Just Do It! Cómo la innovación deportiva guía la industria moda

A la par de la Cumbre de Nike Women en Nueva York, Lou Stoppard explora la fascinación de la moda por el sportswear

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29 octubre 2014, 11:25am

Harry Carr

Existe un romance por correr. Es mucho más que un montón de citadinos trotando a casa con feas backpacks y severas competencias escolares a campo traviesa. ¿Recuerdas a Jenny llorando 'Run, Forrest, Run,' a un Forrest Gump en zapatos ortopédicos siendo molestado? Hey, ¿recuerdas todas las veces que corriste tan rápido, ya sea de una circunstancia sospechosa, o inclusive, hacia a una circunstancia sospechosa -ya sea un chico guapo o el último tren a casa- que podías sentir tu corazón saltar en el pecho y tus piernas como pedazos de gelatina agitándose? Moverse rápido se siente bien. Te hace sentir vivo.

¿Quién puede olvidar los tenis Chanel de Alta Costura con pedrerías, los catalizadores que generaron más discusión alrededor de la modernidad y relevancia del couture que lo que cualquier otro diseñador nuevo haya logrado con alguna innovación técnica?

Es comprensible que el mundo de la moda se haya enamorado de correr. Ahí están Cara y Binx dando zancadas en la campaña de Chanel de otoño/invierno de 2014. Está Raf Simons presentando calzado con cuentas que asemejan zapatos para correr ultra cómodos. ¿Quién puede olvidar los tenis Chanel de Alta Costura con pedrerías, los catalizadores que generaron más discusión alrededor de la modernidad y relevancia del couture que lo que cualquier otro diseñador nuevo haya logrado con alguna innovación técnica? Y luego está Alexander Wang con su colección de primavera/verano 2015 en la cual presentó ropa inspirada en la hechura y detalles de entrenamiento clave -vestidos bodycon tejidos basados en el famoso material Flyknit de Nike, mientras un dulce vestido de piel blanca con un cuello preppy hacía referencia a los tenis Stan Smith de adidas, el calzado de preferencia por todo el fashion pack, según el montón de fotos de streetstyle con editoras usándolos junto con vestidos de cocktail o trajes holgados. Fuera de la pasarela Phoebe Philo causó conmoción al usar Air Max con sus pantalones Céline, pero en realidad casi todos los diseñadores que valen la pena usan tenis diariamente, ya sea Converse estropeados (J.W Anderson) o los antes mencionados Stan Smiths (Jeremy Scott, Raf Simons, Marques Almeida, todos).

Irónicamente, a pesar de los alardeos de innovación por parte de la industria de la moda, son las marcas deportivas las que llevan la delantera, mientras que los decanos de la moda simplemente siguen su ejemplo.

Es a Wang al que deberíamos referirnos cuando evaluamos la relación de la moda con el deporte. Su apropiación del diseño de Nike y Adidas en su colección de primavera/verano 2015 dice mucho acerca de como los diseñadores encuentran el enfoque de moda en todo lo atlético. Ironicamente, a pesar de todos los alardeos de innovación por parte de la industria de la moda, son las marcas deportivas las que llevan la delantera, mientras que los decanos de la moda simplemente siguen su ejemplo. Los diseñadores no solo están haciendo dinero de la reciente popularidad del sportswear (sudaderas, shorts holgados, tenis) y tratando de jalar las propuestas de Nike Town para su tienda, también están imitando directamente diseños deportivos, vendiendo al público tenis de 70 dlls a 700 dlls porque tristemente, siempre habrá alguien dispuesto a gastar esa cantidad para sentirse cool. Por ejemplo, el homenaje de Isabel Marant al modelo de tenis Stan Smith de Adidas, con una franja idéntica con la marca en la parte de atrás, o los ubicuos "Vans" de Céline y Givenchy.

Al ver el alcance y popularidad que tienen las marcas como Nike o adidas, no es muy sorprendente que las marcas de moda busquen dirección de ellas. La semana pasada Nike fue host de la Cumbre de la Mujer en Nueva York para presentar algunos de sus próximos productos -incluyendo colecciones en colaboración con el diseñador brasileño Pedro Lourenço, la cuál se sale en noviembre, así como con la nueva estrella alemana, Joanna Schneider el próximo año- y hablar de su éxito, el cuál incluye 16 millones de descargas de su app Nike Training Club y 9 millones de descargas de Nike+ Running. Eso no solo son seguidores pasivos en Twitter o likes sin pensar de Instagram, son millones de mujeres activas usando la guía de Nike para mejorar su salud y condición física. Claro que eso vence a un retweet. Con estos números, solo en redes sociales, Nike logra un alcance de 65 millones de mujeres. Eso es un espectro con el que una marca de moda de lujo solo podría soñar.

¿Pero esta fascinación por los tenis y la obsesión en general por el sportswear -como la nueva colaboración de Wang con H&M- está forzando a las marcas deportivas a operar más como una marca de moda?

