a la mente. Pero en el contexto de un fandom enloquecido seguro sí. Después de la noticia de que nuestro pelirrojo favorito estaba saliendo con Meghan Markle, los fans del Principe H y los paparazzo parecieron perder la razón. Tanto que Hazza terminó rompiendo el protocolo real emitiendo una declaración que decía lo siguiente: "El príncipe Harry está preocupado por la seguridad de la Srta. Markle y se encuentra profundamente decepcionado de que no haya podido protegerla... Su novia, la Srta. Markle, se ha visto sometida a una oleada de abusos y hostigamientos, algunos de los cuales se han ocultado al público: las batallas legales nocturnas para mantener las historias difamatorias fuera de los diarios, su madre teniendo que luchar para abrirse paso entre los fotógrafos y poder llegar a su puerta principal, los intentos por parte de reporteros y fotógrafos de entrar ilegalmente a su casa y las llamadas a la policía que de ello se derivan, los sobornos sustanciales ofrecidos por los diarios a su ex novio, el bombardeo constante de casi todos sus amigos, compañeros de trabajo y seres queridos en su vida". De repente, la idea de ser una princesa no suena tan atractiva, ¿verdad?

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Fotografía Alasdair McLellan

Justin Bieber
Tener a un grupo de preadolescentes mirándote mientras comes una ensalada y platicas con una amiga australiana es el menor de los problemas de Bieber. Desde acosarlo hasta literalmente perseguirlo, o desde ponerle teléfonos en la cara hasta enviarle amenazas de muerte a su exnovia Sofia Richie, el acoso a JB llegó a un punto tal que tuvo que publicar el siguiente mensaje: "esto se está saliendo de control, si realmente fueran mis fans no serían tan malos con la gente que me importa", antes de eliminar rápidamente su cuenta de Instagram.

Imagen vía Instagram

Louis Tomlinson
Que las fans de One Direction molesten a cualquier chica asociada con sus amados chicos no es nada nuevo. En 2012, cuando la estrella de portada i-D Edie Campbell posó con los sueños adolescentes para la Vogue británica, poco después fue atacada en línea por un grupo de preadolescentes locamente enamoradas que en Twitter tenían el nombre de usuario Sra. Styles. Y hace apenas un par de semanas, una fan de One Direction tiró a la novia de Louis Tomlinson al piso en el aeropuerto de LA mientras él estaba ocupado peleando con los paparazzo. Sí, llevaban puesto cada uno su tracksuit Champion x Vetements en turmalina azul, pero ese tipo de violencia no tiene justificación alguna.

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Menciones notables:
- Un fan de Beyoncé le envió una carta amenazante en la que la acusaba de ser una impostora, quien de hecho había matado a la verdadera Beyoncé.
- Jason Luis Rivera le dijo a la policía que había sido el mejor amigo de Miley Cyrus durante cinco años cuando lo sorprendieron entrando en su casa con unas tijeras.
- Un ex escolta irrumpió en el departamento de Beckham en Cheshire y robó todo su correo.
- Un admirador de Uma Thurman trató de seducirla enviándole cartas sexualmente explícitas y dibujos donde representaba su muerte.
- Por último, y quizás, el más famoso, John Hinkley Jr. intentó asesinar al presidente Ronald Reagan... esperen... en un intento por ganar el afecto de Jodie Foster. Está bien, esto ocurrió el siglo pasado, pero era demasiado extremo para no incluirlo.

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Credits


Texto Tish Weinstock
Fotografía principal Rob Sinclair 

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