el fenómeno #freethenipple se viraliza. analizamos los insultos que reciben sus defensoras

Tras la viralidad de nuestro artículo sobre #freeingthenipple publicado ayer, analizamos hoy el sorprendente número de trolls misóginos, sus argumentos y, ya que estamos, algunas de las fotos y comentarios que más nos gustaron de este fenómeno.

por Tish Weinstock
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27 Marzo 2015, 2:20pm

Ayer publicamos una noticia sobre la campaña online de Islandia destinada a terminar con el cyber bullying y a celebrar el poder de las mujeres de todo el mundo en forma de #freethenipple (liberando los pezones). Internet se volvió absolutamente loco con la noticia, los pezones empezaron a aparecer por todos los lados y en i-D no dejamos de celebrarlo. ¡Genial! Eso es lo que pensábamos...

Lo que sucedió es que en cuanto los subimos, muchos de los llamados 'trolls' comenzaron a lanzar una retahíla de insultos misóginos. Algo que en cierta manera (y desgraciadamente) podría esperarse de un tema así, pero lo peor de todo es que tuvimos que eliminar el nombre de la chica que aparecía en la imagen del artículo a causa de las decenas de violentos mensajes que recibió. Lo primero que se nos vino a la cabeza fue: "¿Qué demonios le pasa a esta gente?".

A juzgar por el torrente de comentarios negativos y la confusión que plantea la forma y función de los pezones de las mujeres, hemos pensado que por qué no intentar aclarar un poco de qué va todo. ¡Atención, que vienen spoilers! 

Un chico tuiteó a nuestros compañeros de Inglaterra diciendo que tanto los pezones como los pechos son un símbolo sexual porque "es algo biológico: simplemente estamos hechos así". Querido lector: gracias por abrirnos los ojos. Sin embargo, piensa por ejemplo en la "biología" de algunas tribus indígenas. ¿Alguna vez has visto a los chamanes masturbándose compulsivamente ante la visión de la danza de la lluvia? La sexualización de ciertas partes de nuestro cuerpo -además de las que juegan un papel importante en la reproducción- es totalmente arbitraria. Pueden atraerte los pies, los tobillos o las clavículas de alguien. Y no por ello debemos ir vestidos con medias tupidas y cuellos cisne.

Otra aclaración para la chica que preguntó: ¿Cuándo fue la última vez que te excitaste al ver el pezón de un hombre? ¿Nunca?". Mucha gente cree que está bien que los hombres muestren sus pezones porque no son -¿cómo decirlo?- sexys, mientras que los de las mujeres sí lo son. ¡Mentira! Hasta mediados de los años 30, era ilegal que los hombres mostrasen sus pezones en público porque la sociedad lo consideraba demasiado provocativo. Sin embargo, todo cambió cuando en 1936 un grupo de chicos se pusieron en topless en Coney Island y fueron detenidos por ello. Finalmente, la justicia entró en razón, y a partir de 1936 los hombres disfrutaron de pleno derecho para sacar a relucir sus pectorales. Chicos, vuestros pezones son libres desde los años 30. ¿Por qué no pueden las mujeres tener el mismo derecho?

Por último, un mensaje a todos los que critican la campaña: ¿Cómo podéis comparar la represión del pecho femenino con el resto de atrocidades que pasan en el mundo? Desde la mutilación de genitales femeninos a la crisis de Boko Haram, ¿acaso estáis haciendo algo para acabar con esta serie de barbaridades? Como mínimo estas mujeres luchan por una causa y hacen mucho más bien a la sociedad que todos los que critican sus acciones detrás de sus pantallas.

Cuanto antes ganemos la batalla por nuestro derecho a enseñar los pezones, antes se empezará a acostumbrar la gente y pronto desaparecerán los tabúes. Si hasta una diputada islandesa siente la necesidad de hacer algo al respecto, ¿no creéis que es hora de que nos unamos todas?

No te pierdas:

*Las islandesas enseñan los pezones en Twitter
*A vueltas con los pezones#FreeTheNipple

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