¿Este tema tiene alguna utilidad? Mientras que a mí no me gusta denigrar la moda y sugerir que es frívola, una industria que vende y empuja nuevas tendencias cada seis meses, o inclusive tres con eso de las pre colecciones, a precios exorbitantes es difícil decir que ofrece algo esencial. En contraste, las marcas deportivas parten de un punto donde tienen que innovar efectivamente y significativamente pues proveen equipo para atletas. Sus zapatos necesitan tener un mejor balance, soporte y flexibilidad para que la gente como Laura Robson pueda destrozar en Wimbledon o Skylar Diggins pueda moverse eficazmente en la cancha de basquetbol. Esas proezas deportivas son las que promociona Nike (acertadamente fue por eso que Robson y Diggins, además de otras 25 de las mejores atletas del mundo, estaban presentes en la campaña de la colección de primavera/verano de 2015). Los zapatos de diseñadores solo necesitan ser lo suficientemente estrafalarios para causar un impacto en unos cuantos metros de la pasarela y lo suficientemente fuertes para sobrevivir los trotes de ir del taxi a algún bar a tomar coctéles.

¿Pero esta fascinación por los tenis y la obsesión en general por el sportswear -como la nueva colaboración de Wang con H&M- está forzando a las marcas deportivas a operar más como una marca de moda? ¿Están sintiendo la presión de sacar más y más productos para enfrentar a tales consumidores ansiosos? No podrías culparlos, los sneaker heads son tan competitivos como las princesas del streetstyle y los bloggers wannabe; es bien sabido que los fans de la moda aman cualquier cosa nueva y brillante. ¿No suena tentador el cambiar la combinación de colores y acabados de los Flyknits cada semana para hacer que la gente siga comprando regularmente en lugar de crear un calzado que perdure? Para Nike el recurso de producir cosas por mero valor estético en lugar de atlético, nunca será suficiente. 'Para nosotros todo comienza con el rendimiento y con los atletas. Nos referimos a los atletas incluyendo a todos. Nike es verdadero y auténtico todos los días y hace conexión a algo real: el tener un mejor desempeño,' dijo Amy Montage, Vice Presidenta Global de Nike Women. "El deporte puede afectar tu vida en distintas maneras, y obviamente queremos gente que corra y juegue etc, pero hay gente quién solo está inspirada por la cultura del deporte. Así que los Sky Hi Dunk son solo eso. Es la cultura del deporte llevada a un producto de estilo de vida. Y no nos dan pena, ni nos asustan los productos de lifestyle, pero tienen que ser fieles a nuestra herencia o esa cultura del deporte. Nunca será moda solo por ser moda," dijo Charlie Brooks, VP de Comunicaciones de Nike.

Nike quiere que las mujeres suden, se muevan, bailen, y brinquen; en otras palabras, que vivan. Esa es una noción que ha estado siendo reflejada en una manera obviamente menos atlética en las tendencias que hemos estado viendo en temporadas recientes.

Las marcas deportivas han estado sacando mucho provecho a estas nuevas relaciones con la moda; ve la recién salida colaboración de Mary Katrantzou para adidas, misma que le siguió a las de Jeremy Scott y Riccardo Tisci. Es este tipo de mercancía de "edición limitada" "coleccionable" "cómprala rápido" una contradicción a los principios de la función sobre la forma que Nike valora tanto. Hannah Jones, VP de Innovación y Negocios Sustentables de Nike no lo piensa así. 'Hay distintos acercamientos a la sustentabilidad. Existe la opción de producir menos y ofrecer a la gente la idea de longevidad. No estamos muy convencidos de que eso sea un modelo viable o escalable. Así que en lo que estamos realmente enfocados es en la innovación en términos de cómo llegar a un punto en donde se cierra el círculo por completo. En nuestro futuro, nuestra visión disruptiva, tenemos esta idea de crear una camiseta o unos tenis y hacer que esos materiales puedan ser reusables para crear un modelo continuo. Creo que intentar decirle al consumidor en China que no consuma no es muy viable, y tratar de decirle a un adolescente que tiene que conservar algo para siempre y tomar una sola decisión no es muy realista. Mucho del trabajo que estamos haciendo para llegar a ese modelo de uso continuo se trata de reducir el desecho y nuestro impacto en los productos, el cual es la gran huella que dejamos.' Es ese carácter distintivo el que dió fruto al Flyknit, el cual, además de la suela y las agujetas, está construido en una sola pieza de textil tejido, disminuyendo así los excesos.

Mientras que el deporte se vuelve más consciente de la moda, no puedes evitar preguntarte ¿cómo es que el deporte se puso tan de moda en primer lugar? Tal vez sea por la noción de las mujeres siendo más activas que pasivas. Nike quiere que las mujeres suden, se muevan, bailen, y brinquen; en otras palabras, que vivan. Esa es una noción que ha estado siendo reflejada en una manera obviamente menos atlética en las tendencias que hemos visto en temporadas recientes, flats, para que las mujeres puedan moverse fácilmente sin romperse un tobillo, elementos 'normcore' como suéteres oversize y espaciosos pantalones sastre para que puedan trabajar confortablemente, cómodos abrigos cuadrados que reemplazan a los mini vestidos de cocktail con escotes aparentes. Hay ropa hecha para vivir sin posar, ropa para las mujeres que tienen cosas que hacer; 'Just do it' -ya no sólo es el lema de Nike ahora.

Credits


Texto Lou Stoppard
Fotografía Harry Carr