margiela, fendi y valentino en el último día de los shows de couture

La Alta Costura tuvo una inyección contemporánea de relevancia en el último día de desfiles otoño/invierno 2017 en París ahora que Maison Margiela, Fendi y Valentino redefinieron el glamour.

|
07 julio 2017, 3:01am

Maison Margiela

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.

En su épico y freaky desfile masculino en París hace dos semanas, ‪Rick Owens reflexionó sobre el estado de la unión —el de la moda y el mundial. "Estoy viendo cómo en el mundo están casi idolatrando y deificando la normalidad, y personalmente esta es mi máxima: Necesito un freak —dijo—. Necesito que haya sorpresa. Necesito esfuerzo. Y necesito que las cosas sean excepcionales, no banales". Es como si sus palabras hubieran resonado en los pasillos de la moda desde entonces. Al iniciar los desfiles de Alta Costura esta semana con esas declaraciones todavía reverberando en nuestras mentes, el papel que desempeñan estas extravagantes prendas como de otro mundo parece más crucial que nunca. ¿Por qué? Porque aunque amamos mucho el streetwear y todos lo suscribimos, la publicidad y la producción masiva inevitablemente provocan la gentrificación. La Alta Costura se trata de elevación, algo que John Galliano ilustró con una precisión impactante en el último día de desfiles de Alta Costura en París. A través de su colección ‪Maison Margiela Artisanal, buscó establecer una redefinición contemporánea del glamour. Inteligentemente, su propuesta tuvo lugar en lo modesto: un gabardina común, una caja de cartón, un suéter para esquí. Pero en lugar de idolatrar y glorificar la normalidad, Galliano se reapropió de su significado.

Maison Margiela

Al ver desfilar las fantásticas creaciones de Alta Costura en el cuartel general de Maison Margiela, uno no pensaba en las cosas normales de todos los días, porque no lo eran. Eran la forma más elevada de la moda con la que te hayas encontrado alguna vez. Y a su magistral manera, Galliano logró usar su Alta Costura para pintar una imagen del estilo descuidado, y al mismo tiempo elevarlo a nuevas alturas de glamour. Nos recordó que los looks pueden ser engañosos, y en el paisaje actual de la moda donde los logotipos del streetwear reinan sobre todo, es una lección importante para recordar.

Fendi

El desfile de Alta Peletería de ‪Fendi de esa noche, uno deseaba poder congelar el tiempo y estudiar el escrupuloso detalle en cada centímetro de esos vestidos. A veces la Alta Costura, que en el caso de Fendi está orientada sobre todo a las pieles, parece actuar como un recordatorio para los diseñadores y ateliers que la crean de su propio poder de ingenio, el cual no sabían que tenían —y para el resto de nosotros representa un deleite de otro mundo a nuestra vista. Para el diseñador de Fendi Karl Lagerfeld, estos desfiles de Alta Costura son sueños de cuento de hadas. Al igual que en el desfile de su 90º aniversario el verano pasado en Roma, donde los modelos desfilaron por la Fontana di Trevi, este show fue un sueño de moda sin complicaciones, ambientado en el Théâtre des Champs-Elysées con un telón de fondo mágico como un bosque encantado.

Más de i-D: Fendi hará un desfile de moda nunca antes visto para celebrar su 90 aniversario.

Fendi

Tampoco se podía decir que las prendas eran sencillas —no hay tal cosa como la sencillez en la Alta Costura—, pero en toda su intrincada gloria, esos vestidos encarnaba el mensaje directo de la muy alta moda: mantener la artesanía viva y activa, hacerla evolucionar y permitir que sirva como una luz guía para todo lo que siga sus pasos y finalmente termine en el streetwear. Al verdadero estilo escénico, Lagerfeld salió para hacer tres reverencias. La Alta Costura corre por sus venas, y en su comprensión innata de todos los ángulos de la moda —del glamour antiguo y del nuevo, y de todo lo demás— él es más valioso que sus momentos en la pasarela.

Valentino

La Iglesia Católica comprendió el poder del glamour antes que nadie, dándole vida a su piadoso mensaje con toda la pompa y la ceremonia que tuvo a su alcance. El simple atuendo de un sacerdote caminando por la calle en París o Roma atraerá todas las miradas. No importa el aspecto religioso, hay algo tan increíblemente ceremonioso y espectacular en su vestimenta que no podemos evitar admirarla —algo innatamente glamoroso. Se podría decir que es la Alta Costura original: prendas elevadas por encima de la normalidad, sólo que la casulla común de un sacerdote tiene la intención de exudar modestia.

Valentino

En su colección ‪Valentino, el miércoles por la noche, Pierpaolo Piccioli alcanzó esa ambigüedad, haciendo uso de una amplia gama de las prendas del Vaticano, el cual siempre está presente para él en la ciudad natal de Valentino, Roma. Mantos gráficos y capas y abrigos dominaron el desfile, ilustra tanto la simplicidad de los uniformes eclesiásticos cotidianos como el esplendor ceremonial del atuendo papal. Tras bastidores, donde los que llegamos tarde a la fiesta teníamos que sentarnos, los ayudantes de camerino levantaban las largas colas y acomodaban las capuchas ahora que el Hotel Salomon de Rothschild se había convertido en la Basílica de San Pedro durante esta noche. Y era divino, glorioso y celestial —no en el sentido bíblico, aunque una Alta Costura como ésta podría convertir incluso al agnóstico más férreo. El último día de desfiles de Alta Costura otoño/invierno 2017 no forjó un nuevo conjunto de reglas para el glamour, pero en su búsqueda de respuestas y excelencia dentro de la moda, Galliano, Lagerfeld y Piccioli le dieron a la Alta Costura una inyección contemporánea de relevancia indiscutible.

Más de i-D: ‪El amorío de Karl Lagerfeld con parís.

Credits


Texto Anders Christian Madsen