Publicidad

conoce tack, la marca de joyería sin género

La artista basada en Los Ángeles, Charlotte Chanler nos cuenta por qué las correas de pelo de caballo deberían ser usadas como corbatas y qué dicen los calzones de seda con un payaso triste sobre nuestras nociones preconcebidas del género.

por Hannah Ongley
|
07 Febrero 2017, 9:25pm

¿Qué obtienes si combinas la cultura ecuestre, historia del arte y una dosis saludable de fetiche sexual? Tu mente probablemente tomaría muchos rumbos extraños, pero lo más seguro es que ninguna sea tan exquisita como Tack. La joyería sin género y la línea de accesorios de Charlotte Chanler es una unión poco convencional de las explotaciones de la vida de la joven habitante de Los Ángeles hasta ahora: una jinete, graduada de la Licenciatura en Finanzas, y joyera. La profesión más reciente de Charlotte es ser una arquitecta de adornos empoderadores para personas de todas las identidades de género. Mientras que el discurso de los últimos años ha sido efectivo al destrozar el libro de reglas del género, Tack obtiene inspiración de lugares donde las reglas nunca existieron: como una pintura al óleo del Renacimiento que reta nuestra percepción rígida de la realidad, o un establo lleno de animales cuyo interés es sólo la emoción.

La primera colección de joyería de Tack incluye correas opulentas de pelo de caballo, anillos, collares, además de una selección de aretes más delicados y unas cadenas con una placa que dice "Loverboy" y utilizan el historial en joyería fina de la artista de maneras juguetonas. Charlotte también se ha extendido a la lencería con un rango de ropa interior 100% de seda —también sin género— con aplicaciones de serpientes descaradas, sets de televisión, payasos tristes, y cajas de comida rápida. "Tal vez lo que hay debajo de mi ropa interior es la cara de un payaso triste, o una linterna colgando", dice, sugiriendo que nuestros conceptos sobre el género probablemente son lingüísticos. Hablamos con Charlotte sobre por qué las pinturas antiguas son engañosamente modernas y por qué la joyería es excluida de la conversación sobre la neutralidad del género.

Trabajaste por un tiempo en la industria de la joyería fina en Nueva York. ¿Qué te pareció interesante sobre esta experiencia y qué te pareció insatisfactorio?
Trabajar en esa industria fue como ir a un curso intensivo en la escuela de negocios —definitivamente es una experiencia por la cual estoy agradecida. Durante el tiempo que trabajé en joyería fina, estaba manejando el departamento de venta al por mayor, trabajando como una joyera de banco en el estudio, y manejando el departamento de reparaciones y devoluciones, por lo que obtuve una visión expansiva sobre las diferentes facetas de la industria. Claro, como toda industria, tiene sus fallas.

La moda sin género ha sido un tema de conversación por años. ¿Por qué crees que ha tomado tanto tiempo para que se abra un diálogo similar alrededor de la joyería?
Pienso que, desafortunadamente, la joyería ha sido encasillada en la cultura contemporánea como algo que es comercializado casi exclusivamente hacia las mujeres. También hay líneas de hombre, pero a menudo siguen siendo excluyentes, e igualmente predecibles. Esto es irónico, porque históricamente, los adornos eran para todos. Me encantaría ver a alguien usar la correa Tzigane en lugar de una corbata.

Los adornos son algo tan inherente, no sólo en los humanos, también en los animales. Está este tipo de pulpo que coloca conchas afuera de su hogar, por ninguna otra razón más que porque es hermoso y le da alegría, y tal vez atraiga a otro amigo pulpo. Y cuando la joyería y la industria de la moda se siente vacía o poco inspirador, pienso en ese pulpo.

Más de i-D: Anndra Neen, la famosa marca de joyería con identidad mexicana

¿Me puedes decir más sobre la influencia ecuestre? Hice equitación por 10 años por lo que lo encuentro muy interesante, especialmente porque la colección está más cercana a lo que un caballo usaría, más que lo que usaría su jinete.
Increíble —¡deberíamos ir a montar juntas un día! Eso era exactamente a donde quería llegar. El nombre Tack viene de tachuela de caballo (horse tack en inglés), que es el equipo que usas, bridas, monturas, bits, etc., la cual es la misma para todos, sin importar el género del caballo. He montado toda mi vida, pero en la preparatoria me volví muy competitiva. Me iba de la escuela por meses cierto tiempo para ir a donde estaba el circuito del show y que me dieran clases en un tráiler, era casi como unirte al circo. Fue un modo salvaje para crecer.

¿Hay artistas en específico y eras artísticas que encuentres particularmente interesantes y por qué son referencias apropiadas para Tack?
Vaya, muchas. En corto, cuando pienso específicamente sobre lo que ha influenciado a Tack, las pinturas clásicas al óleo del Renacimiento indudablemente me vienen a la mente. Hay una amplitud asombrosa de estilo en el arte de ese periodo, y la gente a menudo es representada en formas lejos de la especificidad del género que nuestra cultura moderna a menudo demanda. En esas pinturas soy atraída hacia la oscuridad, el deseo de confrontar la muerte, el humor, los animales aparentemente inventados, a menudo presentes en un lado o en el otro, bebés que que no parecen bebés, la naturaleza muerta en desorden… es tan honesto y surrealista antes de que el surrealismo existiera como una escuela de arte para sí mismo —me recuerda a que el modo en el que vemos la realidad en cualquier punto en la historia humana está cambiando eternamente y evolucionando la perspectiva. Quiero hacer cosas que puedan existir en ese espacio de cambio. 

Realmente me encantan los bikinis de seda y los calzoncillos. ¿Cómo llegaste a diseñar éstos de una manera que también no tiene género?
Los diseños son sobre inclusión. Asumiendo que ciertos estilos son específicos para ciertos géneros es algo con lo que no me identifico para nada. La serie en la que he estado trabajando con los parches me recuerda a La clave de los sueños de Magritte. Es una serie de pinturas donde hay celdas con imágenes, por ejemplo, en una hay un caballo, y abajo del caballo dice "la puerta". Nosotros vemos un caballo y decimos caballo porque nos enseñaron eso cuando éramos jóvenes. Y pienso que se correlaciona directamente con el modo en el que vemos al género y a nuestros propios cuerpos. Tal vez lo que está debajo de nuestra ropa interior es la cara de un payaso triste, o una linterna colgando.

Más de i-D: The Proposal, el diamante hecho con los restos de Luis Barragán

shop-tack.com

@____tack

Credits


Texto Hannah Ongley
Fotografía William Foster

Tagged:
joyas
joyeria
tack
entrevistas de moda