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¿el 2016 será el año en que podamos dejar de hablar de género?

¿Podrá la fluidez de género volverse tan aceptada que solo sea parte de nuestro ADN colectivo?

por Alice Newell-Hanson
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05 Enero 2016, 5:05pm

Crecí escuchando Free to Be...You and Me, un álbum para niños de los años setenta que pretendía fomentar la neutralidad de género y promover la comodidad con la propia identidad (¡gracias, padres hippies!). Y aunque When I Grow Up (interpretada por Diana Ross o Michael Jackson, dependiendo de qué versión del álbum tuvieras) es probablemente la pista seminal del álbum, William's Doll fue la canción que más firmemente se las arregló para albergarse en mi cabecita.

William, un niño que quiere una muñeca en vez de un guante de béisbol y por lo tanto es etiquetado como "marica" (pero en última instancia se reivindica), era un personaje con el que simpatizaba. No porque yo también quisiera una muñeca (degollé mis Barbies con tijeras), sino porque, al igual que William no quería lo que yo intuía, como niña, que tenía que querer: mi héroe era Fireman Sam, y tenía un corte de pelo como Christopher Robin de Winnie the Pooh.

Esta semana, la supertienda francesa Système U lanzó un comercial que, para mí, representa lo cerca que hemos llegado este año a la visión utópica de la neutralidad de género de Free to Be...You and Me. El anuncio comienza con niños franceses asquerosamente lindos relacionando sus ideas sobre lo que deberían ser los niños y las niñas. "Las cosas de niñas son más rosas", dice una. "El papá va a trabajar y gana dinero", dice otro. Luego liberan a los niños en una zona de juegos llena de todo tipo de juguetes, y resulta que a los niños les gusta jugar con muñecas y mini cacerolas y las niñas disfrutan al ser operadoras de grúas.

En su propia manera nauseabunda de honestidad, el anuncio representa cuán mainstream se volvió la conversación sobre el género en el año 2015. La idea de que el género no es binario, fijo o dictado por clichés heredados se ha extendido tanto que incluso se puede utilizar para sacar los productos de los estantes.

Pero para llegar a este punto se requirió de mucho. El 2015 se definió por un movimiento generalizado hacia la re-evaluación de las construcciones binarias y estáticas de género. Lo más destacado han sido las voces del creciente movimiento para la conciencia transgénero. Caitlyn Jenner se convirtió en una figura en ocasiones controvertida, pero heroicamente honesta y prominente para la comunidad transgénero, catalizando los esfuerzos existentes para crear aceptación. Llevó la conversación justo a las salas de las personas con su especial de Diane Sawyer y su programa de reality, I Am Cait.

Del mismo modo, Jill Solloway de Transparent (que sigue la transición ficcional de un padre en mujer) no solo estaba disponible para cualquier persona con una cuenta de Amazon Prime, sino que se volvió imposible de ignorar (no es que quisieras hacerlo). Ganó 11 premios importantes de entretenimiento, entre ellos el Golden Globe como la Mejor Serie de Televisión.

Orange Is The New Black también, le proporcionó a las personas modelos muy visibles del cómo se vería la fluidez del género en 2015. Laverne Cox del programa ha sido muy influyente en elevar el perfil de las personas trans y la lucha por los derechos trans, al hablar en eventos en todo el país. Y Ruby Rose, quien interpreta a la prisionera tatuada Stella, se ha convertido en una obsesión de los tabloides, hablando libremente acerca de su propia comprensión del género. Le dijo a un entrevistador en junio: "Definitivamente no me identifico con ningún género. No soy un hombre; realmente no me siento como una mujer, pero, obviamente, nací así, estoy en algún lugar de en medio". Ruby llevó su mensaje a casa mientras presentaba los premios EMA en octubre, digiriéndose a la multitud como "damas y caballeros y todos en el medio".

Y en el mundo de la moda, Jonathan Anderson, que desde hace tiempo viste a hombres y mujeres andróginamente, ganó como Diseñador del Año, en las categorías de men y womenswear en los British Fashion Awards. Sus looks para hombres en Loewe han difuminado la línea tradicional entre la ropa de chico y chica; al igual que las colecciones de este año de las marcas Vetements, Hood By Air y Acne. Y tal vez el director creativo del que más se habló en 2015, Alessandro Michele, ha sido pionero de su propia creación de un romanticismo que no diferencia entre géneros en una de las marcas más importantes del mundo, Gucci.

Este año, de hecho, por la temporada de Otoño/invierno 2015 ya se sentía como una conclusión inevitable que un diseñador traería la "fluidez de género" en su colección post-show. Shayne Oliver de Hood By Air incluso dijo en el backstage después de su colección de primavera más reciente: "En este momento ya lidié con las cuestiones de género dentro de mi punto de vista y ahora creo que es solo parte del ADN de la marca".

Conforme llega el 2016, tal vez lo mejor que podemos esperar es un cambio cultural similar: que la fluidez de género se vuelva tan aceptada que solo sea parte de nuestro ADN colectivo. Entra el coro de "Free to Be... You and Me".

Credits


Texto Alice Newell-Hanson
Imagen de Ruby Rose via Twitter