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      fotografía Coco Romack 19 junio 2017

      las sutiles fotos de humanos y su pelo de magdalena kmiecik

      Después de un hiato de seis años, la fotógrafa nacida en Polonia recuerda su amorío con el pelo en estas nuevas fotos.

      Este artículo fue publicado originalmente en i-D US

      La fotógrafa nacida en Polonia Magdalena Kmiecik lo entiende bien. En 2011, comenzó a trabajar en su serie fotográfica When the Hair Grows como parte de su tesis de Maestría en la Royal Academy of Fine Arts en Amberes, Bélgica, la misma escuela que vio nacer al legendario grupo de diseñadores, los Seis de Amberes. Lo que comenzó como una exploración académica de la textura y el color, en la que se enfocó en el pelo como un objeto dentro de la naturaleza muerta o como una escultura, se ha transformado en una obsesión completa. El pelo y la gente que está debajo de él la han cautivado.

      Casi siete años después de su concepción y de numerosas exhibiciones internacionales, Kmiecik revisita el proyecto para i-D, dirigiendo su lente primero hacia los coloridos peinados que llenan las calles de Nueva York. "El color es lo que me atrae. Incluso cuando planeo hacer algo en blanco y negro, siempre pienso en color. De hecho así es como comienzo a planear mis sesiones fotográficas, incluso en moda: escojo algunos colores".

      Desde que espontáneamente se mudó a Nueva York hace cuatro años —vino de vacaciones y simplemente decidió quedarse— Kmiecik siente que la ciudad ha incorporado vida nueva a su trabajo, debido a su apertura hacia la moda atrevida y la diversidad de sus residentes. "Creo que me abrí en general, a distintos proyectos. Cuando vivía en Bélgica, todo [era] limpio y simple. Negro, negro, negro. Y el primer proyecto era más simple y limpio. Ahora, en Nueva York, la moda es un poco diferente; la ciudad es un poco —bueno, no un poco— es una ciudad totalmente diferente".

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      Kmiecik se siente más conectada a este proyecto ahora que cuando empezó, y espera imbuir esa emoción en las imágenes que crea. Mientras expande esta serie, planea atraer relaciones transculturales y generacionales al incorporar una gama cada vez mayor de cuerpos y edades, incluso animales, en su trabajo. Porque a pesar de nuestras diferencias, todos tenemos pelo.

      Aunque no hay escasez de artistas reconocidos trabajando con el pelo —piensa en las esculturas de pelo de Bob Recine y Nagi Noda—, Kmiecik afirma que su inspiración no se debe a ningún legado artístico. En vez de eso, está centrada en las personas: "A la mayoría de la gente que fotografío para este proyecto, la conocí en la calle o la vi en alguna parte del Internet. A veces veo a alguien en la calle, y le digo: 'Me encanta tu pelo. Me encantaría fotografiarte' ".

      Una modelo elegida en la calle fue Ikuko, una joven mujer con el pelo excepcionalmente largo, cuyas creencias culturales respecto a su pelo afectaron el entendimiento de Kmiecik sobre el suyo. "Tomé este retrato de Ikuko hace menos de dos años. La vi en la calle y no pude contenerme para pedirle que me dejara fotografiarla. Me contó sobre las creencias japonesas del pelo largo. Está asociado con la energía en la vida, y cuando lo cortas, pierdes una parte de [esa energía]. Sí, tal vez me afectó de alguna manera. Solía tener el pelo muy corto pero me lo dejé crecer desde entonces".

      Aunque tiene experiencia trabajando en moda con estilistas de peinado, para este proyecto optó por una ruta más personal, pidiéndole a sus sujetos que se peinaran ellos mismos. "Trato de capturar su belleza natural. Se trata tan sólo de la persona a la que fotografío, y yo".

      Las fotografías de Magdalena son tanto retratos de personas, como de un momento y lugar específico. Pero, sobre todo, el pelo es una forma de autoexpresión que planea documentar sin fin. "Con el color y el pelo puedo trabajar por siempre. ¡Me hablan de ti! Me dicen cómo quieres tener tu pelo. Por ejemplo, ves a personas con pelo rosa —algunas personas no harían eso. Esa persona tiene que tener personalidad. ¡Esa persona debe tener algo de locura!"

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      Credits

      Texto Coco Romack

      Fotografía Magdalena Kmiecik

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      Temas:pelo, belleza, fotografía, cultura, semana del pelo, magdalena kmiecik

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